Benji, el perro desaparecido en la provincia de Málaga.

Benji, el perro desaparecido en la provincia de Málaga. Facebook.

Mascotario

Se busca a Benji, el perro de una víctima de violencia de género: huyó de su maltratador junto con su hija embarazada

Tuvo que salir corriendo con su hija embarazada y dejó el animal en casa, bajo la custodia del presunto agresor. El hombre huyó y Patricia no encuentra al perro.

Más información: Cuando los animales llegan donde el lenguaje se rompe y se convierten en sostén emocional en situaciones límite

Publicada

Patricia vivía en Málaga con su pareja agresora y su hija embarazada cuando la situación de violencia se volvió insostenible.

El 19 de enero tuvo que salir "de la noche a la mañana", con lo puesto, sin saber ni siquiera dónde dormiría, y sin posibilidad real de llevarse a Benji con ella. Tanto ella como su hija cuentan ahora con medidas de protección y una orden de alejamiento respecto del agresor.

En el momento de la huida, el perro quedó en la vivienda bajo la custodia del presunto maltratador, confiando Patricia en que al menos se ocuparía temporalmente del animal.

Amenazas previas

Durante la relación, el hombre ya había amenazado varias veces con matar o abandonar al perro, aunque Patricia creyó que se trataba de amenazas más dentro del patrón de control y violencia.

Días después de la huida, una tercera persona le comunicó que Benji ya no estaba en la casa y que el agresor había abandonado España. Desde ese momento se perdió todo rastro del animal: la mujer ha llamado a protectoras, perreras y centros de recogida de la provincia de Málaga, especialmente en la zona de Coín, sin resultado alguno.

La técnica del Equipo de Atención a la Mujer (EAM) confirma a Artículo 14 que, con las gestiones realizadas hasta ahora, no aparece en ningún registro y que el hombre no colabora ni da información sobre dónde lo dejó.

Un delito de abandono

El caso se ha trasladado a la Fiscalía de Medio Ambiente. Se considera que podría tratarse de un delito de abandono animal dentro de un contexto de violencia de género.

Este tipo de conductas encaja en una doble dimensión: maltrato o abandono animal y, a la vez, violencia vicaria cuando se daña o hace desaparecer al animal con el fin de causar más sufrimiento a la víctima. Atacar a los animales de compañía de la víctima puede ser una forma indirecta de continuar el daño y el control tras la ruptura o la huida.

El grito de ayuda

Patricia está recibiendo atención psicológica y ha pedido ayuda públicamente para encontrar a Benji a través de las redes sociales. "Hola buena tarde el es Benji mi hijo perruno", escribe en un post de Facebook. "Si me pueden ayudar a encontrarlo estaría inmensamente agradecida el debe estar muy triste pues lo crié desde pequeño".

Explica que tuvo que marcharse por la violencia que sufría. Pensó que, al quedarse en la vivienda, el animal estaría a salvo hasta que pudiera recuperarlo, pero la desaparición ha sido un nuevo golpe emocional que se suma al trauma de la violencia y la huida.

El reflejo de la violencia

Este no es un caso aislado. Desde el EAM recuerdan que muchas mujeres retrasan o renuncian a salir de una relación violenta porque no quieren dejar atrás a sus animales, a los que consideran parte de su familia.

En Andalucía, la mayoría de casas de acogida no admiten animales, lo que agrava el dilema de estas víctimas. En Málaga, el EAM indica que son el único servicio que cuenta con una casa conveniada para acoger temporalmente perros, gatos o hurones cuando sus cuidadoras tienen que huir.

Mientras la investigación continúa y Benji sigue desaparecido, el caso se ha convertido en símbolo de cómo los animales pueden ser utilizados como herramienta de control y daño dentro de la violencia machista.

Esperamos que el mensaje pueda alertar a todos los refugios, protectoras e individuales en los alrededores de Málaga y en toda España y que Benji encuentre la vía hacia casa.