La ministra de Defensa Margarita Robles

La ministra de Defensa Margarita Robles Europa Press

Estilo de vida

Margarita Robles, 69 años, sobre su infancia: "Mi familia era conservadora. Votaban a UCD y yo estudiaba en un colegio religioso"

Creció en León siendo una niña responsable y estudiosa que prefería irse a casa a hacer los deberes antes que jugar en la calle.

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Antes de convertirse en una de las mujeres más conocidas de la política española, Margarita Robles (69 años) pasó su infancia en León, en una familia de clase media donde la educación, la responsabilidad y el trabajo tenían una importancia especial.

Nacida el 10 de noviembre de 1956, la actual ministra de Defensa creció junto a sus padres y su hermano pequeño. Su padre, Salvador Robles, era abogado y procedía de Mansilla de las Mulas, mientras que su madre, Margarita Fernández, tenía raíces asturianas.

La política siempre ha hablado con naturalidad de sus orígenes y del ambiente familiar en el que fue educada. "Mi familia era de corte conservador, votaban a UCD. Pero mis padres siempre han sido demócratas con mayúsculas", explicó en una entrevista concedida a El Mundo en 2021, según recoge El Español.

Niñez entre León y Asturias

Durante sus primeros años, Robles estudió en el colegio de las Teresianas de León, donde destacó por su buen rendimiento académico y su carácter responsable. Según publicó La Razón en 2016, con siete años ya era la primera de su clase.

Mientras su hermano prefería quedarse jugando con sus amigos al terminar las clases, ella solía regresar a casa para hacer los deberes, una costumbre que recoge un perfil biográfico publicado por Vanity Fair en 2021.

Su abuela paterna también tuvo una presencia destacada en los recuerdos familiares. Era maestra y había ejercido en diferentes localidades de la provincia de León.

"Además, mi abuela paterna era maestra en los pueblos de León. Mi padre siempre hablaba de ella, él también fue maestro una época, de lo importante que era para ella enseñar valores a los niños", recordó la ministra en la misma entrevista de El Mundo.

Por parte de madre, mantenía una estrecha vinculación con Asturias. Su abuelo Manuel Fernández, conocido como 'Manducu', trabajaba como mozo de maletas en la estación del Norte de Oviedo. Aunque Robles nunca llegó a conocerlo, conocía su historia por los relatos familiares. En declaraciones recogidas, recordó que era una persona muy conocida en Oviedo por su capacidad para relacionarse con personas de distintas ideas políticas.

Se fue a Barcelona con 12 años

Su infancia dio un giro cuando su padre decidió trasladarse a Barcelona por motivos profesionales. Salvador Robles se instaló primero en la ciudad catalana y, aproximadamente un año después, lo acompañó el resto de la familia.

El cambio no fue sencillo para Margarita. Acostumbrada a la tranquilidad de León, tuvo que adaptarse a una ciudad mucho más grande, aprender catalán y establecer nuevas amistades.

La familia se instaló cerca del paseo de la Bonanova. Durante los primeros meses echaba de menos su ciudad natal, aunque terminó encontrando en la cercanía del mar uno de los grandes atractivos de Barcelona.

Años después, en una entrevista publicada por El País el 24 de septiembre de 1984, explicaba: "Vine a Barcelona por razones profesionales de mi padre, que es abogado y los estudios los he hecho aquí. Mi vinculación en este momento es con Cataluña".

La influencia de su padre

Al terminar sus estudios escolares, Robles se planteó estudiar Medicina, una profesión que le interesaba por su vertiente social. Finalmente, optó por Derecho en la Universidad de Barcelona.

Su padre prefería que preparase oposiciones para notaría o registradora de la propiedad, pero ella acabó eligiendo la judicatura. La propia ministra reconoció que entonces apenas existían referentes femeninos en la profesión judicial, aunque consideraba que ejercer como jueza era una buena manera de ayudar a los demás.

En 1980, con 23 años, ingresó en la carrera judicial como número uno de su promoción. Su primer destino fue Balaguer, en Lleida. Aquella joven formada entre León y Barcelona terminaría convirtiéndose, en 1991, en la primera mujer que presidió una Audiencia Provincial en España, concretamente la de Barcelona.

Décadas después, en 2018, asumió el Ministerio de Defensa. Una trayectoria profesional que comenzó mucho antes, en los años de colegio y en una familia donde varias generaciones habían dedicado su vida al Derecho y la enseñanza.