Virginia López, abogada laboralista.

Virginia López, abogada laboralista. Instagram

Estilo de vida

Virginia, abogada laboralista: "El problema no son las bajas, es cómo se trata a muchos trabajadores"

El incremento de bajas laborales ha reavivado el debate sobre el absentismo, mientras los expertos ponen el foco en el entorno laboral.

Más información: Es oficial: España controlará a todos los trabajadores que se cojan dos o más bajas laborales en un año

Publicada

Las bajas laborales se han convertido en uno de los asuntos que más debate generan en España. No solo por el impacto que tienen sobre el mercado de trabajo, sino también por el incremento que se ha registrado en los últimos años.

Los datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) reflejan esta evolución. Desde 2017, la incidencia de las incapacidades temporales ha crecido cerca de un 60 % y el número de procesos ha pasado de 4,7 millones a casi 8,6 millones en apenas siete años.

A ello se suma otra tendencia que preocupa especialmente a la Seguridad Social: cada vez son más los trabajadores que acumulan varias bajas en un mismo año. De hecho, la AIReF estima que el 25 % de los empleados concentra más de la mitad de todos los procesos de incapacidad temporal.

Mientras desde algunos sectores empresariales se alerta del impacto de estas cifras, los sindicatos rechazan que se identifique automáticamente este fenómeno con el absentismo. A su juicio, esa interpretación desvía la atención de cuestiones como la prevención de enfermedades laborales, el respeto a las jornadas o el refuerzo del sistema sanitario.

En ese debate también ha intervenido la abogada laboralista Virginia López Bello. A través de uno de sus vídeos en redes sociales ha respondido a un empresario que afirma que "el mayor destructor de empleo" son "las bajaciones".

Un desgaste acumulado durante años

Sin embargo, la letrada sostiene que el origen del problema se encuentra mucho antes de que un trabajador solicite una incapacidad temporal.

"El problema no son las bajas, el problema es cómo se trata muchas veces a muchos trabajadores. Llevo años viendo conflictos laborales y hay un patrón que se repite una y otra vez. Esos empresarios que dicen ha habido un conflicto y se ha dado de baja pero esa no es la historia completa", asegura.

Según explica, detrás de muchas de estas situaciones existe un desgaste que se ha ido acumulando durante meses o incluso años.

"La realidad es que nadie revienta de un día para otro. Antes ha habido meses e incluso años de salarios que apenas permiten vivir, de cambios, impuestos y negociaciones, de modificaciones unilaterales de las condiciones de trabajo, de horas extraordinarias que no se pagan y se exigen como obligatorias, de retrasos o descuentos justificados en la nómina, de presión constante, de amenazas veladas y de una sensación permanente de injusticia y explotación".

Para la abogada, el conflicto laboral no sería el origen de la baja, sino el momento en el que se hace visible un problema que llevaba tiempo gestándose.

"Entonces llega la gota que colma el vaso y es ahí cuando muchos empresarios creen que se da de baja por el conflicto. Lo que ocurre es que la relación laboral llevaba mucho tiempo deteriorándose hasta hacerse insostenible. El conflicto simplemente hace visible un daño que ya existía", advierte.

Las mujeres y los menores de 40 años

Más allá del debate social, los datos también muestran diferencias según el perfil de los trabajadores. Uno de los aspectos más llamativos es la brecha entre hombres y mujeres. Las estadísticas reflejan que ellas inician más procesos de incapacidad temporal que ellos, una diferencia que distintos especialistas atribuyen a varios factores.

Entre ellos figura el mayor peso que siguen soportando muchas mujeres en las tareas de cuidado de hijos o familiares, una responsabilidad que puede incrementar el estrés y el desgaste físico y emocional.

A ello se añade su mayor presencia en sectores con una elevada incidencia de bajas laborales, como la sanidad, la educación o la administración pública.

La edad también marca diferencias. Los trabajadores menores de 40 años presentan una mayor probabilidad de iniciar una incapacidad temporal que los de mayor edad. No implica necesariamente que las bajas sean más largas, pero sí que comienzan más procesos.

Los expertos relacionan esta situación con varios elementos, entre ellos un mayor uso del sistema sanitario, una evolución en la forma de entender la salud laboral y una mayor sensibilidad hacia problemas como la ansiedad, el estrés o la salud mental.

Además, tras la reforma laboral impulsada por el Ministerio de Trabajo, disponer de un contrato más estable incrementa aproximadamente un 30% la probabilidad de iniciar un proceso de incapacidad temporal durante el mes siguiente.

Los economistas explican que la estabilidad laboral reduce el miedo a perder el empleo y puede hacer que los trabajadores soliciten una baja cuando realmente la necesitan, algo que en situaciones de mayor precariedad podría retrasarse por temor a quedarse sin trabajo.

La prevención de los riesgos psicosociales

Virginia López recuerda también que la legislación ya obliga a las empresas a identificar y prevenir los riesgos psicosociales en el entorno laboral.

"Lo más grave es que la legislación obliga a las empresas a evaluar y prevenir los riesgos psicosociales. No es un capricho, es una obligación legal. Sin embargo, demasiadas empresas convierten esa evaluación en un mero trámite administrativo que acaba olvidado en un cajón", asegura.

La abogada considera que existe una relación directa entre las condiciones laborales y el nivel de bajas que registra una empresa.

"Estoy convencida de que las empresas que respetan a sus trabajadores, pagan bien y organizan el trabajo con criterios razonables y cumplen de verdad con la prevención de riesgos laborales tienen un nivel de absentismo muy inferior a aquellas donde predomina el abuso, la improvisación y el desprecio por los derechos laborales".

Y concluye con una reflexión clara: "Es muy cómodo culpar al trabajador enfermo, mucho más incómodo es preguntarse cuántas de esas bajas podrían haberse evitado si la empresa hubiera cumplido con la ley y hubiera tratado a las personas con la dignidad que se merecen".