Montse Morales en un salón.

Montse Morales en un salón. E.E.

Interiorismo

Montse Morales, interiorista: "En pisos pequeños siempre recomiendo usar alfombras para reducir el ruido"

El tamaño, el material y la colocación de la alfombra influyen en el ruido y en la sensación de espacio, explica una interiorista.

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La decoración de un piso pequeño se puede convertir en todo un desafío, ya que las limitaciones físicas existentes implican la necesidad de tratar de buscar soluciones funcionales a la par que estéticas.

En estos casos se debe tratar de maximizar cada metro cuadrado sin que ello suponga caer en la saturación del ambiente, buscando un equilibrio entre orden, estilo y funcionalidad que no siempre es sencillo de alcanzar.

Para conseguir una decoración apropiada para este tipo de espacios, es fundamental prestar atención a determinados elementos clave, entre los que se encuentran las alfombras, uno de los textiles más importantes de cualquier vivienda.

Su peso dentro de la organización del hogar va más allá de contribuir a delimitar cada espacio, sino que aportan calidez y agregan textura a la estancia del hogar, pero además pueden ser claves a la hora de reducir el ruido de una habitación.

Así lo asegura la interiorista Montse Morales (@directoracreativa), que ya abordó estas claves en una entrevista concedida a Revista Interiores, donde tiene muy claro que es muy importante elegir la alfombra adecuada para cada estancia, en la que el tamaño es casi siempre más importante que el color.

La importancia de elegir la alfombra adecuada

La experta explica que elegir la alfombra apropiada para cada estancia es fundamental, ya que no solo se trata de un elemento bonito con el que vestir el suelo, sino que juega un papel clave a la hora de organizar el espacio y "definir la atmósfera de una casa".

Para tomar una buena decisión acerca de su elección, es imprescindible tener en cuenta la textura, su tamaño, la función y, sobre todo, que su aspecto tenga coherencia con el espacio en el que se va a colocar, ya que en función de la estancia habrá unas u otras preferencias.

En el momento de elegirla, hay que tener claro que la alfombra también influye en cómo se percibe la luz en esa estancia, de manera que, mientras que un tejido plano de yute ayuda a difuminar la luz y resulta más ligero visualmente, una alfombra de lana densa genera un ambiente más cálido.

La combinación de materiales utilizados es un criterio a valorar, pero también lo es el tamaño de la alfombra, que a juicio de Montse Morales es incluso más importante que el propio diseño que pueda tener este elemento del hogar.

Una alfombra de grandes dimensiones integra el mobiliario y genera una sensación de continuidad, además de que se ve sofisticado, mientras que una pequeña puede provocar que se rompa la escena y dé lugar a un ruido visual que es preferible evitar.

En cuanto a su forma, la rectangular es la más clásica y equilibrada, mientras que la redonda suaviza los ángulos y se puede convertir en la mejor opción en los recibidores. La orgánica genera sensación de movimiento y está indicada para estilos minimalistas.

Una alfombra para cada estancia del hogar

Montse Morales explica que "cada estancia tiene su pareja perfecta" cuando hablamos de alfombras, de manera que se debe buscar una combinación entre textura, tamaño y función para crear armonía en el hogar.

En el caso del salón, su recomendación pasa por utilizar alfombras naturales o mezclas naturales, dado que ofrecen suavidad al tacto, ayudan a absorber el sonido y generan una atmósfera acogedora que encaja perfectamente con la finalidad de esta estancia.

Según la interiorista, en este espacio del hogar las alfombras deben ser generosas, de manera que como mínimo las patas delanteras del sofá y las butacas descansen sobre ellas, de forma que se consigue "agrupar el mobiliario y dar sensación de continuidad", lo que es clave en el caso de los pisos pequeños.

Para el comedor, prefiere optar por tejidos resistentes, planos y fáciles de limpiar, en los que se debe dejar un espacio de unos 60-70 centímetros con respecto al perímetro de la misma para que ofrezcan armonía.

Si nos vamos al dormitorio, su propuesta pasa por alfombras con texturas suaves y envolventes en tonos cálidos, con fibras naturales o mezclas de lana que ayudan a generar una mayor comodidad y calma en el espacio. La interiorista recomienda colocarlas bajo la cama o a ambos lados de esta para generar una sensación de envolvimiento.

Por último, en el caso del recibidor, aconseja optar por una que sea resistente y transmita sensación de bienvenida, lo que se puede conseguir con alfombras fabricadas con fibras resistentes y diseños con textura que aporten calidez al espacio, pero que permitan una fácil limpieza.

¿Alfombras en cocina y baño?

Una de las preguntas más frecuentes que muchos se hacen es si realmente hay que colocar alfombras en cocinas y baño, ya que, sobre todo en el caso de las primeras, son muy poco habituales.

En este sentido, la interiorista no descarta su uso, si bien en el caso de las cocinas, asegura que, en el caso de que se quiera utilizar, habrá que apostar por una pieza plana, lavable y resistente que esté fabricada en polipropileno, vinilo o algodón lavable. Además, deberá ser situada frente al fregadero o en zonas de trabajo, donde protegerá el suelo y dará un toque estético.

En cuanto al cuarto de baño, solo se debe colocar en espacios ampliados y bien ventilados, apostando por materiales como algodón grueso o tejidos que admitan su lavado regular. No obstante, advierte que en baños pequeños o húmedos no se debería usar por el riesgo de acumulación de moho.