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Más de 800.000 familias en España disponen del título oficial de familia numerosa, según los datos del Ministerio de Derechos Sociales. Aunque la mayoría están compuestas por tres hijos, hay hogares que superan con creces esa cifra

Este es el caso de Ana Iglesias, una madre con diez hijos que ha convertido su rutina familiar en un ejemplo de organización para miles de personas. A través de su perfil en redes sociales, @unalocuradefamilia, Ana comparte con naturalidad y mucho sentido del humor cómo transcurre el día a día en una casa donde la planificación es imprescindible.

Vídeos en los que muestra su día a día, así como la gestión de las tareas cotidianas, hasta incluso los pequeños retos que supone atender a una familia numerosa.

La logística ocupa buena parte de cada jornada. Y es que la compra semanal debe adaptarse al consumo de doce personas, el presupuesto se calcula al detalle y los desplazamientos requieren incluso el uso de dos minibuses, como ya ha explicado en varios vídeos.

Una organización que han tenido que ir modificando con la llegada de cada nuevo hijo, algo que también ha llevado a una nueva distribución de la vivienda. Precisamente, uno de los aspectos que más curiosidad despierta entre sus seguidores es cómo consiguen organizar los dormitorios cuando el espacio es limitado.

Reparto de habitaciones

Lejos de la idea de que cada niño disponga de un cuarto propio, en esta vivienda se aprovecha cada metro cuadrado. La propia Ana lo explica con total naturalidad: "Dormimos cinco en nuestra habitación".

"Tenemos una cama de 1,80 m y una cuna de colecho. Dormimos la bebé, luego mamá, Luca, Martina y papá. Aunque os podéis imaginar que ahora dormir, no estamos durmiendo mucho con la bebé", explica.

Los dos hijos mayores, en cambio, cuentan con un espacio más independiente dentro de la vivienda. "Tienen aquí arriba un mini apartamento con sus dos habitaciones. Ya me gustaría a mí haber tenido con su edad esa pedazo de cama", bromea Ana.

En esta casa, cada estancia se adapta a las necesidades de la familia y el aprovechamiento del espacio forma parte de la rutina. Una realidad que demuestra cómo, con organización y flexibilidad, una familia numerosa puede encontrar soluciones prácticas para el día a día.

Practicidad por encima de recetas elaboradas

La alimentación es otro de los ámbitos donde una familia de estas dimensiones obliga a replantear muchas costumbres. Ana Iglesias ha contado en varias ocasiones que, cuando hay tantas personas alrededor de la mesa, la prioridad pasa a ser la practicidad por encima de las recetas más elaboradas.

Algunos platos tradicionales han desaparecido directamente de su menú habitual porque requieren demasiado tiempo de preparación. Entre ellos se encuentran los canelones, las croquetas, las albóndigas o las empanadillas caseras, recetas que, aunque gustan mucho, resultan poco compatibles con el ritmo diario de la familia.

La misma filosofía se traslada también a cumpleaños, reuniones familiares y otras celebraciones. En lugar de complicarse con grandes banquetes o decoraciones muy elaboradas, prefieren apostar por encuentros sencillos en los que lo importante sea compartir tiempo juntos y disfrutar de la compañía.

El trabajo en equipo es clave

Otra de las normas que sostiene el funcionamiento de esta familia es el reparto de responsabilidades entre todos sus miembros.

Para Ana Iglesias, enseñar a colaborar desde pequeños también forma parte de la educación y considera que asumir pequeñas tareas cotidianas favorece la autonomía, la responsabilidad y la autoestima de sus hijos.

De esta forma, el trabajo en equipo se convierte en una pieza fundamental para que una familia tan numerosa pueda afrontar el día a día con mayor equilibrio.