Instalador colocando suelo vinílico con adhesivo.

Instalador colocando suelo vinílico con adhesivo. iStock

Interiorismo

Un instalador de suelos, sobre reformar en España: "Antes costaba 1.800 euros, ahora supera los 4.000"

El precio de cambiar el suelo en España se ha disparado y ya supera los 4.000 euros incluso en reformas básicas.

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En el terreno de las reformas del hogar estamos viviendo un incremento notable de los costes, lo que se está apreciando tanto a la hora de renovar cocinas o cuartos de baño como en el momento de llevar a cabo determinadas labores dentro del hogar.

El sector de las reformas domésticas está viviendo una subida de precios más que notable, con un precio por metro cuadrado que ya se sitúa entre los 30 y los 70 euros, unas tarifas que son muy superiores a las de hace años.

En este sentido, un instalador de suelos confirma que "antes cambiar el suelo costaba 1.800 euros y ahora supera los 4.000 euros en España", de forma que la subida en los costes de este tipo de reformas es más que evidente.

Esta subida no solo tiene que ver con el aumento de coste de los materiales, sino también con la preparación del soporte, la retirada del pavimento anterior y el propio aumento del coste de mano de obra cualificada, en la cual, por otra parte, hay una escasez que encarece el presupuesto final.

Cambiar el suelo cuesta hasta 15.000 €

El experto en suelos asegura que, teniendo en cuenta los datos del mercado, para una vivienda de 100 metros cuadrados, el desembolso por cambiar el pavimento puede suponer un desembolso económico de entre 3.000 y 15.000 euros, en función del material y de la complejidad de la obra.

Este es un rango muy amplio y el motivo es que los presupuestos ya parten desde los 4.000 euros y no de la mitad (2.000 euros), como sucedía hace solo unos años. La clave del encarecimiento del precio final está en el tipo de pavimento elegido.

De esta forma, algunas opciones como la madera maciza, el porcelánico de gran formato o optar por una tarima premium pueden llegar a hacer que se tenga que enfrentar una inversión muy superior a la hora de cambiar el suelo de una vivienda.

Si tenemos en cuenta las diferentes posibilidades existentes en el mercado para un proyecto de instalación de suelo para una vivienda de entre 101 y 200 metros cuadrados, se pueden encontrar los precios más económicos a partir de 15-30 euros por metro cuadrado.

Para quienes tienen unas exigencias mayores, las opciones estándar alcanzan los 40-70 euros por metro cuadrado y, en el caso de optar por acabados premium, se pueden llegar a alcanzar unos 80-130 euros por metro cuadrado.

Si tenemos en cuenta estas cifras, nos podemos encontrar con que el total de la inversión puede superar con facilidad los 4.000 euros, y si se opta por materiales más exclusivos, el presupuesto será notablemente superior.

El instalador de suelos asegura que hoy en día las soluciones más baratas ya no son una opción a la que haya que recurrir si lo que se busca es un acabado de mayor calidad, y por tanto las obras no dejan de encarecerse.

Otros aspectos que encarecen la obra

No solo los materiales utilizados y el tipo de acabado hacen que crezca el presupuesto para instalar un suelo, ya que el coste de la mano de obra no deja de crecer. Los profesionales se encargan de retirar el suelo antiguo, nivelar el forjado, solucionar problemas de humedades y otras actuaciones que son necesarias y que generan costes adicionales.

De acuerdo a distintos profesionales del sector, realizar un tratamiento de base puede suponer un desembolso extra de 5-20 euros por metro cuadrado. De esta manera, lo que hace unos años era un trabajo sencillo que se podía realizar por apenas 1.800 euros, hoy en día cuesta más del doble si se opta por un material de gama media.

Más allá de los materiales y la mano de obra, juega un papel importante el estado del pavimento previo, pues las posibles irregularidades existentes, los suelos con humedad o instalaciones previas que pueda haber y que supongan un trabajo más complicado, aumentarán mucho el coste de las obras.

En este sentido, conviene aclarar que muchas obras que antes eran planificadas como "mínimas" ahora requieren de una preparación de base que lleva a que los costes crezcan y el presupuesto final se dispare.

El instalador de suelos asegura que el problema llega cuando hay que actuar sobre el forjado o la estructura, lo que puede suponer un encarecimiento de miles de euros en la reforma. No obstante, hay otras posibles actuaciones que tienen incidencia en el presupuesto final.

Actualmente son muchas las personas que quieren tener un hogar que parezca de portada de una revista de decoración, y es por ello por lo que no deja de crecer la demanda de acabados premium, como es el caso de los suelos vinílicos de alta gama, la madera maciza o la porcelana antideslizante.

Optar por uno de ellos encarece mucho la obra final, y un claro ejemplo lo encontramos en la madera maciza, un acabado muy bonito y premium que implica tener que realizar un desembolso en material de entre 50 y 120 metros cuadrados.

Por último, hay que destacar que, aunque la vivienda sea pequeña, el coste de instalar un suelo tiene un mínimo establecido, siendo ya habitual encontrar proyectos completos de cambio de pavimento que parten de los 4.000 euros, pero si se desea cierta calidad, para suelos básicos habrá que desembolsar un mínimo de 4.000-5.000 euros, entre dos y tres veces más que antaño.