Una mujer con un perro y dos gatos.

Una mujer con un perro y dos gatos. istock

Con la colaboración de:

Mascotario

Los expertos coinciden: la estructura y la formación real marcan la diferencia en la pericia veterinaria moderna

En los procesos judiciales veterinarios, los errores se pagan caros. Te contamos por qué la experiencia procesal y la formación reglada marcan la diferencia.

Más información: Los expertos coinciden: el informe pericial es una herramienta fundamental en estos casos de veterinaria

María Fernández Álvarez
Publicada
Actualizada

En los últimos años, el crecimiento de la pericia veterinaria ha provocado la aparición de numerosos profesionales, plataformas y supuestos "gabinetes" que anuncian servicios periciales especializados.

Sin embargo, detrás de muchas páginas web, perfiles profesionales o campañas de publicidad, no siempre existe una verdadera estructura técnica, organizativa o académica capaz de sostener procedimientos complejos.

Y en pericia veterinaria, eso importa. Mucho. No todo vale. Porque un informe pericial veterinario no es simplemente redactar una opinión.

Un informe pericial implica metodología, experiencia procesal, conocimiento científico, capacidad de coordinación y, sobre todo, la posibilidad real de defender técnicamente un caso cuando existen reclamaciones, procedimientos judiciales o conflictos complejos.

Cada vez son más frecuentes los casos donde abogados, aseguradoras o particulares descubren demasiado tarde que detrás de determinados servicios "periciales" no existe una estructura consolidada, ni protocolos internos, ni especialistas coordinados, ni experiencia real en procedimientos judiciales.

Lo mismo ocurre con la formación. En algunos casos, incluso se utilizan términos como "máster", "instituto", "academia especializada" o "gabinete nacional" sin contar detrás con universidades, acreditaciones académicas oficiales o una organización multidisciplinar real que respalde dichos conceptos.

Y aunque la imagen o la publicidad puedan transmitir una apariencia de solvencia, la realidad técnica y procesal muchas veces es muy diferente cuando el informe debe sostenerse ante una reclamación, una vista judicial o un análisis contradictorio.

La diferencia entre una pericial débil y una pericial sólida no suele apreciarse en la portada del informe. Se aprecia cuando hay que defender técnicamente cada conclusión. Por eso, contar con un gabinete especializado y consolidado como PERIVET supone una garantía diferencial.

PERIVET nace respaldado por más de 20 años de experiencia del grupo PROMEDE en el ámbito de la pericia sanitaria y la valoración del daño corporal, trasladando esa experiencia organizativa, procesal y metodológica al ámbito veterinario.

No se trata únicamente de disponer de veterinarios colaboradores, sino de contar con una verdadera estructura pericial multidisciplinar, coordinada y preparada para afrontar procedimientos complejos con rigor científico y seguridad técnica.

Además, PERIVET mantiene una clara apuesta por la formación especializada y la excelencia académica. La colaboración y respaldo de CUHMED y la Universidad Camilo José Cela y de programas universitarios especializados refuerzan un modelo basado en la calidad, la actualización científica y la formación reglada, alejándose de fórmulas formativas sin aval universitario real que utilizan denominaciones académicas de alto nivel sin el soporte institucional correspondiente.

Porque la formación también importa. No es lo mismo recibir formación impartida de forma aislada que hacerlo dentro de un entorno universitario con metodología académica, profesorado especializado, exigencia científica y respaldo institucional.

Tampoco es lo mismo encargar una pericial a una estructura improvisada que confiar en un gabinete con cobertura nacional, protocolos internos, especialistas de reconocido prestigio y experiencia acreditada en procedimientos judiciales y extrajudiciales.

La pericia veterinaria moderna requiere mucho más que conocimientos clínicos. Requiere capacidad de análisis, metodología, formación procesal, coordinación multidisciplinar y una estructura capaz de responder con solvencia cuando el procedimiento se complica.

Y precisamente ahí es donde se marca la diferencia entre parecer un gabinete pericial… y ser realmente uno.