La mayoría de los centros comerciales y de ocio tienen un baño de chicos y un baño de chicas. Pero ¿qué ocurre si un padre va solo con su hija pequeña y ésta necesita entrar al servicio?

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Un padre en EEUU, Muhammed Nitoto, que tiene una cuenta en Instagram donde cuenta sus aventuras como padre cuidador (@chroniclesofdaddy) ha tenido esa experiencia y tiene claro cuál es la mejor solución para su pequeña: él entra en el baño de chicas porque la higiene es mucho mayor.

Lo ideal, como también explica, es que hubiera zonas habilitadas para familia donde pudieran entrar sin problemas los padres con sus hijas, sin interferir en la intimidad de las mujeres que utilizan ese espacio. De hecho, en el post del 24 de noviembre, que se ha hecho viral, acaba interpelando a esas usuarias para saber qué les parece.

El hombre recuerda que la primera vez que se encontró en esa situación con su hija pequeña entró directamente en el servicio para chicos. "He estado en un baño de hombres millones de veces, pero entrar con tu hija te hace verlo completamente diferente. Los baños de hombres son repugnantes. Huelen a pipí y nada está preparado para una mujer o una persona con un niño".

El problema también se plantea cuando son bebés, porque los cambiadores suelen estar en el baño de chicas, asumiendo el rol tradicional de que las cuidadoras tienen que ser las mujeres. Tras años de denuncias, en muchos centros comerciales y de ocio se ha conseguido poner un cambiador fuera de los baños de hombres y mujeres para que pueda ser utilizado por cualquiera de los dos progenitores. Pero no está generalizado en restaurantes, bares y otros lugares públicos con menos espacio.

De hecho, este padre estadounidense relata en su post cómo está el cambiador en el baño de hombres: "La mesa para cambiar pañales está justo al lado del urinario, lo que significa que mi hija literalmente estaría al lado de donde los hombres orinan. Sin mencionar que hay hombres que entran y salen mientras tú estás ahí".

Lo último que quiere es crear algún problema a una de las usuarias que acude a su baño, por eso, entre otras cosas, ha querido colgar este post en Instagram: "Decidí que nunca volvería a llevar a mi hija al baño de hombres. Uso el baño de mujeres cuando salgo con ellas. Son demasiado jóvenes para ir solas, así que tengo que ir con ellas. Procuro ser lo más respetuoso posible con las mujeres mientras lo hago, lo que significa que toco la puerta antes de entrar y anuncio que estoy ahí. Me aseguro de que si hay personas dentro, sepan que soy un papá que viene con su hija y de que se sientan cómodas con eso".

La crónica de este padre demuestra cómo los servicios públicos no están preparados para que los padres sean los cuidadores y la infraestructura sigue ayudando a mantener un rol tradicional que atenta contra la igualdad de la mujer.

"Como papá de una niña no puedo evitar querer proteger a mi hija de todas las cosas que no son para ella y el baño de hombres es 100% una de esas cosas. ¿Soy el único? Señoras, ¿cómo las hace sentir esto?".