Dos gatos en una isla griga.

Dos gatos en una isla griga. istock

Mascotario

Grecia marca las normas: la isla que ofrece voluntariado en un refugio de gatos a cambio de alojamiento gratuito

El santuario Syros Cats ofrece una oportunidad única para disfrutar de la isla griega ayudando a los animales rescatados.

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Angelica Rimini
Publicada

¿Alguna vez has soñado con pausar el ritmo ajetreado de la rutina, mudarte a una pintoresca isla del mar Egeo y despertar cada mañana con vistas al mar Mediterráneo? Si a esa ecuación le sumas la compañía de docenas de felinos necesitados de cariño, la fantasía se convierte en una realidad muy concreta.

Ubicado en la idílica isla de Syros, en pleno archipiélago de las Cícladas, el santuario Syros Cats (gestionado dentro del proyecto God’s Little People Cat Rescue) ofrece una de las oportunidades de voluntariado más codiciadas por los amantes de los animales de todo el mundo.

A diferencia de los grandes albergues urbanos, este santuario funciona como una pequeña reserva familiar donde docenas de gatos rescatados de las calles viven en libertad, cuidados y protegidos.

La propuesta del voluntariado es sencilla en su concepto, pero profundamente transformadora: el refugio te ofrece alojamiento gratuito a cambio de tu tiempo y dedicación en el cuidado diario de sus residentes felinos.

Un refugio entre olivos y vistas al mar

Los voluntarios suelen hospedarse en una vivienda o habitación dentro de la propia propiedad, totalmente equipada y con vistas privilegiadas al mar Egeo. Los gastos básicos cubiertos son los servicios como agua, luz e internet corren a cargo del santuario.

Las tareas se organizan en jornadas de unas 4 a 5 horas diarias, lo que deja suficiente tiempo libre para disfrutar de las playas de Syros, pasear por las calles de mármol de su capital, Ermúpoli, o teletrabajar.

Los billetes de viaje (vuelos y ferry) así como la manutención y comida personal corren por cuenta del voluntario.

Mucho más que dar caricias

Aunque la idea de pasar la tarde mimando gatitos al sol suena paradisíaca, el trabajo en el santuario requiere compromiso real y vocación. Entre las labores diarias de los voluntarios se encuentran:

  • Alimentación y rutinas sanitarias: Mantener los puntos de comida y agua al día, así como administrar medicaciones básicas a los gatos que lo necesiten.
  • Mantenimiento del espacio: Limpieza diaria de areneros, zonas de descanso y espacios comunes para garantizar la higiene del grupo.
  • Socialización: Jugar con los gatos y darles afecto para ayudar a los más tímidos a recuperar la confianza en los humanos, facilitando así su futura adopción.

Debido a la alta visibilidad que ha tenido este proyecto en medios internacionales, la selección de candidatos es cuidadosa. Es fundamental saber interpretar su comportamiento y sentirse cómodo con su manejo.

Principalmente, buscan personas dispuestas a quedarse entre 1 y 3 meses (o incluso temporadas más largas), ya que los gatos necesitan estabilidad con sus cuidadores.

Vivir en una isla griega es una experiencia inolvidable, pero hacerlo sabiendo que estás cambiando la vida de decenas de animales rescatados lo convierte en un viaje que se queda para siempre.