Un plato de guisantes con jamón.

Un plato de guisantes con jamón. iStock

Estilo de vida

Los cocineros coinciden: "Los guisantes en conserva no mejoran solo con jamón, sino con 50 ml de vino blanco y almejas"

Con un buen sofrito, vino blanco y unas almejas puedes transformar unos simples guisantes en una receta mucho más sabrosa en pocos minutos.

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Los guisantes con jamón son uno de esos platos que forman parte del recetario de toda la vida en España. Una receta sencilla, económica y rápida que durante décadas ha solucionado más de una comida o cena gracias a la combinación de unos pocos ingredientes y mucho sabor.

Basta una cebolla, unos ajos, unos guisantes y un poco de jamón para preparar un plato que ha pasado de generación en generación.

Precisamente por esa sencillez sigue ocupando un lugar fijo en muchas cocinas, aunque cada vez son más los chefs que se animan a darle una vuelta sin perder su esencia.

Es el caso de Pablo Albuerne, más conocido como Gipsy Chef en redes, que propone dejar a un lado el clásico salteado con jamón para jugar con nuevos contrastes de sabor.

En lugar de convertir el jamón en protagonista, acompaña los guisantes con una crema de yogur aliñada con limón y remata el plato con unos dados de sobrasada, logrando una combinación mucho más fresca y sorprendente.

Carlos Maldonado cambia el jamón por almejas

Quien también se aleja de la receta tradicional es Carlos Maldonado, chef con una estrella Michelin y ganador de MasterChef. En una de sus intervenciones en Más Vale Tarde, el cocinero compartía una versión inspirada en la cocina más clásica, pero sustituyendo el jamón por las almejas.

Su propuesta parte de un sofrito con cebolleta y ajos frescos, una base que aporta todo el sabor al plato antes de incorporar el resto de ingredientes.

Después añade un poco de harina para dar cuerpo a la salsa y la enriquece con vino blanco y agua. El resultado es un caldo ligero que envuelve los guisantes sin ocultar su sabor y recuerda a muchos de los guisos tradicionales de cuchara.

Las almejas se incorporan prácticamente al final de la cocción para que se abran con el propio vapor y suelten todos sus jugos. Así, el plato gana un marcado sabor a mar sin perder la sencillez que caracteriza a esta receta.

Receta de los guisantes con almejas de Carlos Maldonado

Ingredientes de los guisantes con almejas

  • Guisantes de conserva o congelados, 600 g
  • Almejas, 500 g
  • Cebolleta, 1 unidad
  • Ajos tiernos, 12 unidades
  • Ajos, 1 diente
  • Harina, 1 cucharadita
  • Vino blanco, 50 ml
  • Agua, 250 ml
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Paso 1

Pica la cebolleta y los ajos frescos en trozos pequeños. Sofríelos en una cazuela con un chorrito de aceite de oliva durante unos 6 u 8 minutos, hasta que estén tiernos.

Paso 2

Incorpora la harina y cocínala un minuto sin dejar de remover. Añade el vino blanco y deja que hierva unos instantes para que se evapore el alcohol.

Paso 3

Vierte el agua, incorpora los guisantes, sazona al gusto y cocina el conjunto con la cazuela tapada durante unos 8 o 10 minutos, hasta que los guisantes estén tiernos.

Paso 4

Mientras tanto, calienta un poco de aceite en otra sartén y sofríe brevemente el diente de ajo picado. Añade las almejas, tapa la sartén y espera a que se abran con el vapor.

Paso 5

Incorpora las almejas junto con el jugo que hayan soltado a la cazuela de los guisantes, mezcla con suavidad y sirve inmediatamente bien caliente.

Un plato de siempre con un toque diferente

Mientras Gipsy Chef apuesta por una combinación fresca y atrevida con yogur, limón y sobrasada para jugar con el contraste de sabores, Carlos Maldonado prefiere acercarse a la cocina más tradicional sustituyendo el jamón por unas almejas y una salsa ligera elaborada con sofrito y vino blanco.

Dos formas de reinterpretar un clásico que demuestran la enorme versatilidad de este ingrediente. Porque los guisantes ya no tienen por qué limitarse al salteado de siempre: también pueden convertirse en un plato con un punto más creativo o en un guiso con sabor a mar, perfecto para mojar pan.

Al final, ambas propuestas comparten la misma idea. Con unos pocos ingredientes y sin complicar la receta, es posible dar una nueva vida a uno de los platos más tradicionales de la cocina española.