Alice (fontanera) en un fotomontaje de El Español.

Alice (fontanera) en un fotomontaje de El Español. E.E iStock

Estilo de vida

Alice, fontanera: "Gano más que nunca haciendo un trabajo que ninguna mujer quiere"

Aunque la fontanería necesita incorporar nueva mano de obra, los estereotipos siguen dificultando la llegada de mujeres al sector en España.

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La fontanería es un sector esencial en España y al mismo tiempo, uno de los que más oportunidades laborales ofrece actualmente.

Un sector que atraviesa un momento decisivo: la falta de relevo generacional y la escasez de profesionales han disparado la demanda de trabajadores cualificados, convirtiéndolo en una de las opciones con mayor potencial de futuro.

En este contexto, cada vez son más las mujeres que comienzan a abrirse paso en una profesión tradicionalmente masculinizada. Y es que, aunque todavía apenas representan el 2 % de quienes trabajan en fontanería, su presencia no deja de crecer.

La necesidad de incorporar nuevo talento es evidente si se tiene en cuenta que más del 52 % de los profesionales del sector supera los 45 años, cifras que anticipan un importante volumen de jubilaciones en los próximos años.

Una de las mujeres que está contribuyendo a cambiar esa realidad es Alice Illidge, quien con tan solo 28 años ya acumula más de una década de experiencia como fontanera. Tal y como recoge Noticias Trabajo, Alice decidió apostar por este oficio cuando apenas era una adolescente.

Sus primeros pasos en el sector

Natural del Reino Unido, comenzó formándose en un ciclo de Formación Profesional especializado en mantenimiento general del hogar. Al finalizar sus estudios, fue uno de sus profesores quien la animó a especializarse en fontanería, convencido de que tenía aptitudes necesarias para destacar en el oficio.

Un consejo que Alice decidió seguir a pesar de que todavía existía la idea de que se trataba de una profesión reservada casi exclusivamente a los hombres.

Tras completar su formación, Alice amplió sus conocimientos especializándose también en sistemas de calefacción y dio sus primeros pasos en una empresa del sector. Sin embargo, su situación cambió por completo con el nacimiento de su hija y cuando la pequeña cumplió tres años. Ahí fue cuando empezó a comprobar que compaginar los horarios de trabajo con la maternidad era prácticamente imposible.

De acuerdo con la información publicada por The Sun, la empresa para la que trabajaba no pudo ofrecerle la flexibilidad que necesitaba para conciliar su vida laboral y familiar. Lejos de abandonar la profesión, decidió convertir ese obstáculo en una oportunidad y emprender su propio camino.

De asalariada a autónoma

Así nació Miss Plumbing & Heating, la empresa con la que comenzó a trabajar por cuenta propia en Watford, la ciudad británica donde reside. La decisión no solo le permitió organizar su jornada con mayor libertad, sino también consolidar una cartera de clientes que la ha convertido en una profesional muy conocida en su localidad.

Una experiencia con la que la propia Alice anima a otras mujeres a plantearse esta salida profesional: "Quiero que otras mujeres sepan que, aunque la fontanería sea un sector dominado por los hombres, hay muchas oportunidades para las mujeres". Además, también lanza un mensaje para quienes dudan por miedo a los prejuicios: "No dejes que los estereotipos te impidan dedicarte a lo que te apasiona".

Aún a pesar de todos los objetivos que ha logrado cumplir en el camino, asegura que no ha estado exento de dificultades. Alice reconoce que todavía se encuentra con clientes que, al verla llegar a un domicilio, preguntan: "¿Dónde está el fontanero?". En otras ocasiones, incluso han cuestionado su capacidad únicamente por ser mujer. Como ella misma admite, "como mujer fontanera he tenido que lidiar con muchos comentarios sexistas".

Aún así, asegura que no cambiaría de profesión y también se siente muy afortunada de haber podido apoyar a otras mujeres con su decisión. "Estoy muy agradecida de que, gracias al apoyo de mi comunidad, haya podido trabajar con otras fontaneras, formar e inspirar a otras mujeres". Una satisfacción que para Alice "no tiene precio".