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El Grupo Volkswagen, segundo fabricante mundial con más ventas y producción de vehículos, prevé que su rentabilidad se sitúe entre el 8% y el 10% para 2030. Unas previsiones que se producen en un entorno complicado para el gigante alemán del automóvil.

No obstante, la realidad a la que se enfrenta el Grupo Volkswagen es complicada. Al cierre del primer trimestre del año, la rentabilidad se situó en el 3,3% y sus previsiones para el presente ejercicio pasan por lograr un margen de entre el 4% y el 5,5%.

"Nos estamos posicionando para ser aún más resilientes financieramente y mejorando nuestra preparación futura en términos de costos, estructura y tecnología, para contrarrestar las influencias externas y los crecientes riesgos en un mundo que ha cambiado radicalmente", reconoció ayer Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen, en la junta general de accionistas.

Para mejorar la eficiencia operativa, el gigante alemán del automóvil ha puesto en marcha un programa de ahorro de costes. Hasta la fecha, el Grupo Volkswagen ha logrado un ahorro de costes por valor de 1.000 millones de euros, cifra que crecerá hasta los 6.000 millones de euros de cara al final de la década.

Dicho programa de ahorro de costes también supondrá la salida de hasta 50.000 empleados en las marcas Volkswagen, Audi, Porsche y Cariad, la filial de software del consorcio automovilístico alemán, en Alemania de cara a 2030.

De este monto, 35.000 ceses corresponderán a la marca Volkswagen. Para el cierre del presente ejercicio, la enseña alemana habrá acometido la salida de 19.000 trabajadores.

Audi, por su parte, llevará a cabo una reducción de personal de 7.500 empleados para 2030. Asimismo, Porsche, acometerá 3.900 salidas para el final de la década, mientras que Cariad reducirá su plantilla en 3.600 trabajadores.

Con estas medidas, los costes de fábrica en las plantas alemanas de Volkswagen se redujeron en más de un 20% de media sólo en 2025.

En lo que a producto se refiere, el gigante alemán del automóvil lanzó el año pasado más de 30 nuevos modelos. Para este año, el portfolio de producto se ampliará con otros 20 nuevos vehículos.

Áreas estratégicas

El plan de futuro del Grupo Volkswagen se basa en ocho palancas, las cuales han sido diseñadas para reforzar su competitividad de forma sostenible.

Una de ellas será la reducción de la complejidad de la gama de modelos. Todo ello con el fin de facilitar la comprensión del portfolio por parte de la clientela. Una medida que, según el consorcio, "debería generar mayores volúmenes por modelo".

Para reducir la complejidad de la gama es fundamental contar con un menor número de plataformas y arquitecturas electrónicas. Esta medida también implica un aumento de la velocidad de desarrollo y la reducción de los gastos.

Por tanto, otra de las medidas que contempla el Grupo Volkswagen es la de reducir sus volúmenes productivos. Así las cosas, el futuro del gigante alemán del automóvil pasa por contar con una red de producción regional, inteligente y económica. Por ello, el Grupo Volkswagen reforzará el crecimiento regional.

Pero el Grupo Volkswagen también optimizará su estructura de inversiones. Para ello, creará estructuras más ágiles, reducirá la complejidad y afinará el foco en el negocio principal, al tiempo que reforzará su balance.

Entre estas palancas también se encuentra una reorganización de las jerarquías. Todo ello con el objetivo de tomar las decisiones de una forma más ágil en un entorno caracterizado por la rapidez con la que actúan los fabricantes chinos, más competitivos que los fabricantes occidentales.

No obstante, estas medidas no fueron apoyadas por los accionistas del consorcio automovilístico alemán. Al cierre de la sesión de ayer, los títulos de Volkswagen registraron una caída del 2,82%, hasta situarse en los 84,10 euros. En lo que va de año, las acciones de Volkswagen experimentan un descenso del 21%. Asimismo, la junta general de accionistas aprobó ayer la distribución de un dividendo de 5,20 euros por acción ordinaria y de 5,26 euros por acción preferente, lo que representa un ratio de reparto de dividendos superior al 30%.