Momento de una sesión de fotos.

Momento de una sesión de fotos. iStock

Moda

Así democratiza la moda el uso de IA: "Permite a una pequeña empresa hacer fotos como una gran firma"

No hay que temerle a la tecnología, los expertos aseguran que esta herramienta reduce costes e incentiva el talento.

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"La IA ya es un compañero más en los equipos creativos. Un nuevo eslabón en la cadena de trabajo", afirma Raquel Pérez, CEO y cofundadora de la startup malagueña Onversed.

Es real: la inteligencia artificial ya está ampliamente integrada en una industria, la de la moda, en la que según datos del Yearbook de la empresa Modelia, el 80% de las compañías del sector en España usa actualmente esta tecnología.

Además, el 13% de las personas que realizan shopping online en nuestro país la utiliza en sus búsquedas de productos, según el Estudio Ecommerce 2025 de IAB Spain en colaboración con la operadora de negocios digitales Elogia.

Las jóvenes han cambio sus hábitos de compra hacia el 'online'.

Las jóvenes han cambio sus hábitos de compra hacia el 'online'. iStock

Y el 90% de los jóvenes españoles asegura que esta tecnología ha cambiado por completo su forma de comprar sobre todo en viajes (84 %) y moda (80%). Son datos del informe realizado el pasado año por las consultoras LLYC y Appinio, y que confirman que muchos ya confían más en la IA que en los influencers.

Generar imágenes irreales

Cuando hablamos de inteligencia artificial generativa, una de las más empleadas en el sector textil, nos referimos a un tipo de herramienta que no sólo analiza o clasifica datos, sino que también es capaz de crear contenido nuevo, imágenes y vídeos. Aprende a partir de ejemplos para generar después su propia propuesta.

Y ahí es donde surge lo asombroso y, a veces, realmente increíble de todo esto: miles, millones de imágenes y vídeos en los que nada existe de verdad. Todo es artificial y producto de la tecnología.

Según Roser Bagó, cofundadora de la empresa Neural Fashion AI, la IA generativa "está transformando la industria de la moda a lo largo de toda su cadena de valor, desde el diseño y el desarrollo de producto hasta el marketing y la experiencia del cliente".

Añade que "esta tecnología permite acelerar procesos, reducir costes y ofrecer niveles de personalización y creatividad que antes no eran posibles".

Hablamos de un nuevo tipo de colaboración entre humanos y algoritmos, donde los prompts (instrucción o texto que le das para que haga algo) se convierten en lenguaje creativo y la inteligencia artificial actúa como catalizador de ideas.

Viene, entre otras cosas, a acortar distancias entre grandes y pequeñas empresas. Iván Rodríguez, CEO de Modelia, una startup española especializada en IA visual, creó su compañía porque, hablando con gente del mundo de la moda, "nos dimos cuenta de que muchos siguen haciendo los shootings –sesiones fotográficas–como en el siglo XIX".

Y continúa: "Crear un set nuevo, formar y pagar a un equipo que tiene que trasladarse a hacer las fotos… Si puedes permitirte económicamente al mejor fotógrafo, a la mejor modelo y, además, hacerlo en Maldivas, tienes una ventaja competitiva. Pero ¿y si eres una empresa pequeña-mediana y no dispones de ese presupuesto?".

Rodríguez lo resume así: "La IA elimina esa barrera. Por eso nos decidimos a montar Modelia", comenta sobre esta empresa que ya colabora con instituciones como la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid o el Instituto Europeo de Design (IED).

Y asegura que en este 2026 la tecnología dejará de ser algo innovador para convertirse en una infraestructura estable e invisible que permita formar estudios híbridos que una a los directores creativos 'de siempre' (humanos) con la inteligencia artificial generativa.

¿Prescindir del humano?

Una de las críticas más habituales cuando se habla de algunas nuevas tecnologías, y muy en especial de esta, es que van a reemplazar el trabajo de las personas. ¿Esto ocurrirá de verdad?

"Absolutamente no. Es un aliado que potencia el talento humano en lugar de reemplazarlo", asegura rotunda Léa Gossein, Chief Marketing Officer de la empresa francesa Heuritech, especializada en predicción de tendencias.

