Málaga

La oferta cultural y museística de la que viene haciendo gala Málaga en la última década tiene una nueva oportunidad de quedar reforzada. Las aperturas de la primera sede del Centro Pompidou en Europa fuera de París y del Museo Ruso de San Petersburgo, ambos en 2015, podrían tener continuación en los próximos años con una sede del Museo Hermitage.

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La capital de la Costa del Sol, cuna en la que nació el universal Pablo Ruiz Picasso, se ha convertido en una las plazas nacionales en las que han puesto sus ojos los promotores de esta institución cultural ante el rechazo mostrado por el Ayuntamiento de Barcelona a facilitar el proyecto, programado en suelo portuario.

Tal es el interés que, según han confirmado fuentes municipales a EL ESPAÑOL de Málaga, los promotores del Hermitage de Barcelona han contactado con el Ayuntamiento interesados por instalarse en la ciudad. Recientemente, se han reunido con el alcalde, Francisco de la Torre, para abordar la posibilidad de que su proyecto se desarrolle en la capital de la Costa del Sol, según estas mismas fuentes.

Vista de los terrenos portuarios de San Andrés, en Málaga.

Ante esta posibilidad, el Consistorio ha planteado distintas opciones donde podría encajar el Hermitage de Málaga, aunque los responsables del proyecto han expresado su preferencia por el puerto, como tenían previsto en la Ciudad Condal.

De manera concreta, la ubicación dentro del recinto portuario sería el muelle de San Andrés, junto a la parcela en la que está prevista desde hace décadas la construcción del Auditorio de la Música.

De fraguar esta opción, el carácter cultural del puerto de la capital se incrementaría de manera sustancial, dado que es justo en la esquina de los muelles 1 y 2 donde se localiza el Centre Pompidou Málaga. Éste es un espacio reservado para uso cultural en virtud del acuerdo alcanzado en 2004 entre De la Torre y el entonces presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Linde.

El Centre Pompidou Málaga abrió sus puertas el 28 de marzo de 2015. Tres días antes se inauguró en la ciudad (dentro el complejo de Tabacalera, en el distrito de Carretera de Cádiz) la Colección del Museo Ruso, un espacio que expone obras del Museo Estatal San Petersburgo, la misma ciudad donde está el Hermitage.

De este modo, apostillan las fuentes municipales, si las negociaciones entre las dos partes cuajaran, Málaga tendría dos instalaciones culturales rusas de primer nivel. Sobre este particular, las fuentes han explicado que los promotores del Hermitage tendrán que hablar ahora con la Autoridad Portuaria de Málaga, que preside Carlos Rubio, para concretar las condiciones en las que podrían obtener el suelo.

No parece, en cualquier caso, que Málaga sea la única de las urbes con las que los promotores del museo mantienen conversaciones. Esto hace que sean varios los condicionantes que pesan sobre esta operación. Entre ellas, la opción cierta que el propio Ayuntamiento de Barcelona dé marcha atrás en sus planteamientos actuales, que chocan de plano con la hoja de ruta trazada en los últimos años.

Muestra de los avances que se habían logrado es que el proyecto de Hermitage de Barcelona cuenta, incluso, con el encargo arquitectónico hecho al Premio Pritzker (una especie de Nobel de Arquitectura) Toyo Ito.

En propuesta destaca el hormigón blanco y los cierres acristalados, predominando las formas redondeadas características de su obra. Alcanza los 25 metros de altura sobre rasante y ocupa unos 72 metros de largo por unos 48 de ancho. La superficie construida es de 16.000 metros cuadrados, de los que 12.000 serán efectivamente útiles.