garbanzos josé andrés

garbanzos josé andrés

Estilo de vida

Asturias da una lección a España con los garbanzos de bote: se cocinan con mejillones y 100 ml de vino blanco

El chef asturiano José Andrés apuesta por cocer los mejillones con vino blanco para crear un caldo lleno de sabor con el que enriquecer los garbanzos de bote.

Más información: Las cocineras españolas coinciden: "La tortilla de patata más jugosa no lleva más yemas, carameliza 150 gramos de cebolla"

Publicada

0 votos

Los garbanzos de bote son uno de esos ingredientes que no pueden faltar en la despensa, ya que pueden convertirse en la solución perfecta para una comida rápida gracias a su enorme versatilidad. Están presentes en hogares de toda España, pero el chef asturiano José Andrés apuesta por cocinarlos con mejillones y 100 mililitros de vino blanco para conseguir un guiso lleno de sabor

El cocinero apuesta por combinar esta legumbre con mejillones y 100 mililitros de vino blanco para elaborar un guiso sencillo, nutritivo y lleno de matices marinos.

Para sacar el máximo partido a los garbanzos de bote basta con seguir este truco: cocer los mejillones con vino blanco para que, al abrirse, liberen todos sus jugos y se mezclen con el líquido de cocción, creando un caldo muy sabroso que sirve como base del plato.

De esta forma se puede preparar un delicioso guiso de garbanzos con mejillones, una receta reconfortante que demuestra que los garbanzos de bote pueden dar mucho juego sin necesidad de recurrir a largas cocciones.

Al hacerlo, estos jugos se mezclan con el propio vino blanco para dar lugar a un caldo sabroso que posteriormente puede utilizarse para la preparación del guiso.

Esta receta se puede preparar con garbanzos de bote, una perfecta alternativa a los garbanzos secos y que permitirá disfrutar igualmente de un plato sabroso, ligero y perfecto para cualquier ocasión.

Garbanzos con mejillones

  • 1,2 kg de mejillones frescos
  • 600 g de garbanzos de bote cocidos y escurridos
  • 100 ml de vino blanco
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cebolletas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Perejil fresco picado (para decorar)
  • Sal al gusto

Paso 1

Coloca los mejillones en una olla junto con el vino blanco y la hoja de laurel. Tapa y cocina a fuego fuerte entre 3 y 5 minutos, hasta que se abran.

Paso 2

Retira los mejillones y reserva tanto estos como el caldo de cocción. Pica finamente las cebolletas y los ajos.

Paso 3

Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia y sofríe el ajo y la cebolleta durante unos 5 minutos, hasta que estén tiernos. Añade el pimentón y mezcla rápidamente para que no se queme.

Paso 4

Incorpora los garbanzos cocidos, previamente escurridos y enjuagados, y añade el caldo de los mejillones colado. Remueve bien para integrar todos los ingredientes.

Paso 5

Cocina a fuego lento durante 10 minutos y rectifica el punto de sal.

Paso 6

Mientras tanto, limpia los mejillones retirándoles las conchas si lo deseas.

Paso 7

Justo antes de servir, coloca los mejillones sobre los garbanzos, espolvorea perejil fresco picado y sirve caliente.

Un plato repleto de proteína

Los garbanzos con mejillones son una opción muy interesante no solo por su sabor, sino desde el punto de vista nutricional, ya que aporta una excelente combinación de proteínas de alta calidad con minerales esenciales y fibra.

Al combinar en una misma preparación un molusco como el mejillón con una legumbre tan saludable como el garbanzo, siendo una receta que satisface las necesidades energéticas que tiene cualquier persona que se encuentre interesada en seguir una dieta sana y equilibrada.

Por cada 100 gramos de garbanzos cocidos se aportan unos 8-9 gramos de proteína, que se juntan con su riqueza en fibra dietética, que ayuda a un mayor control glucémico, al buen funcionamiento intestinal y a la sensación de saciedad que consiguen provocar.

En este caso, al incluir los mejillones en la receta, se consigue completar el plato para que contenga todos los aminoácidos esenciales en cantidades óptimas, mejorando además de forma considerable el perfil proteico.

Esto se debe a que los mejillones son muy nutritivos, destacando también por ser una fuente muy rica en proteínas de alto valor biológico, aportando 10-12 gramos de proteína por cada 100 gramos, además de contener vitamina B12, zinc, yodo, hierro y ácidos grasos omega-3.

También son bajos en grasa, por lo que pueden introducirse sin problemas en la dieta de quienes quieren seguir una dieta saludable, al mismo tiempo que favorecen el mantenimiento de la masa muscular e incluso para aumentarla.

Con la receta de garbanzos con mejillones se estará consiguiendo un aporte de 20-25 gramos de proteína por ración, siendo un claro ejemplo de cómo una combinación de la cocina tradicional puede aportar mucho nutricionalmente hablando a nuestro organismo.

Más allá de cómo pueden ayudar a nuestra salud y los objetivos, tampoco hay que olvidar que se trata de una elaboración exquisita en la que se combina la textura suave de la legumbre con el sabor intenso y a mar de los mejillones.