Control policial.
La DGT marca las normas: multas de hasta 500 euros y 6 puntos por hacer este gesto tan común al volante
Despistes cotidianos en el coche que se suman a las advertencias para los peatones a la hora de cruzar una calle.
Más información:Los mecánicos coinciden: este es el error que aumenta el consumo de combustible y que todos cometemos con el coche
Los descuidos al volante son algo habitual entre los conductores e incluso en la mayoría de las ocasiones son los causantes de algunos incidentes en las carreteras.
Por lo general son conscientes de los más comunes e intentan evitarlos, pero hay algunos que no lo son tanto, o que simplemente, se cometen de forma involuntaria.
Y es que uno de los mayores riesgos es desviar la vista de la calzada y muchos lo hacen sin darse cuenta al prestar atención a su copiloto. Ya sea mirándole o incluso mediante un gesto de cariño como un beso o un abrazo.
Pareja que viaja dentro del coche mirando el teléfono móvil.
La multa no es por el comportamiento en sí, sino por la distracción generada. Ya que se considera peligroso y por ello se encuentra sancionado. En el peor de los casos, con 500 euros y seis puntos del permiso de conducir. Es una infracción peligrosa y no siempre conocida, que puede salir muy cara.
Todo depende de cómo el agente considere la gravedad de los hechos, ya que la sanción leve es de 100 euros y no conlleva pérdida de puntos. El mismo ejemplo también se aplica a las discusiones en el interior del habitáculo o incluso por maquillarse.
Pero no es cierto que exista una normativa específica por este tipo de conductas, sino por las distracciones que generan, ya que lo sancionable es un comportamiento distraído, negligente o temerario.
Y es que la recomendación es no desviar la mirada de la calzada por más de dos segundos. Si esto se hace a una velocidad de unos 120 km/h, apartar la atención en ese espacio de tiempo supone estar 65 metros sin mirar la vía, o lo que es lo mismo, conducir a ciegas.
En este contexto de despistes, aparecen los peatones. Y es que a ellos también se les puede imponer un castigo, cruzar con un semáforo en rojo son 200 euros de multa. Su conducta puede ser muy arriesgada.
Especialmente a la hora de atravesar una calle con el teléfono móvil en mano, algo por lo que la DGT está luchando actualmente con su nueva campaña "Perderse la vida".
Una operación lanzada la pasada Semana Santa con la que se pretende concienciar de los riesgos en todos los pasos de peatones.Y es que el organismo señala que "uno de cada tres peatones cruza la calle mirando el móvil".
De este modo se pone sobre la mesa la importancia de la seguridad vial y no solo al volante, sino que los pasajeros y los peatones también deben ser conscientes de su posición y el poder que tienen para evitar un accidente.
No existen distracciones inofensivas y por ello más que evitar una multa se debe prevenir todo comportamiento que genere un riesgo innecesario.