Un perro saltando en el agua.

Un perro saltando en el agua. Cristina Villarino

Mascotario

Ya es oficial: la Ley de Bienestar Animal prohíbe los paseos bajo el sol extremo con multas de 50.000 euros

Sacar a pasear a un perro en las horas centrales del día se considera una omisión de este deber de cuidado básico.

Más información: Ya es oficial: la Ley de Bienestar Animal prohíbe los paseos bajo el sol extremo en esta temporada

Angelica Rimini
Publicada

Las costumbres veraniegas de los propietarios de mascotas se someten desde este año a un estricto control legal que busca poner fin a una de las negligencias más comunes de la época estival.

Con la plena aplicación de las directrices de la Ley de Bienestar Animal, sacar a pasear a los perros durante las horas centrales del día en los meses de julio y agosto se encuentra bajo la lupa de las autoridades.

Aunque el texto legal no fija una cifra exacta en el termómetro, establece de manera contundente la prohibición de exponer a los animales a condiciones climáticas que pongan en riesgo su salud, convirtiendo los paseos a pleno sol en un motivo directo de sanción administrativa.

Jadeo y transpiración

La razón de esta firmeza legislativa responde a la propia naturaleza biológica de los canes. A diferencia de los seres humanos, los perros no disponen de glándulas sudoríparas en la piel para regular su temperatura, sino que dependen exclusivamente del jadeo y de la transpiración a través de las almohadillas de sus patas.

Obligar a un animal a caminar sobre el asfalto en las horas de máxima radiación, cuando el suelo urbano puede superar fácilmente los cincuenta grados, no solo les provoca dolorosas quemaduras y úlceras en las patas, sino que desencadena en cuestión de minutos el temido golpe de calor, un colapso orgánico que resulta fatal en la mayoría de los casos.

A nivel jurídico, la ley ya no considera estas situaciones como meros descuidos o accidentes fortuitos derivados del desconocimiento.

Si un propietario pasea a su perro bajo un calor extremo y el animal sufre lesiones, deshidratación severa o un desmayo, la conducta se tipifica automáticamente como una infracción grave por negligencia en el deber de cuidado.

Multas de 10.000 euros

Las consecuencias económicas de desafiar al termómetro son severas, con multas que parten de los 10 001 y pueden alcanzar los 50 000 euros si se demuestra que el animal fue sometido a un sufrimiento innecesario.

En el peor de los escenarios, si el perro fallece a causa de la imprudencia, el caso escala a infracción muy grave, con multas de hasta doscientos mil euros y la apertura de una vía penal por maltrato.

Esta presión normativa está transformando los hábitos de los ciudadanos, quienes deben reorganizar las rutinas de sus mascotas para garantizar su bienestar térmico.

Las autoridades recomiendan aplicar la regla del sentido común y la prudencia, limitando las salidas de los animales a las primeras horas de la mañana o al anochecer, cuando las temperaturas ambientales han descendido y el suelo se ha enfriado lo suficiente.

Paseos breves

Para los momentos de necesidad fisiológica ineludible a mitad del día, la pauta es clara: paseos extremadamente breves, buscando siempre la sombra de las zonas arboladas y evitando por completo las superficies pavimentadas o de cemento que retienen el calor de forma extrema.

En definitiva, la Ley de Bienestar Animal redefine el concepto de tenencia responsable adaptándolo a las realidades climáticas de nuestro país.

La protección del perro ya no se limita a asegurar su alimentación o su cartilla de vacunación, sino que exige el respeto por sus límites físicos frente al clima.

A partir de ahora, proteger a nuestra mascota en verano también significa saber cuándo dejarla descansar en el frescor del hogar, entendiendo que el amor hacia los animales se demuestra, muchas veces, eligiendo el momento adecuado para pasear.