Alice, fontanera, sobre un cuarto de baño en obras.

Alice, fontanera, sobre un cuarto de baño en obras.

Estilo de vida

Alice, fontanera con 12 años de experiencia: "Me preguntan que dónde está el fontanero al llegar a las obras"

La falta de conciliación en su empleo la llevó a hacerse autónoma, una decisión que, pese a las dificultades, ha aumentado notablemente sus ingresos.

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La fontanería en España sigue siendo una de las profesiones técnicas con menos presencia femenina. Según datos de distintas asociaciones del sector, el número de mujeres apenas alcanza el 2%. Números que contrastan con esa alta demanda y escasez que experimenta el sector actualmente en nuestro país.

Aun así, empiezan a surgir perfiles que rompen cada vez más con esta tendencia. Este es el caso de Alice Illidge que, como recoge Noticias Trabajo, es uno de esos ejemplos de mujeres que, con solo 28 años, acumula ya más de una década de experiencia trabajando como fontanera.

Natural del Reino Unido, comenzó formándose en mantenimiento general del hogar a través de un ciclo de Formación Profesional. Tras finalizarlo, decidió especializarse en fontanería animada por uno de sus profesores, a pesar de los prejuicios que siguen señalando este oficio como un sector de hombres.

Al inicio de su trayectoria y tras obtener el título, completando también formación en sistemas de calefacción, comenzó a trabajar por cuenta ajena en una empresa del sector. Sin embargo, cuando su hija cumplió tres años, comprobó que las exigencias del puesto eran difíciles de compaginar con la crianza, especialmente siendo madre soltera.

Según recoge The Sun, su anterior empresa "no pudo adaptarse a la flexibilidad que ella necesitaba" para equilibrar su vida personal y profesional. Ante esta situación, optó por emprender y trabajar por su cuenta.

Ser autónoma ha multiplicado sus ingresos

Tras dejar su empleo por cuenta ajena, Alice optó por emprender y crear su propia empresa, Miss Plubing & Heating. En poco tiempo, se ha consolidado como una referencia en Watford, la localidad en la que vive, hasta el punto de ser conocida como la fontanera de confianza en el barrio. Una nueva etapa que, según explica, le ha permitido mejorar sus ingresos notablemente mientras desarrolla una profesión con la intención, además de servir de inspiración a otras mujeres.

"Quiero que otras mujeres sepan que, aunque la fontanería sea un sector dominado por los hombres, hay muchas oportunidades", asegura. También anima a no dejarse frenar: "No dejes que los estereotipos te impidan dedicarte a lo que te apasiona". De hecho, asegura que ser mujer también le ha abierto puertas, ya que muchas clientas y personas mayores valoran especialmente contar con ella como profesional.

Un sector con prejuicios

Aun así, reconoce que no siempre ha sido fácil. En más de una ocasión, algunos clientes han dudado de su capacidad desde el primer momento, llegando a preguntarle al llegar a las obras: "¿Dónde está el fontanero?". Una situación que, como denuncia, refleja los prejuicios que existen todavía: "Como mujer fontanera, he tenido que lidiar con muchos comentarios sexistas", lamenta, recordando que esas reacciones eran algo habitual al inicio de cada trabajo.

La profesional destaca que una de las mayores ventajas de trabajar por cuenta propia es "la independencia que me da trabajar por mi cuenta". Para gestionar su actividad diaria, explica que se apoya en una aplicación que le ha permitido darse a conocer en su zona y recibir recomendaciones de clientes. "De esta forma mis clientes pueden encontrarme fácilmente y recomendarme a sus amigos, es algo que me da flexibilidad para establecer mi propio horario y pasar más tiempo con mi hija", señala.

Además, pone en valor el respaldo recibido por su entorno más cercano. "Estoy muy agradecida de que, gracias al apoyo de mi comunidad, haya podido trabajar con otras fontaneras, formar e inspirar a otras mujeres".

Una nueva etapa en la que asegura haber encontrado el equilibrio que años atrás le habría parecido imposible de alcanzar. "La satisfacción que me produce poder hacer el trabajo que me gusta, no tiene precio", concluye.