Unos perros en un ascensor.

Unos perros en un ascensor. iStock

Interiorismo

Ya es oficial: la comunidad puede impedir que subas a tu perro en el ascensor si hay acuerdo vecinal

Aunque no pueden prohibirte tener perro en casa, la comunidad sí puede limitar su uso de zonas comunes si hay acuerdo entre vecinos.

Más información: La Ley de Propiedad Horizontal lo confirma: "La comunidad de vecinos puede prohibirte fumar en el balcón de tu casa"

Publicada

En España, las mascotas son imprescindibles en la mayoría de hogares, hasta el punto de que hay más de 28 millones de ellas, es decir, que más de un 40% de los hogares españoles tienen al menos una mascota.

Estos datos hacen que sea muy probable que en tu comunidad de vecinos pueda haber animales, cuyos dueños tienen que tener muy en cuenta la normativa para impedir infringir algunas de las reglas que estén fijadas en los estatutos comunitarios.

Asimismo, es importante tener en cuenta lo que dice al respecto tanto la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) como la Ley de Bienestar Animal, pues en ambas se regula cómo debe ser la tenencia y cuidado de las mascotas.

Cualquier persona puede tener mascotas en la comunidad, pero es importante que siga las normas para evitar posibles conflictos que, por otra parte, son habituales y en muchas ocasiones tienen que ver con los ruidos, olores o suciedad que generan en zonas comunes.

Qué normas fija en la comunidad

La Ley de Propiedad Horizontal establece las reglas de convivencia que se deben respetar en las comunidades de propietarios, de forma que con esta normativa cada propietario e inquilino conoce cuáles son sus deberes y obligaciones.

De forma general, la ley se centra en el uso de las zonas comunes y el respeto de los derechos del resto de vecinos, estableciendo límites cuando una actividad determinada pueda suponer limitar los derechos de los demás, y en este sentido también se contempla a las mascotas.

Si nos centramos en el artículo 7.2 de la LPH, se establece que el propietario u ocupante de un piso o local no tiene permiso para desarrollar en el inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que "contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas".

En cualquier caso, es importante recalcar que la Ley de Propiedad Horizontal no establece límites concretos sobre la tenencia de mascotas, aunque sí contempla con su norma algunos límites cuando puedan afectar al resto de vecinos, como ruidos o molestias, entre otros.

Perros en la comunidad: ¿se pueden prohibir?

Una duda habitual entre los propietarios de mascotas, especialmente cuando se van a mudar a una nueva comunidad de vecinos, es saber si es posible prohibir la tenencia de mascotas en una vivienda privativa.

En este sentido, conviene aclarar que no puede prohibirte que tengas un perro o un gato, pero sí que puede limitar el uso que estos hagan de las zonas comunes. Para conocer las que pueden o no utilizar, habrá que consultar los estatutos de la comunidad de propietarios.

No obstante, si una mascota provoca cualquier tipo de daño o problema, los vecinos o la propia comunidad podrán demandar y solicitar una indemnización o reparación del daño, además de cesar en el acto que provoca la molestia.

Entre las limitaciones más habituales que se establecen en las juntas de propietarios con respecto a los perros se encuentran el uso del ascensor, que puede estar prohibido si existe acuerdo vecinal, el acceso a zonas como la piscina o el jardín, o la prohibición de llevar a las mascotas sin correa o sin bozal (cuando sea obligatorio utilizarlo).

Asimismo, el propietario será el responsable en todo momento de los daños que pueda provocar su mascota en las zonas comunes, además de encargarse de limpiar cualquier suciedad que esta pueda generar.

Prohibición de perros en el ascensor

La Ley de Propiedad Horizontal contempla la posibilidad de limitar o prohibir el acceso de perros al ascensor, si bien es cierto que no es habitual. Por lo general, es suficiente con que las mascotas no provoquen daños o suciedad en el ascensor.

En el caso de que así sucediera, el propietario tendría que reparar el daño o limpiar la suciedad para poder evitar cualquier tipo de problema con el resto de vecinos.

Acceso de perros a jardines comunitarios

La comunidad de propietarios también puede impedir o limitar el acceso de perros y otras mascotas a zonas comunes, como las piscinas o jardines comunitarios. Salvo que haya prohibición expresa, la mascota podrá pasear por este tipo de espacios.

No obstante, en este sentido conviene que prime el sentido común y se evite que el animal corra por los jardines o pueda hacer sus deposiciones en ellos.

Perros sueltos en zonas comunes

Otra de las normativas habituales en las comunidades de vecinos tiene que ver con los perros sueltos en zonas comunes. La posibilidad de que puedan ir sueltos o no dependerá de lo que indiquen los estatutos de la comunidad.

En principio, salvo que haya una prohibición expresa, podrán hacerlo sin problemas, aunque para tranquilidad del resto de vecinos y para evitar cualquier percance, lo más conveniente es llevar sujeta a la mascota.

Ladridos de perros: qué pasa en la comunidad

A menudo, los conflictos con animales en las comunidades de vecinos se dan como consecuencia de los problemas de ruido que las mascotas generan, especialmente por los ladridos de los perros a altas horas de la noche.

Aunque la comunidad de propietarios no puede prohibir a uno de sus vecinos tener mascotas legales en casa, sí que puede demandar al vecino que provoque molestias al resto de los vecinos.

Las molestias provocadas por el ruido de las mascotas, al igual que si se dan por otro motivo, pueden suponer un perjuicio moral que dé lugar a una indemnización.