Una ventana con condensación.

Una ventana con condensación.

Interiorismo

Confirmado por los arquitectos: "Este método funciona bien para humedades en paredes"

Un sencillo truco con papel de aluminio ayuda a detectar el origen real de las humedades antes de hacer reformas costosas.

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Las humedades en las paredes siguen siendo uno de los problemas más frecuentes en viviendas españolas, especialmente en cocinas y casas antiguas.

Manchas oscuras, olor a moho o pintura desconchada suelen alertar a los propietarios, que muchas veces actúan sin saber realmente cuál es el origen del problema.

En los últimos meses, arquitectos y técnicos han popularizado un método casero que permite realizar un primer diagnóstico sin obras ni herramientas complejas.

Se trata de una prueba sencilla con papel de aluminio que ayuda a identificar si la humedad procede del interior de la vivienda o del exterior.

La clave, según explican distintos expertos en medios especializados, está en observar cómo reacciona la pared tras sellar un trozo de aluminio durante unas horas.

Este sistema se ha viralizado por su bajo coste y porque puede evitar reformas innecesarias antes de acudir a un profesional.

El método consiste en limpiar bien la superficie afectada, colocar un trozo de papel de aluminio sobre la pared y sellarlo completamente con cinta adhesiva. Tras dejarlo entre 24 y 48 horas, se retira para analizar dónde aparece la humedad.

Si las gotas aparecen por la parte exterior del aluminio, lo habitual es que se trate de condensación interior, provocada por exceso de vapor, falta de ventilación o cambios bruscos de temperatura. Este problema es frecuente en cocinas, baños o habitaciones poco ventiladas.

Por el contrario, cuando la humedad aparece en la cara interna del papel (la que estaba en contacto con la pared) los expertos explican que puede existir filtración o capilaridad, es decir, entrada de agua desde el exterior o desde los cimientos.

Los arquitectos señalan que este método funciona especialmente bien en viviendas antiguas, donde el aislamiento suele ser menor y los materiales acumulan humedad con mayor facilidad.

También en cocinas, donde el vapor generado al cocinar puede crear condensación constante.

Aunque la prueba no sustituye a una inspección técnica, sí permite realizar una primera orientación antes de gastar dinero en pintura o reformas.

Muchos especialistas recomiendan incluso fotografiar el antes y el después para comparar la evolución y detectar cambios visibles en la pared.

Además del diagnóstico, los expertos recuerdan que la prevención es esencial. Ventilar diariamente, usar extractores al cocinar y evitar acumular muebles pegados a paredes frías son acciones sencillas que reducen notablemente la aparición de moho y manchas de humedad.

Otro aspecto importante es no tapar el problema solo con pintura antihumedad sin identificar antes la causa real. Técnicos y usuarios en foros especializados coinciden en que, si no se elimina el origen, las manchas terminan reapareciendo incluso tras renovar toda la pared.

Cuando aparecen señales más graves (olor intenso, moho activo, desprendimiento del revestimiento o manchas que crecen rápidamente) los profesionales recomiendan acudir a especialistas. En estos casos, puede existir un problema estructural que requiere soluciones específicas.

La popularidad del truco del papel de aluminio demuestra cómo pequeñas acciones pueden ayudar a tomar decisiones más informadas en el hogar.

Antes de invertir miles de euros en reformas, identificar correctamente la causa de la humedad puede marcar la diferencia entre una solución definitiva o un problema recurrente.

En definitiva, los arquitectos coinciden en que esta prueba sencilla sirve como primer paso para entender qué ocurre dentro de una pared, especialmente en cocinas y casas antiguas.