Una vivienda antigua y la arquitecta, Andrea Baldoni.

Una vivienda antigua y la arquitecta, Andrea Baldoni.

Interiorismo

Andrea, arquitecta, sobre la reforma más importante en la jubilación: "Eliminar desniveles y abrir espacios es clave"

En España, cerca de la mitad de las viviendas supera los 40 años, una realidad que según esta arquitecta no está adaptada a la etapa de la jubilación.

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En España, el parque inmobiliario se ha convertido en uno de los grandes retos silenciosos de la vivienda en España. Y es que, más de la mitad de las casas del país supera ya los 40 años de antigüedad y muchas otras superan incluso los 50 años. A esto, se añade la estimación de que alrededor del 38 % de las viviendas españolas tienen más de 60 años, según datos de Idealista.

El resultado es un parque residencial que, aunque sigue siendo ampliamente utilizado, empieza a quedarse desfasado para las necesidades actuales, pero también futuras. Y no solo en lo que respecta a la eficiencia energética o a la apariencia de estas viviendas, sino también en lo referente a su distribución y diseño de cara a la jubilación.

Muchas de estas viviendas fueron construidas en décadas en las que no se contemplaba la necesidad de adaptar los hogares a la etapa del envejecimiento o la jubilación. Esto incluye viviendas con escaleras, baños poco accesibles, pasillos estrechos, viviendas estructuradas en varias alturas, estancias con iluminación escasa...

La arquitecta Andrea Baldoni lo explica en uno de sus vídeos: "Una casa con desniveles le hace la vida imposible a los adultos mayores. El problema no es la casa, es intentar vivir en 2026 con una distribución de hace 30 años", advierte.

Andrea explica que los problemas de accesibilidad dentro de una vivienda no siempre están relacionados con elementos evidentes como escaleras. En muchos casos son pequeñas diferencias de altura.

Detalles que en su día respondían a criterios estéticos o tendencias arquitectónicas y que en la actualidad han pasado a ser elementos incómodos o inseguros para el día a día.

Lo mismo sucede con los espacios muy delimitados y zonas de circulación estrechas. Esta forma de organizar la vivienda, habitual en construcciones antiguas, puede dificultar la movilidad cuando cambian las necesidades personales, haciendo menos sencillo algo tan básico como desplazarse con comodidad y seguridad dentro de casa.

Cómo adaptarlo a la jubilación

Aunque muchas casas en España fueron construidas hace décadas, hay pequeñas reformas que pueden marcar una gran diferencia y permitir envejecer en casa con comodidad, seguridad y autonomía.

Los expertos como, Andrea Baldoni, coinciden en que el objetivo no es transformar por completo la vivienda, sino hacerla funcional y fácil de habitar en el día a día. Reformas pensadas para eliminar obstáculos, mejorar la movilidad y aumentar el confort pueden convertir una casa construida hace décadas en un espacio preparado para una nueva etapa vital.

  • Eliminar desniveles y barreras interiores: suprimir escalones entre estancias, igualar suelos o sustituir cambios de altura por rampas suaves ayuda a reducir el riesgo de caídas y facilita el movimiento diario.
  • Reformar el baño: cambiar la bañera por un plato de ducha a ras de suelo, instalar barras de apoyo y apostar por suelos antideslizantes convierte uno de los espacios más peligrosos del hogar en una zona segura.
  • Mejora de la iluminación: aumentar los puntos de luz, incorporar iluminación indirecta en pasillos o sensores de movimiento evita zonas oscuras.
  • Espacios abiertos: eliminar tabiques innecesarios o ampliar zonas de paso facilita la movilidad y permite adaptar la vivienda a futuras necesidades sin grandes obras.
  • Automatización de elementos del hogar: instalar persianas motorizadas, videoporteros, cerraduras inteligentes o control de luces desde el móvil también puede simplificar tareas cotidianas y aportar seguridad en el hogar.
  • Mejora aislamiento y eficiencia energética: ventanas nuevas, mejor aislamiento o sistemas de climatización eficientes pueden aumentar el confort térmico y reducir gastos en las facturas.
  • Diseñar espacios flexibles: pensar la vivienda con una visión a largo plazo también te permitirá que esos espacios evolucionen con las necesidades personales. Una casa pensada para jubilarse tiene que ser capaz de adaptarse a los diferentes cambios que llegan con el paso del tiempo.