Diego René inauguró en febrero de 2026 el restaurante que lleva su nombre en el número 36 de la calle Carretería, en pleno centro histórico de Málaga.
Meses después, ya ha conseguido su primer reconocimiento: figurar entre los restaurantes recomendados de la Guía Michelin. "Es una recompensa al esfuerzo, la dedicación y el trabajo de todo el equipo, que cada día da lo mejor de sí para sacar adelante este proyecto", detalla el chef alicantino.
La idea de René se basa en alta cocina donde importan por igual el producto, la técnica, la elegancia y el trato. Su lema, "Cocina franca, alma del sur", resume el planteamiento. Lo que busca es una cocina honesta y reconocible, que se entienda al primer bocado.
René empezó a descubrir los fogones de niño, en el restaurante familiar de la isla de Tabarca, y se ha hecho cocinero en Málaga, donde ha pasado buena parte de su carrera y donde dirigió proyectos como Beluga antes de lanzarse con el suyo.
La carta se organiza en menús degustación. Entre sus platos están el matrimonio de espeto, boquerón en vinagre y ajoblanco, el arroz a banda con pulpo seco y orégano, y el rape Wellington con salsa Café de París y demi-glace.
En todos ellos, una receta del Mediterráneo encuentra en la técnica francesa su manera de contarse.
El espacio, la sala, el servicio y la bodega se pensaron a la vez, bajo una misma idea. La bodega, con cerca de 700 referencias, la dirige el sumiller Jesús Rioboo y ya cuenta con el reconocimiento de Star Wine List, la plataforma internacional que distingue a los restaurantes con propuestas de vino destacadas.
"Estamos muy felices de recibir este reconocimiento, sobre todo porque apenas llevamos unos meses desde la apertura. Desde el principio tuvimos claro que queríamos ir dando pequeños pasos, aprendiendo y mejorando cada día lo que ofrecemos", subraya el chef.
