Un perro callejero.

Un perro callejero.

Mascotario

Marruecos cambia la ley: se elimina la prohibición de alimentar o medicar a los 3 millones de perros callejeros

Se marca un punto de inflexión histórico en la legislación marroquí sobre el bienestar animal, ya que carecía de un marco penal estricto contra el maltrato.

Más información: La carta abierta del activista Ali Izddine al rey de Marruecos: denuncia el plan de exterminio de cuatro millones de perros

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El Parlamento de Marruecos ha dado el primer paso firme para transformar radicalmente la gestión de los animales en el país.

La Comisión de Sectores Productivos ha aprobado un pionero proyecto de ley que, por primera vez en la historia de la nación magrebí, tipifica el maltrato animal como un delito castigado con penas de prisión.

Sin embargo, la norma nace rodeada de un intenso debate social que enfrenta la urgencia sanitaria con la compasión ciudadana y la desconfianza de las protectoras.

Un problema de salud pública

Con una población estimada de tres millones de perros callejeros —según datos de la Sociedad Protectora de los Animales de Marruecos (SPA)—, el Gobierno actual ha elevado la situación a la categoría de crisis de salud y seguridad públicas.

El aumento de ataques y el riesgo latente de transmisión de la rabia han acelerado la necesidad de un marco legal que regule lo que hasta ahora era un vacío institucional. A esto se suma la presión internacional.

Con el horizonte puesto en los grandes eventos globales que el país acogerá en los próximos años, como el Mundial de Fútbol 2030, Rabat busca modernizar su imagen y erradicar las controvertidas "campañas de limpieza" urbanas que periódicamente desataban el rechazo en las redes sociales.

Las claves de la ley

El texto, diseñado de forma conjunta por los ministerios de Interior y de Agricultura, introduce herramientas punitivas y de control severas:

  • Penas de prisión: El maltrato, la tortura o la muerte deliberada de un animal conllevarán penas de dos a seis meses de cárcel.
  • Lucha contra el abandono: Se tipifican multas de hasta 1.800 euros para quienes abandonen a sus mascotas.
  • Identificación obligatoria: Se creará un registro digital para los dueños de mascotas, vinculando legalmente al animal con su propietario.
  • Gestión sanitaria: La ley apuesta por la creación de centros de acogida regulados y la implementación masiva del método TNVR (captura, esterilización, vacunación y retorno al entorno).

Multas por alimentar a los animales

El punto más incendiario del borrador inicial era un artículo que prohibía explícitamente a los ciudadanos alimentar, acoger o medicar a animales en calles, portales o espacios públicos, bajo multas de hasta 300 euros.

El Ejecutivo argumentaba que la alimentación desorganizada genera focos de insalubridad y fomenta la creación de jaurías peligrosas.

No obstante, tras una fuerte presión de los partidos de la oposición y de colectivos animalistas, que tacharon la medida de "cruel e impracticable", el texto fue suavizado a último momento.

La versión aprobada elimina la prohibición absoluta y permitirá la prestación de primeros auxilios y cuidados temporales a los animales sin hogar.

Entre el escepticismo de las ONGs y la urgencia del Gobierno

A pesar del avance legislativo, el escepticismo reina entre las asociaciones protectoras.

Desde la SPA (Sociedad Protectora de los Animales de Marruecos) denuncian una "evidente contradicción" entre el espíritu de la ley y la realidad sobre el terreno, acusando a las autoridades locales de seguir ejecutando o envenenando animales callejeros para "limpiar" las ciudades antes de que la ley entre en vigor.

Asimismo, dudan de que los ayuntamientos cuenten con los recursos económicos y el personal cualificado para construir los refugios y financiar las esterilizaciones masivas prometidas.

Por su parte, el Ejecutivo niega tajantemente cualquier política de exterminio y defiende que todas sus actuaciones se rigen estrictamente por criterios sanitarios.

Tras superar con éxito el debate en comisión, el borrador del proyecto de ley afronta ahora su fase definitiva. Deberá ser sometido a votación en los plenos de la Cámara de Representantes y de la Cámara de Consejeros.

Si supera ambas votaciones parlamentarias, Marruecos inaugurará una nueva era en la protección de los animales y la gestión de su convivencia en el espacio público.