Y explica que "la moda es profundamente humana y emocional, elementos que una máquina no puede captar completamente. Mientras la IA puede identificar que el animal print está en crecimiento, se necesita un director de arte real para darle alma, narrativa y resonancia cultural".

Raquel Pérez, de Onversed, coincide con esta idea: "Existe una convivencia entre profesiones. Estilistas, fotógrafos y demás siguen siendo necesarios. Y los modelos, si son listos, y hacen sus gemelos digitales en IA y ceden sus derechos, tendrán la posibilidad de estar en cinco campañas a la vez, pero físicamente solo en una".

Puede vender su imagen para que se utilice con IA, y así no necesitar estar físicamente. La empresa tiene sus caras, sus poses… "Con una imagen tuya y un vestido puedo hacer N producciones. Te estoy ahorrando tiempo", asegura Pérez.

Aclara que "acceder a ella no significa saber de estilismo o fotografía. La sensibilidad de estos profesionales necesita ser aplicada a las herramientas de IA". Y asegura que ese fotógrafo probablemente acabe trabajando con su empresa.

"No pierde su empleo, pero tiene que aprender a manejar la inteligencia artificial. La profesión no desaparece, lo hacen los medios con los que se ejerce", afirma.

Sostenibilidad y oportunidades

Raquel Pérez asegura que la IA generativa "es un acelerador creativo, de tiempo, un avance. Vivimos en una era digital en que las redes se comen los contenidos, y la única manera de seguir el ritmo de forma sostenible es con ella. Te da la capacidad de no gastar en telas o muestras hasta llegar al diseño final. Te ahorras stock".

"Incluso puedes crear catálogos y muestrarios, y así no tener que llevar las prendas físicas. De este modo, un comercial en varios países, por ejemplo, se ahorra tener que desplazar todo eso. Además, se pueden personalizar para diferentes mercados", asegura Pérez.

Todo esto contribuye a reducir la producción, el uso de combustible, transporte… "Nuestros shootings son cero residuos. No tienen ni que enviarme la ropa. La reducción de impacto es enorme", asegura la CEO de Onversed.

En cuanto al mundo editorial, con esta tecnología puedes crear campañas, reportajes y demás contenidos, incluidos vídeos, donde quieras y con quien quieras. Y sin tener que pagar a un equipo completo y su desplazamiento.

¿Y quién se beneficia más de esta tecnología? Desde empresas como Onversed, Modelia o Neural Fashion IA coinciden en que una de sus mayores aportaciones es poder ayudar a las pequeñas empresas.

Con una sola imagen de un producto, y sin ser necesario disponer de su versión física, es posible desarrollar páginas de e-commerce, lookbooks, campañas de publicidad, campañas flash de venta y hasta desfiles.

Sobre los destinatarios ideales de las tecnologías que ofrecen estas empresas, Iván Rodríguez, de Modelia, afirma que "la IA no hace más listo al listo sino que eleva al mediocre. Va a ayudar a los creativos a ser más creativos, ya que les evita ocuparse de tareas rutinarias y tediosas".

"Asume tareas que consumen mucho tiempo, como analizar millones de imágenes en redes sociales. Esto libera a los coolhunters y directores de arte para centrarse en trabajos creativos y estratégicos de alto valor, pasando de la producción de contenido a la curaduría y dirección", asegura Léa Gossein.

Según el CEO de Modelia, "también ayuda a gente que antes no era creativa ahora lo sea". Además, el experto explica que la IA "empodera a dos tipologías de clientes: al pequeño, porque le va a permitir que haga fotos como Zara. Ahí no se sustituye al fotógrafo porque nunca estuvo", puntualiza.

"Y a una marca grande porque va a poder adaptar una colección superrápido a una tendencia nueva. Tienes tu core de imágenes generadas según el estilo tradicional, con modelo y fotógrafo, pero la inteligencia artificial te permite extender tu colección", añade.

Una barrera mental

Vemos que la IA ya está incorporada de forma notable en muchas empresas, también del sector de la moda (y de la belleza). Pero sigue despertando dudas, reflexiones y críticas de carácter ético y moral.

