Begoña Pérez, experta en orden y limpieza.

Begoña Pérez, experta en orden y limpieza. Esteban Palazuelos

Estilo de vida

No más restos de maquillaje en el cuello de tu camisa blanca: 'La Ordenatriz' los elimina con laca y alcohol

La base o los polvos bronceadores se impregnan en las fibras y el simple lavado no logra quitarlos.

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Esta semana, en el consultorio de 'La Ordenatriz' solucionamos algo muy habitual en el día a día de las mujeres y que, además, es un pequeño drama cotidiano.

Te has vestido con una de esas camisas blancas que tanto te gustan. Lo has hecho antes de pintarte, pero inevitablemente, a lo largo de la jornada, el cuello de la prenda acaba manchado con restos de maquillaje dejando una franja en color beis.

Y es que, por mucho que intentemos evitarlo, la base fluida o compacta, los polvos bronceadores o el blush, va dejando su huella en la ropa a medida que pasan las horas con el movimiento. Eso por no hablar de posibles accidentes...

Las bases de maquillaje suelen dejar restos en esta zona de la ropa.

Las bases de maquillaje suelen dejar restos en esta zona de la ropa. iStock

Vuelves a casa y echas la prenda a la lavadora pero al sacarla compruebas que la suciedad no ha desaparecido. Es un tipo de manchas bastante resistente, que no sale con el simple detergente. ¿Cómo consigo eliminarlas completamente? Cero dramas, la experta tiene el truco definitivo para lograrlo.

Sólo hay que utilizar dos productos muy cotidianos. Primero rociamos la zona con laca del pelo, la misma que usas para mantener tus recogidos impecables. Que sea una aplicación generosa para que la tela quede bien impregnada.

Seguidamente, echamos alcohol encima y ya está lista para lavar con el resto de la ropa blanca y el ciclo habitual para este tipo de colada. Con estos simples pasos, la camisa quedará como nueva, sin atisbos de maquillaje.

¿Por qué funciona?

La efectividad de este remedio casero radica en la propia formulación química de los productos que se usan. Los cosméticos, especialmente las bases fluidas de larga duración y los correctores, están elaborados a base de aceites, ceras, siliconas y pigmentos de alta adherencia.

Han sido diseñados para resistir al sudor y al agua sobre nuestra piel, por lo que un lavado normal no siempre puede romper esa barrera lipídica. Es aquí donde la laca pasa a la acción. Los polímeros fijadores del aerosol actúan como un imán que consigue encapsular los pigmentos atrapados en las fibras, evitando que penetren más profundamente.

En cuanto al alcohol, interviene como disolvente, rompiendo las moléculas grasas y las siliconas del maquillaje y liberando el color para que la lavadora pueda arrastrarlo por completo sin esfuerzo y sin desgastar el tejido.

En resumen, un truco sencillo, económico y cien por cien eficaz para que tus camisas blancas sigan siendo las reinas de tu armario. Por supuesto, también vale para vestidos, americanas, tops de cuello alzado... ¡Apuntado queda!