Jennifer, auxiliar de cuidado a domicilio (@cuidarly).

Jennifer, auxiliar de cuidado a domicilio (@cuidarly).

Estilo de vida

Jennifer, cuidadora a domicilio: "No somos chachas ni estamos para ayudar en todo, 900 € no es un sueldo digno, tenemos límites"

A pesar de que la ayuda a domicilio sostiene un servicio esencial para miles de familias en España, continúan sufriendo condiciones laborales precarias.

Más información:Paula, limpiadora en España: "En mi país era contable y aquí he aprendido a limpiar pisos para sobrevivir"

Publicada

Cada día más de 565.000 personas trabajan en España en el ámbito de los cuidados en el hogar, un sector esencial para el sostenimiento del sistema de atención a la dependencia. De ellas, más de 130.000 (en su gran mayoría mujeres, alrededor del 95 %) se dedican específicamente al servicio de ayuda a domicilio, atendiendo a más de 1,5 millones de personas con algún grado de dependencia reconocido.

A pesar del papel clave que desempeñan, las condiciones laborales de este colectivo siguen siendo especialmente precarias. Su trabajo está marcado, en muchos casos, por sueldos bajos, jornadas exigentes y una falta de reconocimiento social que contrasta con la importancia de su labor en el día a día de miles de familias.

Esta realidad ha llevado a muchas profesionales del sector a dar un paso al frente y contar su experiencia públicamente. Cada vez son más las auxiliares de ayuda a domicilio que utilizan las redes sociales como altavoz para denunciar su situación. Es el caso de Jennifer, conocida en TikTok como @cuidarly, que comparte contenido para visibilizar las dificultades del sector y reclamar mejoras laborales para quienes se dedican a los cuidados.

@cuidarly No lo digo yo. Lo habéis dicho vosotras en los comentarios. No estamos pagadas. No estamos reconocidas. Y demasiadas veces nos tratan como muchachas cuando somos auxiliares de ayuda a domicilio y profesionales sociosanitarias. Cambiar esta mirada también es parte de #loquemerecemos ¿Te sientes identificada? #auxiliardeayudaadomicilio #cuidados #trabajoinvisible #cuidadoras ♬ Boundless Worship - Josué Novais Piano Worship

En uno de sus vídeos, Jennifer pone voz a una queja que se repite de forma constante entre las profesionales del sector. "Como auxiliar de ayuda a domicilio, esto no lo digo yo, lo habéis dicho vosotras. En los comentarios se repite una y otra vez lo mismo: no estamos pagadas, no estamos reconocidas y nos tratan como muchachas cuando somos profesionales sociosanitarias".

Uno de los puntos en los que más insiste es en la confusión que existe entre el trabajo sociosanitario y las tareas domésticas. "No somos chachas, no somos ayuda para todo, somos profesionales que cuidamos personas con formación, responsabilidad y límites y cambiar esa mirada también es parte de lo que merecemos", subraya, reclamando un cambio en la percepción social de esta profesión.

"No somos criadas, somos profesionales"

En otra de sus publicaciones, refuerza su mensaje: "No somos criadas, somos profesionales del cuidado. Nuestro trabajo va más allá de limpiar. Va de empatía, de dignidad y de acompañar emocionalmente a las personas que cuidamos".

También aprovecha para aclarar cuáles son realmente sus funciones dentro del servicio de ayuda a domicilio. Entre ellas, destaca la atención a la higiene personal, el control de la medicación y el apoyo emocional a las personas dependientes. Al mismo tiempo, deja claro que hay tareas que no forman parte de sus competencias, como la limpieza integral de la vivienda, la jardinería o el cuidado de otros miembros de la familia.

El aspecto económico es otro de los grandes focos más denunciados por estas profesionales. "900 euros no es un sueldo digno y hay quien dice que cobramos más de 900. Ese dinero no es vivir, 900 euros es sobrevivir, no es vivir tranquila", denuncia Jennifer, poniendo cifras a una situación que considera insostenible.

Además, advierte de una realidad aún más preocupante: "Muchas auxiliares de ayuda a domicilio ni siquiera llegan a eso". Una problemática extendida en toda España, donde miles de trabajadoras sostienen el sistema de cuidados en condiciones precarias.

Y es que, a pesar de ser una labor esencial, continúa arrastrando falta de visibilidad y reconocimiento. Por ello, las profesionales no solo reclaman mejoras salariales, sino también un cambio estructural que dignifique su trabajo y delimite claramente sus funciones.