Kendall Jenner y su caballo Arizona

Kendall Jenner y su caballo Arizona

Mascotario

Kendall Jenner, supermodelo, huye de las pasarelas para refugiarse en su rancho: los caballos son su mejor terapia

La hermana más reservada del clan Kardashian comparte sus días en California entre sus imponentes perros Dóberman y la cría de caballos de competición.

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Kendall Jenner no gestiona el éxito de la misma forma que sus mediáticas hermanas.

Mientras el resto del clan Kardashian-Jenner prefiere los eventos de etiqueta en la gran ciudad y los lujos urbanos, la supermodelo de 30 años siempre ha dejado claro dónde reside su verdadera felicidad.

Al carecer de la necesidad de estar constantemente en el foco público, Kendall aprovecha cada descanso en su agenda para desconectar en entornos rurales.

Ante este escenario de constante presión mediática, la equitación y el contacto con la naturaleza se han convertido en su mejor terapia, posicionando su vida en el campo como un pilar fundamental para su salud mental.

El refugio de California: un sueño hecho realidad desde la infancia

El secreto de su bienestar no está en las mansiones de cristal, sino en las hectáreas de tierra que posee en California.

Recientemente, la modelo ha consolidado su vida en un espectacular entorno rural diseñado exclusivamente por y para sus animales, alejándose de las ostentosas propiedades urbanas de sus hermanas.

Kendall Jenner en la campaña de Stella McCartney con su caballo Dylan.

Kendall Jenner en la campaña de Stella McCartney con su caballo Dylan.

Su residencia destaca por sus inmensas caballerizas de primer nivel, zonas de pasto y pistas de entrenamiento profesionales.

Para Kendall, este lugar representa la culminación de un sueño que persigue desde la infancia, que es alejarse del asfalto para respirar aire puro.

Sus redes sociales son el vivo reflejo de esta faceta, mostrando una rutina campestre donde las botas de montar sustituyen a los tacones de aguja y los paseos ecuestres reemplazan a los desfiles de moda de París o Nueva York.

Arizona, Belle y Dylan: los verdaderos protagonistas de su cuadra

La conexión de Kendall con el mundo ecuestre no es una moda pasajera ni una simple estrategia estética para sus campañas publicitarias, como la icónica sesión que protagonizó para Stella McCartney.

La modelo comenzó a recibir clases de equitación a los cuatro años y, desde entonces, nunca se ha bajado de la silla.

En sus cuadras privadas destacan ejemplares muy especiales como Arizona, su caballo de rastreo y paseos campestres más querido, con el que protagonizó un reciente documental de bienestar para la revista Vogue.

También posee a Belle y Dylan, sus dos caballos de exhibición y salto, los cuales mantuvo durante años en el prestigioso rancho de entrenamiento Huntover antes de trasladarlos definitivamente a sus propias instalaciones particulares.

Pyro y la lealtad incondicional del Dóberman Pinscher

Los caballos no son los únicos que disfrutan de la libertad del campo, ya que el núcleo familiar de Kendall se completa con su fiel perro de protección llamado Pyro, un imponente Dóberman Pinscher de color negro y fuego.

Pyro es una estrella por derecho propio que ha acompañado a la modelo en campañas de moda para firmas como Bottega Veneta y Tommy Hilfiger, siendo su compañero inseparable en sus paseos diarios.

Aunque en el pasado Kendall también fue fotografiada con otro Dóberman llamado Six, actualmente es Pyro quien custodia todos sus pasos.

Kendall Jenner y su perro Pyro.

Kendall Jenner y su perro Pyro.

La propia modelo confesó en televisión que su perro padece una fuerte ansiedad por separación, un rasgo típico de esta raza tan devota, lo que la obliga a involucrarse al máximo en su adiestramiento diario.

Al consolidar su propio refugio natural junto a Pyro, Arizona y el resto de sus caballos, la supermodelo garantiza un estilo de vida protector y en perfecto equilibrio.

De esta manera, Kendall Jenner demuestra que el verdadero lujo no siempre está bajo los focos de las pasarelas, sino que su faceta más auténtica se escribe a lomos de un caballo en mitad de la naturaleza.