Un oso pardo explotado en un circo para el disfrute del ser humano.

Un oso pardo explotado en un circo para el disfrute del ser humano. istock

Mascotario

Francia cambia las normas: a partir de 2028 ningún circo itinerante podrá presentar ni transportar animales

Detrás de este cambio no hay una sola razón, sino una combinación de bienestar animal, ciencia y un cambio en la mentalidad de la sociedad.

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En pocos años, espectáculos con leones, elefantes o tigres en carpas viajeras serán cosa del pasado en Francia. Por fin, la ley ha hablado claramente.

La medida busca proteger el bienestar de estos animales y dar respuesta a una demanda social que pide formas de entretenimiento más éticas.

Para lograrlo sin arruinar a las familias del circo, el Gobierno francés aprobó un plan por etapas que culminará en 2028, dando tiempo al sector para adaptarse y encontrar un nuevo hogar adecuado para cada animal.

Una vida itinerante

Esta decisión responde principalmente al reconocimiento de que la vida itinerante resulta incompatible con las necesidades básicas de la fauna salvaje.

El constante traslado en camiones, el espacio reducido de las jaulas temporales y la imposibilidad de recrear un hábitat natural generan un nivel de estrés continuo en especies como leones, elefantes o primates, afectando gravemente a su salud física y psicológica.

A esto se suma el aval de la comunidad científica y veterinaria, que desde hace años advierte de que el cautiverio impide que estos animales desarrollen sus comportamientos naturales.

Esta evidencia ha coincidido con una clara transformación en la sensibilidad de la sociedad, que exige de forma creciente espectáculos basados en el talento humano y rechaza el uso de animales salvajes como reclamo de ocio.

Un calendario gradual en tres fases

Sin embargo, para evitar un impacto drástico y garantizar el bienestar de los ejemplares afectados, la Ley n.º 2021-1539 trazó una hoja de ruta con plazos bien definidos.

En noviembre de 2021 se promulgó la norma que prohíbe la tenencia, transporte y espectáculo de fauna salvaje en circos itinerantes. En el mismo mes de 2023 entró en vigor la prohibición de adquirir, comercializar o hacer reproducir animales salvajes para espectáculos ambulantes.

Y en diciembre de 2028 será el cierre definitivo. Se alcanzará el fin del periodo de transición de siete años. A partir de esta fecha, ningún circo itinerante podrá presentar ni transportar animales no domésticos.

Reubicación y reconversión

El principal desafío de la normativa radica en el destino de los cientos de animales que actualmente forman parte de estas compañías, desde grandes felinos hasta elefantes y primates.

La ley responsabiliza al Estado y a las empresas circenses de encontrar soluciones de acogida que garanticen condiciones de vida dignas en santuarios, refugios o centros especializados.

Paralelamente, el Gobierno francés ha dispuesto medidas de apoyo económico y planes de formación para acompañar a las familias y profesionales del circo en la reconversión de sus espectáculos hacia disciplinas puramente humanas, como la acrobacia, la magia o el teatro visual.

La legislación no afecta de la misma manera a las instalaciones permanentes. Los establecimientos fijos, como los zoológicos, quedan sujetos a normativas de conservación y bienestar animal distintas a las de los espectáculos itinerantes.

Un cambio de paradigma en Europa

Con esta decisión, Francia refuerza una corriente europea que cuestiona el uso de la fauna salvaje con fines de ocio ambulante. Países como Grecia, Portugal, Austria o España ya han implementado restricciones similares en los últimos años.

La transformación del circo francés marca un hito en el bienestar animal en Europa, apostando por una oferta cultural moderna que preserva la esencia del arte circense sin recurrir al cautiverio itinerante.