Jennifer López, fontanera.

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Estilo de vida

Jennifer, fontanera en España: "Muchos clientes se sorprenden al ver una mujer y no confían, preguntan por mi jefe"

Jennifer forma parte del 11,5 % de mujeres que aproximadamente se dedican al sector de la construcción en España.

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La presencia de mujeres en la industria de la construcción no ha dejado de crecer en los últimos años y ya roza el 11,5 % del total de personas afiliadas, según recoge el informe 'Mujeres en el Sector de la Construcción'.

Un avance progresivo en un ámbito históricamente masculinizado, donde poco a poco comienza a apreciarse una mayor incorporación femenina. Esa presencia se concentra sobre todo en las ramas de Actividades de Construcción Especializada y Construcción de Edificios, mientras que en Ingeniería Civil apenas alcanza el 4 %.

Ahora bien, el reparto por categorías profesionales revela importantes desequilibrios. Más de la mitad de las mujeres del sector (en torno al 57,5 %), se agrupan en cinco ocupaciones de perfil mayoritariamente administrativo.

Entre ellas destacan empleadas administrativas con atención al público, profesionales contables y financieras, asistentes administrativas especializadas y también arquitectas, urbanistas e ingenieras geográficas.

La realidad es muy distinta en los oficios tradicionalmente asociados al trabajo manual en obra. No es el caso, sin embargo, de Jennifer López, fontanera española que hace unos meses visitaba el programa de Y ahora Sonsoles para hablar de su trayectoria y de cómo es abrirse camino en una profesión que sigue estando ampliamente dominada por hombres.

Esta joven fontanera española aprendió el oficio gracias a su padrastro y desde muy joven tuvo claro que su futuro profesional pasaba por el trabajo en obra. Mientras muchas personas en su entorno se sorprendían por su elección, ella apostó por formarse y especializarse en una profesión en la que la presencia femenina sigue siendo minoritaria.

"Yo no me veía por ejemplo cocinando. Lo que es ser dependienta, no o desprecio en ningún momento, pero me gustaba otro aspecto: el soldar, el arreglar tuberías me llama mucho más la atención eso que por ejemplo estar estudiando algo que no me va a gustar", contaba en el programa.

"Se sorprenden al ver una mujer"

Sin embargo, abrirse camino en un sector tan masculinizado también le ha obligado a enfrentarse a situaciones incómodas, en las que algunos clientes han puesto en duda incluso su capacidad profesional por el simple hecho de ser mujer. "Hay muchos clientes que se sorprenden al ver a una mujer joven y no confían en que lo arregle yo u otra compañera", explicaba.

De hecho, reconoce que en más de una ocasión, nada más llegar a un servicio, le han preguntado dónde estaba su jefe, dando por hecho que ella no podía ser la responsable del trabajo. Una escena que, lejos de ser puntual, se ha repetido con más frecuencia de la que le habría gustado, reconoce.

En la misma línea, Jennifer López reconoce que no solo ha tenido que lidiar con la sorpresa o la desconfianza de algunos clientes, sino también con comentarios fuera de lugar por el hecho de ser mujer: "Ha habido comentarios", admite e incluso recuerda situaciones especialmente desagradables. "Cuando yo empecé, tenía 16 añitos, mi padrastro estaba conmigo enseñándome a soldar", relata.

En una de esas ocasiones, un cliente se dirigió a su padrastro con una frase despectiva: "Mira esta, como que... qué guarrilla". Una situación ante la que su padrastro no dudó en reaccionar diciéndole: "Coge las cosas que nos vamos".

En cuanto a su rutina de trabajo, explica que en su empresa los servicios se cubren siempre en equipo mixto: "Vamos una mujer y un hombre", por lo que no suele acudir sola a los avisos. En muchas ocasiones, señala, es ella quien sube al domicilio mientras el compañero permanece abajo. Pero hay veces que depende del trabajo, como colocar un plato de ducha de 180, que es bastante grande, no podemos solas y eso sí lo hacemos entre dos", añade subrayando que, como en cualquier otro oficio, hay tareas que simplemente exigen trabajo en equipo.

Sobre la dureza del trabajo, esta fontanera reconoce que no se trata de una profesión difícil ni dura, sino que tiene mucho más que ver con "tener habilidad". Para ella, más allá de la fuerza física, lo determinante es la destreza técnica y la experiencia que se adquiere con el tiempo. Un sector en el que, poco a poco, más mujeres como Jennifer están abriendo camino y demostrando que los oficios tradicionalmente masculinizados no entienden de género, sino de preparación, profesionalidad y compromiso.

Cuánto gana una fontanera en España

Pese a que Jennifer prefirió no revelar lo que ganaba como fontanera en el programa, lo cierto es que el salario en este oficio en España varía en función de varios factores clave, como la experiencia, la categoría profesional o si se trabaja por cuenta ajena o como autónoma.

De forma orientativa, un fontanero o fontanera asalariado suele percibir entre 19.000 y 22.500 euros brutos anuales, lo que equivale a aproximadamente entre 1500 y 1.900 euros al mes. En términos netos, un profesional con cierta trayectoria puede situarse en torno a los 1.500 y 1.600 euros mensuales, aunque esta cifra puede incrementarse con horas extra, guardias o pluses recogidos en el convenio colectivo.

Las diferencias se amplían según la categoría. Un ayudante suele moverse en la franja de 18.000 a 22.000 euros brutos al año, mientras que un oficial de primera puede alcanzar entre 24.000 y 30.000 euros anuales, sin contar servicios extraordinarios. En el caso de quienes trabajan como autónomos, los ingresos dependen directamente del volumen de encargos y la especialización, pudiendo superar con facilidad los 30.000 e incluso 40.000 euros brutos al año en zonas con alta demanda o en servicios de urgencia.