Mujer usando el horno.

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Interiorismo

La OCU confirma: usar el horno todo el año cuesta menos que salir a cenar una sola vez a un restaurante

El gasto real del horno en España: cuánto consumo al año y por qué puede salir más barato que una sola cena fuera de casa.

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha desmentido uno de los mitos más extendidos en los hogares españoles: que usar el horno es caro y dispara la factura de la electricidad.

Según un análisis reciente, el gasto anual de este electrodoméstico es mucho más bajo de lo que muchos piensan, incluso comparado con una cena fuera de casa.

Entender bien el consumo real del horno puede ayudarte a gestionar mejor tu presupuesto familiar, especialmente en un contexto donde gran parte de los hogares están ajustando gasto ante la subida de precios y la inflación.

Mujer usando el horno.

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En consecuencia, es necesario explicar por qué el gasto es tan bajo y comparamos este coste con el de una comida en un restaurante. Todo con datos de fuentes fiables y consejos prácticos para cocinar de forma eficiente.

Contrario a la creencia popular, el gasto eléctrico anual de usar el horno sería de en torno a 25-30 años, asumiendo un uso típico de unas tres veces por semana.

Esto equivale a poco más de 2 euros al mes en electricidad, una cifra que sorprende incluso a quienes vigilan su consumo energético.

Este cálculo se basa en el consumo de los 10 hornos más vendidos del mercado, suponiendo tarifas eléctrico no especialmente competitivas (alrededor de 0,20 euros/kWh), y teniendo en cuenta tanto el consumo en modo normal como en convección.

Además, si se incluye la amortización del coste del propio aparato (su precio repartido durante su vida útil), el gasto total anual puede situarse entre 46 y 65 euros al año, aún muy por debajo del coste de una cena en un restaurante medio.

¿Por qué es tan bajo el gasto del horno? Gran parte de la energía del horno se consumo al alcanzar la temperatura deseada; una vez caliente, el aparato alterna fases de mantenimiento térmico que requieren menos electricidad, reduciendo el coste final.

Además, usar el modo convección, que circula el aire caliente, puede reducir el consumo respecto al modo tradicional ya que cocina de forma más rápida y eficiente.

La OCU también destaca que errores comunes, como abrir repetidamente la puerta o precalentar más de lo necesario, aumentan el consumo sin aportar beneficios reales a la cocción.

Una cena en un restaurante en España generalmente supera con creces los 50-60 euros por persona, según estudios de consumo y estadísticas sectoriales.

Aunque este dato varía según la ciudad y tipo de restaurante, roza o supera lo que cuesta tener y usar un horno durante todo el año.

Este hecho puede ayudar a replantearse hábitos de consumo: mientras que una sola cena fuera puede costar tanto o más de 12 meses de horno, cocinar en casa no solo ahorra dinero, sino que suele ser una opción más saludable y sostenible.

Lejos de ser un gasto descontrolado, el uso inteligente del horno puede formar parte de una estrategia doméstica de ahorro, sin renunciar a platos sabrosos o cocinar con comodidad.