La cocinera Coqui en un fotomontaje de El Español.

La cocinera Coqui en un fotomontaje de El Español. E.E iStock/TikTok

Estilo de vida

Coqui, cocinera: "Para que el arroz blanco quede más suelto y no se pegue, hay que lavarlo 2 veces y extenderlo en una bandeja"

La cocinera ha explicado sus trucos para conseguir que el arroz blanco quede suelto y evitar que se apelmace al preparar cualquier plato.

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El arroz blanco es uno de esos recursos imprescindibles que no falta en ninguna cocina de España. De hecho, durante 2024 los españoles consumieron en sus hogares una media de 3,76 kilos por persona, según los datos del último informe de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Su enorme versatilidad explica parte de su popularidad. Puede convertirse en protagonista de una paella, utilizarse como guarnición o servir como base para ensaladas, arroces fritos y todo tipo de salteados.

Pero conseguir la textura adecuada no siempre resulta tan sencillo. Especialmente cuando buscamos esos granos separados que encontramos habitualmente en los arroces salteados.

Que el resultado sea suelto o, por el contrario, termine formando una masa compacta depende de diferentes factores. Desde la variedad que elegimos hasta la cantidad de agua, el lavado previo o lo que hacemos con el arroz inmediatamente después de cocinarlo.

Coqui, cocinera y creadora de contenido, contaba recientemente sus trucos en uno de sus vídeos de YouTube, con los que consigue un arroz blanco suelto, en su punto y perfecto para incorporar a cualquier receta.

Elegir bien el tipo de arroz

El primer paso comienza incluso antes de encender el fuego. No todas las variedades se comportan de la misma forma durante la cocción y, si nuestro objetivo es preparar posteriormente un salteado, la elección puede marcar la diferencia.

"Cuando hablamos de arroces salteados, lo más importante es la textura. El arroz tiene que quedar suelto, así que te voy a dar unos cuantos consejos para que al cocinar el arroz te salga bien. El arroz largo o basmati queda más suelto que el arroz redondo, que queda más apelmazado", comienza explicando.

Por eso, para este tipo de recetas Coqui se decanta por variedades de grano largo o basmati. Además, no recomienda aplicar automáticamente la misma proporción de agua y los mismos tiempos de cocción a cualquier paquete que tengamos en la despensa.

"El tipo de arroz influye en la textura y en cómo se cocina también. Es importante leerse todas las instrucciones porque cada tipo de arroz absorbe una cantidad diferente de agua", señala. Seguir las indicaciones del fabricante es especialmente importante para ajustar la proporción entre agua y arroz, ya que las características y los tiempos de preparación pueden variar de un producto a otro.

Lavar el arroz dos veces

El segundo consejo de la cocinera tiene lugar justo antes de cocinarlo y consiste en algo tan sencillo como pasarlo por agua.

"El consejo número dos es que laves el arroz un par de veces antes de cocinarlo. Este consejo es muy importante porque lavando el arroz podemos eliminar el exceso de almidón y este no lo queremos porque hace que el arroz quede más mazacote y apelmazado".

Al manipular los granos puede quedar almidón en su superficie. Cuando buscamos un arroz especialmente suelto para un salteado, el lavado ayuda a retirar parte de ese almidón superficial.

Es fácil observarlo en casa. Al lavar el arroz por primera vez, el agua suele adquirir rápidamente un aspecto blanquecino y turbio. Por eso, el truco de la cocinera consiste en repetir el proceso un par de veces antes de pasar a la cocción. No se trata de eliminar todo el almidón del alimento, sino de retirar parte del que se encuentra libre en la superficie y que puede favorecer que los granos se adhieran entre sí.

Extenderlo después de cocinar

El tercer consejo llega cuando el arroz ya está cocinado. En lugar de dejarlo amontonado dentro de la olla mientras esperamos a preparar el resto de ingredientes, Coqui recomienda aumentar la superficie sobre la que se reparte.

"Mi último consejo, es que cuando tengas el arroz ya hecho lo extiendas en un plato o en una bandeja de horno para que se seque un poco. Al extenderlo vas a ver que saca mucho humo, gran parte de este humo es humedad, así que nos interesa que se evapore".

Al distribuir el arroz recién cocinado en una capa más fina, el vapor puede escapar con mayor facilidad que cuando todos los granos permanecen acumulados en un recipiente profundo. De esta manera, el objetivo es reducir la humedad superficial antes de llevar el arroz a la sartén.

Es precisamente esa textura más seca y separada la que interesa cuando posteriormente vamos a saltearlo con verduras, carne, pescado, huevo, salsa de soja u otros ingredientes.

El truco si usamos arroz ya cocido

También puede ocurrir que no preparemos el arroz expresamente para la receta, sino que queramos aprovechar uno que ya tenemos cocinado. En ese caso, Coqui añade una última recomendación para facilitar el salteado y conseguir que se integre mejor con el resto de los ingredientes.

"Si vas a utilizar arroz ya cocido en un salteado, tengo otra recomendación para ti. Trocearlo en cachitos pequeños porque luego te va a ser mucho más fácil mezclar todo".

De esta manera se pueden deshacer los bloques de arroz que hayan quedado unidos durante el reposo antes de incorporarlos a la sartén. El resultado que persiguen todos estos consejos es el mismo: conseguir que el grano llegue al salteado con la menor tendencia posible a apelmazarse.

Elegir una variedad adecuada, respetar sus necesidades de cocción, lavarla previamente y extender el arroz después de cocinarlo son, según explica Coqui, pequeños gestos que pueden marcar la diferencia en la textura final.

Y es que, aunque preparar arroz pueda parecer una de las tareas más básicas de la cocina, cuando buscamos un resultado concreto la técnica también importa. Especialmente si queremos que, al llevarlo a la sartén, cada grano permanezca suelto en lugar de terminar convertido en una masa pegajosa.