A sus 75 años, Ana Belén sigue siendo un referente de vitalidad y bienestar. La artista madrileña mantiene desde hace décadas unos hábitos de alimentación muy estables, una rutina que, según ha contado su marido, Víctor Manuel, le ha permitido conservar la misma talla desde que se conocieron.
Con más de seis décadas de trayectoria como cantante, actriz, directora y productora, Ana Belén siempre ha defendido un estilo de vida basado en la moderación. Buena parte de esas costumbres fueron desveladas por Víctor Manuel en su libro Antes de que sea tarde, donde explica algunos de los hábitos que su esposa mantiene desde hace años.
La cena de Ana Belén
En el libro, el cantautor asturiano explica que, cuando no tiene una cena fuera de casa o con amigos, Ana Belén suele terminar el día con una cena muy ligera.
"Solo toma un yogur y algo de dulce", escribe Víctor Manuel, que menciona como acompañamiento un mantecado o un poco de chocolate. Según relata, esa constancia forma parte de los motivos por los que "usa la misma talla que cuando la conocí".
El cantante también explica que la artista apenas consume carne, salvo en ocasiones puntuales. En cambio, su alimentación habitual se basa en verduras, sopas, pescado e incluso algo de casquería de forma esporádica, un alimento rico en colágeno.
El desayuno, sin embargo, es una de las comidas más completas de su jornada. Suele tomar un café bien cargado, papaya y otras frutas de temporada, además de tostadas con mantequilla y mermelada.
Precisamente, las mermeladas las elabora ella misma con frutos rojos como grosellas, moras o zarzamoras, una forma de controlar la cantidad de azúcar y aprovechar alimentos ricos en antioxidantes y vitamina C.
Beneficios del yogur
El yogur destaca por ser una buena fuente de proteínas, un nutriente que contribuye al mantenimiento de la masa muscular y favorece la sensación de saciedad.
Además, contiene probióticos, microorganismos beneficiosos que ayudan a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal y favorecen una buena digestión, reduciendo problemas como el estreñimiento o la inflamación.
También aporta nutrientes como calcio, vitamina B12, potasio, magnesio y zinc, esenciales para la salud ósea, el funcionamiento del sistema nervioso y el correcto rendimiento del organismo.
¿Basta con un yogur?
Aunque la rutina de Ana Belén ha despertado curiosidad, los especialistas recuerdan que una cena basada únicamente en un yogur puede resultar escasa desde el punto de vista nutricional.
Por ello, muchos nutricionistas recomiendan complementarlo con otros alimentos para conseguir una comida más equilibrada y completa, especialmente si se convierte en un hábito diario.
Una de las opciones más sencillas consiste en preparar un bol de yogur natural acompañado de fruta fresca y un puñado de frutos secos, una combinación que aporta proteínas, fibra y grasas saludables.
Una cena más completa
Si se quiere tomar yogur por la noche, puede combinarse con distintos alimentos para mejorar su valor nutricional:
Frutos secos. Almendras, nueces, avellanas, pistachos o anacardos aportan grasas saludables, proteínas y minerales que ayudan a aumentar el poder saciante de la cena.
Fruta fresca y frutos rojos. Fresas, arándanos, kiwi, plátano, piña o moras añaden fibra, vitaminas y antioxidantes, además de un toque dulce de forma natural.
Cereales integrales y semillas. Avena, chía o granola sin azúcares añadidos incrementan el aporte de fibra y hacen que la cena resulte más completa y equilibrada.
En el caso de Ana Belén, según cuenta Víctor Manuel, su elección habitual sigue siendo un yogur acompañado de un pequeño capricho dulce, una costumbre que forma parte de una alimentación basada en la moderación y mantenida durante décadas.
