La secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, y el ministro de Hacienda, Arcadi España.

La secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, y el ministro de Hacienda, Arcadi España. Europa Press

Estilo de vida

Hacienda marca las normas: puedes deducirte hasta 2.000 euros si te cambias de domicilio por trabajo

Los trabajadores que trasladen su domicilio fiscal a estas comunidades, tendrán una deducción con un límite de hasta 2.000 euros.

Más información: Entra en vigor: quienes vivan con un familiar mayor de 65 años se deducirán hasta 2.550 € en la declaración de la Renta

Publicada

Cambiar de domicilio fiscal entre comunidades autónomas es uno de los trámites más habituales entre los españoles, especialmente por motivos laborales. De hecho, también figura entre las consultas más frecuentes en las asesorías fiscales, según asegura el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), donde 7 de cada 10 profesionales reconocen recibir dudas relacionadas con este procedimiento.

En este contexto, cada vez más contribuyentes se interesan por una deducción poco conocida en la declaración de la Renta. Se trata de la deducción por movilidad geográfica en el IRPF, una ventaja fiscal que puede aplicarse cuando un trabajador traslada su domicilio fiscal a otra localidad por razones laborales.

El objetivo de esta bonificación es compensar parte de los gastos derivados del cambio de residencia. Sin embargo, no basta únicamente con mudarse. Para acceder a ella, es necesario cumplir determinados requisitos y, además, no todas las comunidades autónomas permiten aplicarla.

Actualmente, Asturias, Cantabria y Castilla-La Mancha son las únicas autonomías que contemplan esta deducción específica para quienes trasladan allí su residencia fiscal por trabajo. En Asturias, por ejemplo, la ayuda permite deducirse el 15 % de los gastos asociados al traslado, con un máximo de 1.000 euros, cantidad que puede elevarse hasta los 2.000 euros en empleos especialmente cualificados vinculados a actividades de I+D, científicas o técnicas.

En Cantabria, la deducción alcanza el 25 % de los gastos ocasionados por el traslado, con un límite de 1.500 euros cuando el cambio de residencia responde a motivos laborales. Además, la comunidad incluye otra modalidad destinada a fomentar la llegada de población a municipios en riesgo de despoblamiento, con una deducción adicional de hasta 500 euros anuales.

Por su parte, Castilla-La Mancha contempla una deducción máxima de 500 euros por los gastos derivados del traslado de la residencia habitual.

Requisitos para esta deducción

Para poder acceder a esta deducción, el trabajador debe haber estado inscrito previamente como demandante de empleo. Es decir, antes de aceptar el nuevo trabajo tendrá que figurar apuntado en el paro. Quienes se muden por motivos laborales sin haberse registrado antes en una oficina de empleo no podrán beneficiarse de esta ayuda fiscal.

No obstante, la normativa del IRPF no exige un tiempo mínimo de inscripción, por lo que una persona puede apuntarse al paro y encontrar trabajo pocos días después.

Además, si se solicita la deducción, conviene guardar toda la documentación que demuestre esa situación de desempleo, como justificantes o resguardos del SEPE. Hacienda puede pedirlos para comprobar que realmente se cumplen los requisitos exigidos.

Otro de los puntos clave es que el empleo debe estar en una localidad distinta a la residencia habitual del trabajador. La ley tampoco establece una duración mínima del contrato, por lo que no tiene que tratarse necesariamente de un empleo indefinido. También pueden acogerse quienes se trasladen por contratos temporales, sustituciones o refuerzos puntuales de plantilla.

Por último, será necesario demostrar que el cambio de residencia se ha producido de forma efectiva. Para ello pueden utilizarse documentos como un contrato de alquiler o el empadronamiento en el nuevo municipio.

Aunque empadronarse no es obligatorio, sí ayuda a acreditar el traslado ante la Agencia Tributaria. También es recomendable conservar facturas y recibos del nuevo domicilio que estén a nombre de la persona que solicita la deducción.

Cómo aplicar la deducción

Para aplicar la deducción por movilidad geográfica en la declaración de la renta, el trabajador deberá reflejar primero el cambio de residencia habitual en el IRPF. Después, tendrá que seleccionar la casilla 19, destinada al "incremento para contribuyentes desempleados que acepten un empleo que implique trasladarse a otro municipio".

Esta ayuda fiscal puede resultar especialmente interesante para quienes hayan encontrado trabajo fuera de su ciudad. De hecho, los trabajadores que estuvieran apuntados al paro antes de ser contratados y hayan tenido que mudarse por motivos laborales podrán acceder a una deducción de hasta 2.000 euros durante dos años consecutivos.