Las participantes esperando en la línea de salida al inicio de la prueba.

Las participantes esperando en la línea de salida al inicio de la prueba. Esteban Palazuelos

Estilo de vida

La lluvia no frena a la 'marea rosa' en las calles de Madrid durante la Carrera de la Mujer Central Lechera Asturiana

Por un día, la capital ha dejado a un lado la prisa y cortado algunas de sus principales vías para dar paso a un tráfico comprometido.

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Mucho se ha hablado, escrito y cantado sobre las calles —y los cielos— de Madrid. Una de las chicas del equipo de Magas ha puesto hoy las primeras, tirando de refranero y expresiones populares: "¡Mirad! Todavía no hay nadie".

Hacía referencia nada más y nada menos a la prueba que este domingo 10 de mayo ha teñido las calles de la capital —ante un techo gris y lluvioso— de color rosa.

La ciudad ha acogido en una jornada no tan apacible como esperada la XXII edición de una propuesta deportiva cuya mayor victoria es la esperanza: la Carrera de la Mujer Central Lechera Asturiana.

Ha sido una cita de récord histórico absoluto en la que se han agotado los más de 38.000 dorsales disponibles, un gesto que habla de lo que supone el evento, pero también del compromiso de una metrópoli que a veces parece que va demasiado deprisa.

Este número ha supuesto un incremento de 2.000 unidades repartidas más que en 2025. Un éxito rotundo que habla de solidaridad. Todo lo recaudado se destinará a la Asociación Española Contra el Cáncer.

Eran algo más de las 8:30 horas cuando las participantes comenzaban a agruparse en torno a la línea de salida, lugar donde suelen recibir las instrucciones de la prueba.

La Carrera de la Mujer acoge a todo tipo de público, independientemente de su edad. En la imagen, una participante mexicana.

La Carrera de la Mujer acoge a todo tipo de público, independientemente de su edad. En la imagen, una participante mexicana. Esteban Palazuelos

En este momento no sólo se ha prestado atención y tomado buena nota de las indicaciones, sino que ha servido como una especie de cónclave de sororidad en el que han aflorado los nervios y la emoción propios de este tipo de citas.

Quienes son asiduas a estas pruebas saben que esa sensación es algo que no deja de suceder por muchas veces que se llegue a la meta.

Y es que, como ha asegurado Charo Izquierdo, directora de Magas, "algo así es impresionante. Cada año me sorprende ver a tantas mujeres con tanta energía y tantas ganas de correr, de andar... De demostrar que, como dice el eslogan, somos imparables".

Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL y editora de Magas y Lifestyle, que tampoco se ha querido perder la cita, comentaba antes de arrancar que "un año más nos sumamos a una iniciativa en la que Magas ya es un pedacito de esta masa. Esto es una fuente de energía como todo lo que hacemos".

El indudable claim que destacaba Charo Izquierdo ha llevado casi en volandas, a pesar de las inclemencias meteorológicas, a la marea rosa por las calles de Madrid. La ruta, de casi 6,5 kilómetros de recorrido, se ha iniciado en el Paseo de la Castellana y ha tocado a su fin en el de Camoens.

A lo largo del trayecto, sprints y ejercicio de resistencia sazonado con algo de agua, nada que suponga un reto mayor que el que ya representa participar en la Carrera de la Mujer Central Lechera Asturiana debido a su finalidad.

Foto de familia del equipo de Magas.

Foto de familia del equipo de Magas. Esteban Palazuelos

Poco a poco, conforme iba avanzando la prueba, lugares tan emblemáticos de Madrid como el Edificio Capitol asomaban a lo lejos.

La Gran Vía, habitualmente abarrotada de gente corriendo pero en dirección al metro, coches etiquetados con cierto distintivo y ruidos ensordecedores, se ha vestido de rosa para concienciar sobre causas que merecen esfuerzo, tiempo y fondos.

"Todo el recorrido está siendo muy animado a pesar de la lluvia", ha comentado una de las participantes, sorprendida también por la cantidad de niñas y gente en silla de ruedas que ha decidido formar parte de la iniciativa. Una vez más, y de forma casi inevitable, aflora ese 'Somos imparables'.

Este espíritu que ha definido la joven se ha mantenido además hasta el final de la prueba: "Ya vamos casi por el kilómetro cinco y el ambiente sigue igual, continúan corriendo".

Y es que el combustible que ha alimentado a esos 38.000 dorsales no ha sido sólo un entrenamiento previo, un buen desayuno o concienciarse del recorrido.

Todo ello, sin duda, suma, pero el fuel que ha puesto las pilas a las personas que hoy han teñido las calles de un color más amable ha sido el compromiso, la sensación de saber que forman parte de algo mayor, más importante, con más sentido.

La Carrera de la Mujer Central Lechera Asturiana es un ejemplo de colectividad —con todo lo positivo que ello implica— ante el individualismo imperante hoy en día. El mismo que hace que se piense en el de al lado únicamente cuando se necesita su ayuda y no de serie.

La homenajeada, la atleta paralímpica Audrey Pascual, en la línea de salida.

La homenajeada, la atleta paralímpica Audrey Pascual, en la línea de salida. Esteban Palazuelos

Una prueba como la que se ha celebrado hoy en Madrid —que ya ha pasado por Gran Canaria y que también estará en Vitoria, Valencia, Gijón, A Coruña, Zaragoza, Sevilla y Barcelona— es la muestra de que sí, se puede.

De que no es lo mismo hacer casi siete kilómetros en solitario que con buena compañía. Y de que hay carreras en las que entrar en meta supone mucho más que colgarse una medalla.

Tras llegar al final, todas las participantes han podido disfrutar del festival fitness programado, con clases de Wedance, Flamenco Fit, Zumba® y BalletFit®.

Madrid amanecerá mañana con el asfalto limpio de la lluvia y sin apenas rastro del color que la ha invadido en el día de hoy. Sin embargo, el recuerdo, la experiencia de formar parte de una iniciativa así, con lo que entraña, es algo imborrable.

En la retina, la memoria de miles de mujeres avanzando juntas en un gesto que recuerda que esta es la única forma de seguir progresando. Haciendo equipo, jugando a la colectividad. Hay domingos y domingos. El de esta jornada, forma parte del segundo grupo.