Imagen de archivo de un bulldog Inglés jugando en la hierba.

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Mascotario

Compré un perro y ahora dudo de su raza: cómo saberlo (de verdad) y qué papeles importan

José Antonio Allende
Publicada

Te lo vendieron (o te lo dieron) como "border collie", pero crece y no cuadra. Te aseguraron "siamés", pero el color cambia. O adoptaste y, cuando la gente pregunta, te quedas en blanco. La duda sobre la raza es más común de lo que parece… y, además, la apariencia engaña.

De hecho, en veterinaria se lleva tiempo advirtiendo de que adivinar la raza por el aspecto no es fiable, especialmente en mestizos, y puede tener consecuencias prácticas (desde expectativas irreales hasta decisiones equivocadas).

Aquí va una guía sencilla para salir de dudas sin obsesionarte y, sobre todo, sin caer en mitos.

Qué significa "de raza" (y qué no)

Perro "de raza" suele significar que su ascendencia está registrada en un libro genealógico reconocido y puede acreditarse con documentación (pedigrí).

Perro "tipo…" (por ejemplo, "tipo labrador") es una forma informal de decir que se parece.

Mestizo no es menos: simplemente no hay un linaje registrado (o es mezcla de varios).

La pregunta clave no es ¿a qué se parece?, sino ¿hay trazabilidad documental?

Si te dijeron que era "de raza", esto es lo primero que debes pedir:

El documento que más pesa es el pedigrí/registro. En España, la RSCE explica el pedigrí como el DNI familiar del perro y vincula la pureza de raza a su inscripción en el Libro de Orígenes Español (LOE).

Checklist rápido

  • Contrato o documento donde conste la raza prometida (si lo hubo).

  • Número de microchip y datos del animal.

  • Pedigrí/inscripción (si te lo vendieron como "pura raza").

  • Ojo: "cartilla" o "pasaporte" con una raza escrita no equivale a pedigrí. Puede ser un dato orientativo, no una prueba de linaje.

Lo que tu veterinario sí puede hacer

Un veterinario puede:

Valorar características morfológicas y estimar "tipo" o posibles cruces.

Orientar sobre tamaño adulto probable, cuidados y riesgos generales.

Recomendar pruebas si hay dudas con impacto sanitario.

Pero, salvo documentación genética/registral, no puede certificar una raza solo mirando. Y es normal: en mestizos, el aspecto puede heredar rasgos muy llamativos de un solo ancestro y ocultar otros.

La raza no garantiza carácter

Muchos compran una raza buscando una personalidad concreta. El problema: la ciencia está desmontando estereotipos.

Un estudio publicado en Science con datos genéticos y encuestas de comportamiento encontró que la raza explica solo una parte pequeña de la variación del comportamiento entre perros (en torno al 9%), y que predice poco sobre el individuo.

Traducción Mascotario: dos perros de la misma raza pueden ser muy distintos, y la educación, el entorno y las experiencias pesan muchísimo.

¿Sirven los test de ADN de raza?

Pueden ser útiles como orientación, sobre todo en mestizos, pero conviene saber tres cosas:

No todos los test son iguales: dependen de bases de datos y algoritmos propios.

Los resultados pueden variar entre compañías: hay análisis y divulgación científica señalando discrepancias y limitaciones en algunos servicios directos al consumidor.

Mucha gente tiende a interpretar el resultado como definitivo, aunque en la práctica es más prudente verlo como probabilidades.

Cómo usarlos bien

  • Úsalos para entender mezclas probables y anticipar tamaño/cuidado de forma aproximada.
  • No los uses para etiquetar "carácter" ni para tomar decisiones drásticas.
  • Si hay un conflicto (por ejemplo, te lo vendieron como pura raza), consulta a profesionales sobre qué pruebas/documentos tienen valor en ese contexto.

Cuando la raza sí importa

Hay casos donde la etiqueta raza (o el tipo y las características) puede influir en obligaciones.

Por ejemplo, en España existe normativa específica sobre perros potencialmente peligrosos (PPP). La Ley 50/1999 establece el marco y el Real Decreto 287/2002 desarrolla criterios, incluyendo razas y cruces (según su articulado y anexos). Además, a nivel municipal se concretan trámites y obligaciones (licencia, registro, medidas de seguridad, etc.).

Si tu perro se parece claramente a una raza incluida o a un cruce, lo más prudente es informarte en tu ayuntamiento sobre cómo se aplica en tu zona (y no decidirlo por debate en redes).

Compra por internet y "raza prometida"

Si la duda de raza viene de un anuncio o una transacción online, conviene recordar que la normativa española ha endurecido el marco: desde el ministerio se ha divulgado que no se pueden comprar animales de compañía por internet.

Y medios nacionales han explicado que la Ley 7/2023 prohíbe la venta en tiendas de perros, gatos y hurones (tras el periodo transitorio) y también la venta online directa, reforzando el control para frenar tráfico y cría irresponsable.

¿Qué hago si creo que me engañaron?

Sin entrar en asesoramiento legal individual, estas pautas suelen ayudar:

Guarda contrato, anuncios/capturas, mensajes, justificantes y cualquier documento.

Pide por escrito aclaraciones y documentación.

Si hay conflicto, una vía habitual es informarse en Consumo de tu comunidad y, si el caso escala, valorar un informe técnico cuando sea necesario (en Mascotario ya se menciona el papel del perito veterinario en conflictos donde la objetividad importa)

Checklist final

  • ¿Tengo microchip y datos correctos?

  • Si era de raza: ¿hay pedigrí/registro o solo se parece?

  • ¿Estoy dejando que la etiqueta pese más que la salud y la educación?

  • Si me preocupa normativa (PPP), ¿he mirado mi ayuntamiento?

  • Si uso ADN, ¿lo interpreto como orientación y no como sentencia?

Nota: Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un veterinario ni el asesoramiento jurídico profesional.