Las resistencias acerca de esta tecnología se dan "especialmente en algunas marcas más tradicionales. Pero cada vez son menos a medida que la tecnología se democratiza, se vuelve más accesible y demuestra resultados reales en eficiencia, creatividad y rentabilidad", tal y como explica Roser Bagó, de Neural Fashion AI.

Raquel Pérez cree que "la IA busca una transformación de la mentalidad en la industria. Requiere tiempo para entender que es una inversión, un ahorro. Muchos creen también que lo puede hacer cualquiera, pero cuando ves la diferencia de resultados te quedas chafado".

Los principales miedos son la sustitución de talento, a lo que Bagó responde que "en la práctica, funciona como una herramienta de apoyo que potencia la creatividad humana, acelera procesos y amplía posibilidades, más que como un sustituto".

También provoca cierto rechazo la pérdida de autenticidad o identidad de marca; existe miedo a que el contenido se perciba como fake. "Pero eso ya no ocurre. La mejora de esta tecnología y plataformas discurre a pasos agigantados y ya es casi imposible diferenciar entre IA o imagen real", explica Iván Rodríguez, de Modelia.

"El reto para que esos contenidos se perciban como reales o emocionales está en utilizar la tecnología de forma estratégica, manteniendo una dirección creativa clara y coherente con el ADN de la firma", secunda Roser Bagó.

También preocupa, y mucho, la falta de ética y transparencia. Y todo lo relacionado con los derechos de imagen, la propiedad intelectual o la necesidad de comunicar de forma clara cuándo se usa esta herramienta.

Según Roser Bagó, "cada vez existe un mayor marco regulatorio, mejores prácticas definidas y protocolos más claros sobre cómo operar de manera responsable. La industria está avanzando hacia un uso más transparente, controlado y ético de la tecnología, lo que aporta mayor seguridad tanto a marcas como a consumidores".

Iván Rodríguez añade otra reflexión interesante: "La IA genera personas que no existen, pero siempre habrá quien se parezca porque está entrenada con una base de datos pública, Lion, con trillones de imágenes de personas reales".

Y continúa: "Las imágenes llevan marca de agua para saber que es inteligencia artificial. Aun así, hay clientes que nos piden certificado que confirme que esa persona no existe. Es la firma la que debe utilizarlo de forma ética".

A modo de conclusión acerca de las reticencias y barreras que aún genera la IA, Roser Bagó afirma que "a medida que se ven casos de éxito y aplicaciones bien ejecutadas, la percepción cambia: deja de verse como una amenaza y empieza a entenderse como una ventaja competitiva".

Como ocurre siempre con las grandes transformaciones tecnológicas, "las resistencias forman parte del proceso de adopción. Pero la tendencia es clara: la IA en moda no es algo pasajero, sino una evolución estructural del sector".

Predicción de tendencia

Poder conocer con anticipación lo que se va a llevar o no es otra de las grandes 'conquistas' de la IA. Y una herramienta muy útil en la industria. En este sentido, Léa Gossein, de Heuritech, asegura que "nuestros modelos alcanzan de forma constante más del 90% de precisión".

Imagen del desfile de Dior.

Imagen del desfile de Dior. Reuters

Esta compañía tiene la capacidad de cuantificar y predecir lo que los consumidores usarán con hasta dos años de anticipación a través de la transformación de millones de imágenes de redes sociales en insights accionables. O, lo que es lo mismo, conclusiones útiles que describen algo y permiten tomar una decisión concreta o ejecutar una acción.

"Las predicciones de tendencias generadas por IA tienen un alto nivel de fiabilidad cuando se basan en grandes volúmenes de datos actualizados y diversas fuentes como redes sociales, comportamiento de compra, búsquedas online o análisis de pasarelas", amplía Roser Bagó, de Neural Fashion AI.

Y Léa Gossein lanza otra ventaja de la IA que, sin duda, puede facilitar la vida a muchas empresas del sector de la moda: "Al proporcionar una red de seguridad basada en datos, permite a los profesionales creativos asumir riesgos más audaces en aspectos más atrevidos de una colección".

Y es que teniendo datos todo parece más sencillo. Y la IA de otra cosa no, pero de datos sabe mucho.