Mirada abierta y joven

Mirada abierta y joven iStock

Belleza

Las maquilladoras españolas avisan: "A partir de los 50, el truco del bastoncillo es lo mejor para una mirada más joven y abierta"

La mirada es una de las zonas de mayor impacto y personalidad de la mujer, por lo que conocer este truco de belleza te va a resultar especialmente útil.

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Levantar la mirada no siempre depende de un eyeliner perfecto ni de una técnica complicada frente al espejo. A veces, el gesto más eficaz está en un objeto que casi todo el mundo tiene en el baño: un bastoncillo de algodón.

Este sencillo truco de maquillaje se ha convertido en una solución rápida para quienes buscan pestañas más elevadas, definidas y con efecto lifting sin necesidad de recurrir al rizador. La clave está en utilizar el bastoncillo como punto de apoyo mientras se aplica la máscara de pestañas.

El resultado es inmediato, con una pestaña se curva hacia arriba, la mirada parece más abierta y el párpado queda visualmente más despejado. Además, ayuda a evitar una de las molestias más habituales al maquillarse deprisa como son las manchas de rímel en la piel.

Elevar las pestañas

El truco consiste en colocar el bastoncillo justo en la base de las pestañas superiores, muy cerca de la línea de agua, mientras se trabaja la máscara. Al hacerlo, el algodón actúa como una pequeña barrera y, al mismo tiempo, como un soporte físico contra el que empujar suavemente las pestañas.

Ese gesto permite que el pelo se eleve desde la raíz y mantenga mejor la curvatura. No se trata de apretar con fuerza ni de forzar la pestaña, sino de acompañar el movimiento natural hacia arriba.

La técnica resulta especialmente útil en pestañas rectas, finas o con tendencia a caer después de aplicar el rímel. También puede ayudar a quienes tienen el párpado ligeramente encapotado, ya que una pestaña más levantada aporta sensación de mayor amplitud en la mirada.

Otro punto a favor es que no requiere herramientas profesionales. Basta con un bastoncillo limpio y una máscara de pestañas que no esté demasiado seca, para que el producto se deslice bien desde la raíz hasta las puntas.

Paso a paso

El primer paso es aplicar la máscara de pestañas como de costumbre. Lo ideal es colocar el gupillón en la raíz y subir hacia las puntas con un movimiento suave en zigzag. Así se reparte mejor el producto y se gana volumen sin apelmazar.

Después, antes de que el rímel se seque por completo, se coloca el bastoncillo por encima de las pestañas superiores, pegado a la línea de agua. Debe quedar en una posición cómoda, sin tocar el ojo ni ejercer presión sobre el párpado.

@claracerverabeauty 👇OJOS MÁS GRANDES 🌸El arte de ponerse la máscara sin parecer un panda a las dos horas. Menos mal que han inventado las fórmulas tubbing que se quitan con agua caliente y eso no se mueve con nada. (Pongo agua caliente reposando un algodón pero termino con un bifásico de ojos o mi aceite desmaquillante que se lleva todo y no pica @beautybyclaracervera ) MÁSCARAS PÉTREAS QUE ALARGAN Y DAN VOLUMEN SIN GRUMOS: 38• Volumizing @sensaibeauty_spain Everfull High Definition @dolcegabbana *Las encontráis en @perfumeriastintin con mi cupón CLARA10 o CLARA20 Hace poco me mandaron una low cost similar aunque pone un poco menos potentes las pestañas. Jump up Full Volume @w7makeupes La mirada muy abierta, siempre marcará menos la caída de los párpados. #over40 #parpadocaido #matureskinmakeup #pielmadura #pielmaduramakeup😍 ♬ sonido original - Clara Cervera Beauty

A continuación, con el propio cepillo de la máscara o con el extremo limpio del envase, se empujan las pestañas hacia arriba contra el bastoncillo. Basta con mantener esa ligera presión durante unos cinco segundos para fijar la forma.

El último paso es retirar el bastoncillo despacio. Si queda algún grumo, se puede peinar la pestaña con un cepillo limpio o con el gupillón descargado de producto. La idea es conservar la elevación sin perder naturalidad.

Más volumen

Una de las ventajas de este método es que permite trabajar desde la raíz, la zona que más influye en el efecto final. Cuando la máscara se concentra solo en las puntas, la pestaña puede verse más larga, pero no siempre más levantada. En cambio, al elevar desde el nacimiento, la mirada cambia de inmediato.

El bastoncillo también cumple una función práctica: protege la piel del párpado. Por eso es un truco útil para quienes suelen mancharse al aplicar el rímel, especialmente cuando tienen prisa o cuando las pestañas rozan la zona superior del ojo.

Para que funcione mejor, conviene no cargar demasiado el cepillo. El exceso de producto puede crear pegotes y hacer que la pestaña pese más, justo lo contrario de lo que se busca. Es preferible aplicar una primera capa fina, levantar con el bastoncillo y, si se quiere más intensidad, añadir una segunda capa ligera.

También es importante usar siempre un bastoncillo limpio y realizar el gesto con cuidado. La zona del ojo es delicada, así que no hay que acercarlo demasiado ni introducirlo en la línea de agua.

Este truco no sustituye a un buen rímel ni a una aplicación paciente, pero puede marcar la diferencia en el resultado final. En apenas unos segundos, ayuda a conseguir unas pestañas más curvas, una mirada más despierta y un acabado limpio sin complicar la rutina diaria.