Es septiembre y ya comienza a intuirse que los días de calor intenso van apaciguando. Sin embargo, durante este tiempo los termómetros de Málaga continúan marcando altas temperaturas, que se evidencian en nuestra piel a través del sudor. 

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Este fenómeno, a pesar de que puede causar complicaciones en cualquier niño, afecta en mayor medida a los más pequeños de la casa. Los bebés sufren de forma más grave estas consecuencias y son más susceptibles de desarrollar lo que se conoce como sudamina o miliaria.

Esta enfermedad es una erupción que aparece en la piel de algunos niños, especialmente en recién nacidos y menores de un año. Se produce debido a la obstrucción de los conductos de las glándulas sudoríparas y se manifiesta mediante la presencia de granos en la zona afectada.

Asimismo, este sarpullido está directamente relacionado con el calor. Así lo explica el doctor Enrique Sánchez, jefe de la unidad de Neonatología y Pediatría del Hospital Vithas Málaga, a EL ESPAÑOL de Málaga: "Este trastorno aparece con más frecuencia en verano, pero también en invierno, cuando se abriga mucho al niño".

En este último año se han incrementado las consultas pediátricas por esta patología. Los expertos lo acusan al confinamiento: "se trata de casos de niños que tienen que pasar la cuarentena o que están confinados, y que por algún motivo los padres los abrigan demasiado". Por ello, asevera el doctor Sánchez, " es más fácil que les salga este sarpullido".

Generalmente, la sudamina provoca la aparición de "granos del tamaño de una cabeza de alfiler", que suelen ser rojos o blancos. En esta línea, es más frecuente que se exponga "en las zonas de la piel donde hay más glándulas del sudor". La frente, la cara, el cuello, el pecho o la espalda son los lugares del cuerpo donde más se manifiesta esta enfermedad.

Recomendaciones

De acuerdo con el doctor Sánchez, la sudamina "no suele dar ningún síntoma, salvo picor muy leve", por lo que es importante evitar que "el niño sude mucho". Afirma que no hay que "ponerles más capas de ropa de la cuenta" ni vestirlos con "ropa muy ajustada". 

En este sentido, no es necesario un tratamiento para esta patología, pero los expertos recomiendan asear la piel con gel y crema hidratante después del baño y no poner polvos de talco ni cremas muy espesas en la piel.

A pesar de que esta enfermedad no es grave y los sarpullidos suelen eliminarse con el paso del tiempo, es aconsejable acudir al pediatra para valorar si existe algún "problema de base".