Natalia Forès, inversora inmobiliaria.

Natalia Forès, inversora inmobiliaria. E.E YouTube/E.E

Estilo de vida

Natalia, propietaria de 20 pisos: "Gano unos 3.600 euros por un solo piso y tengo una rentabilidad del 11%"

Mientras aumenta la presencia femenina en la inversión inmobiliaria, modelos como este abren nuevas vías para hacerse un hueco en el sector.

Más información: Rocío, propietaria de 75 habitaciones en alquiler: "Por cada piso gano unos 410 € y recupero la inversión en 6 meses"

Publicada

La inversión inmobiliaria continúa despertando interés en España entre quienes buscan nuevas formas de generar ingresos pasivos, especialmente en un momento marcado por las dificultades de acceso a la vivienda.

Según los datos del Banco de España, más del 70 % del patrimonio de los hogares está relacionado con el ladrillo, una cifra que demuestra el importante peso que continúa teniendo la vivienda en la economía familiar.

Además, las mujeres tienen cada vez más presencia en este ámbito. Actualmente, representan el 43 % de los inversores minoristas en España, ganando así protagonismo dentro del mercado inmobiliario.

Uno de esos perfiles es el de Natalia Forès, arquitecta e inversora inmobiliaria que actualmente cuenta con 20 viviendas destinadas al alquiler, una cartera que ha ido construyendo entre Francia y Reino Unido pese a comenzar sin experiencia previa.

Natural de Reus y arquitecta de formación, Natalia relataba recientemente su trayectoria en el canal de YouTube de Inmo Aventuras. Su interés por la inversión comenzó mientras vivía en París y comprobó lo complicado que podía resultar comprar una vivienda en una gran ciudad.

"Estábamos viviendo en París, en una ciudad cara, yo me di cuenta de que no me podía comprar un piso allí o a lo mejor sí pero solo tipo estudio", cuenta. Una alternativa que descartaba porque no encajaba con los planes de futuro que tenía en aquel momento.

Aquella dificultad terminó convirtiéndose en el punto de partida de su trayectoria como inversora. Años después, habla de proyectos con rentabilidades estimadas de hasta el 11,5 % y de 3.600 euros mensuales en alquileres únicamente con su última operación.

Empezó fuera de España

La española decidió entonces comenzar a aprender sobre inversión inmobiliaria antes de dar sus primeros pasos. "Decidí empezar a invertir por generar ingresos pasivos y en esa época yo no tenía ni idea de invertir", reconoce.

Y para empezar no eligió España ni tampoco Francia. Su primera experiencia llegó en Reino Unido, donde realizó una formación y encontró una fórmula con la que iniciarse. "Abrí una sociedad limitada allí con la que podíamos comprar bienes", explica.

Sus primeras operaciones fueron dos viviendas en Escocia, alejadas de las zonas más céntricas y destinadas a un perfil concreto. Se trataba de alquileres para personas con dificultades económicas que reciben apoyo público: "En muchos casos es el propio Estado el que te ingresa directamente a ti el dinero".

Para Natalia, uno de los principales atractivos de esta fórmula estaba precisamente en la estabilidad de los contratos. "Es algo muy seguro porque el contrato es con el Ayuntamiento o la asociación".

A partir de ahí fue ampliando poco a poco su cartera: una vivienda alquilada por habitaciones cerca de Nottingham, otra propiedad transformada en tres apartamentos y diferentes operaciones con las que fue acumulando experiencia.

"Nunca te proyectas viviendo allí"

Después de sus primeros proyectos en Reino Unido, decidió comenzar a invertir también en Francia. Allí pudo incorporar a sus operaciones una perspectiva mucho más vinculada a su formación como arquitecta.

"Es importante que cuando compras para invertir tú nunca te proyectas viviendo allí, se tiene que pensar que es para otras personas", explica. Una idea que utiliza para elegir y diseñar las viviendas pensando en quienes finalmente las ocuparán.

Natalia, propietaria de 20 pisos: así conquistó el mercado inmobiliario internacional

"Como arquitecta me gusta que la gente que alquila mis pisos esté contenta, que tengan luz natural, patio fuera si puede ser, que sea bonito...". Para ella, la rentabilidad importa, pero también que el resultado sea un espacio agradable para vivir.

Entre sus inversiones se encuentra un edificio con cinco viviendas en el norte de Francia y una casa situada en el centro de una ciudad que convirtió en tres pequeños estudios. "Este proyecto ahora estoy muy contenta pero en su momento fue un poco problemático", confiesa.

Sus nuevos proyectos

Natalia contaba también en el vídeo, que se prepara para cerrar una de sus operaciones de mayor tamaño hasta el momento: un edificio formado por ocho pequeños apartamentos y estudios destinados al alquiler.

Las previsiones que maneja para esta inversión son especialmente interesantes. "Con los 8 pisos calculo que pueda llegar a tener un alquiler de 3.600 euros, me puede dar un rendimiento de 11,5 % que no está mal", reconoce.

Y esa estimación, según explica, parte de un escenario prudente. "Sé que lo voy a poder alquilar más caro que esto".

También asegura que, a medida que ha ganado experiencia, el dinero que necesita aportar personalmente a sus operaciones se ha reducido. "Hace dos o tres años cuando empecé en Francia tuve que poner 20.000 euros de aporte además de lo que pedí al banco para comprar y reformar y el segundo 0", asegura. Además, calcula que reformar en Francia cuesta entre "1.000 y 1.500 euros por metro cuadrado".