Adrián Niño tras marcar el gol del empate en el Málaga CF vs. RCD Espanyol

Adrián Niño tras marcar el gol del empate en el Málaga CF vs. RCD Espanyol LaLiga

Málaga C.F.

1-1 | El Málaga CF no baja los brazos y rescata un punto en el último suspiro

Un gol de Adrián Niño al final del descuento evita una nueva derrota del conjunto blanquiazul.

Bryan Zaragoza, peleado con la grada, anotó el gol periquito.

Aznou y Calero debutaron y regresó a Haitam.

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Un espectacular gol de Adrián Niño en la última jugada del descuento rescata un valioso punto para el Málaga CF ante el RCD Espanyol.

Bryan Zaragoza adelantó al Espanyol en la primera mitad y celebró de forma polémica frente a una grada de La Rosaleda que también homenajeó a Roberto.

A pesar del empate agónico, el equipo blanquiazul de Funes continúa como colista de la clasificación con cuatro puntos y todavía sin conocer la victoria.

Un zambombazo de Adrián Niño en la última jugada del partido le cambió el viento al Málaga CF. El equipo de Funes estaba abocado a una nueva derrota tras un partido en el que mostró su inoperancia en ataque frente al RCD Espanyol. Pero el delantero de Rota, como en Vigo, salió de nuevo al rescate de su equipo para salvar una noche que apuntó a acabar en drama.

El Málaga es hoy un equipo romo, sin veneno arriba, con un '9' cabizbajo como Chupe, y al que le cuesta un mundo hacer gol. Contra el Espanyol solo generó ocasiones a balón parado salvo una inicial de Larrubia. Y cuando Bryan Zaragoza, con cuentas pendientes al parecer con Málaga, adelantó al Espanyol, los blanquiazules no fueron capaces de descifrar los caminos hacia el gol. Hasta el último suspiro. Antes, La Rosaleda premió a Roberto, lo opuesto a Zaragoza.

El equipo malaguista continúa colista, con cuatro puntos y sin ganar un partido, lo sustenta la fe y la perseverancia de los soldados de Funes, que se fueron con una Rosaleda entregada por el subidón del gol de Niño.

Funes jugó al gato y al ratón en la previa con la alineación, porque Aznou no salió de inicio. Además tiró de un centro del campo inédito con Dani Lorenzo, Rafa y Pablo Martínez. En el centro de la defensa debutó Calero contra su ex equipo.

El partido salió con brío, con el ritmo de un viernes noche cuando a uno se le van los pies. Y el Málaga se fue creciendo en el arranque. Fueron diez minutos de dominio, de recuperaciones rápidas, con Rafita y Joaquín muy activos generando la primera clara del Málaga.

El de Miraflores se metió hasta la cocina, la puso atrás, Pablo Martínez no pudo rematar pero sí dejársela a Larrubia, que quizás remató algo forzado.

Y tras una contra prometedora que condujo Dani Lorenzo que murió por falta de entendimiento, llegó un golpe que noqueó al Málaga. La pelota en la contra periquita viajó de banda a banda hasta que llegó a los pies de Bryan Zaragoza. Sentó a todo el que se puso por delante y remató al palo corto imposible para Herrero.

El malagueño se encaró y se recreó contra la grada y eso ya marcó la primera parte. Pero el Málaga CF quedó sonado. Perdió cualquier tipo de chispa y todas las ideas cuando cercó el área de Fortuño.

De hecho, varias pérdidas provocaron algunas contras de las que se escapó de chiripa. Porque los de Manolo González perdonaron al menos en dos ocasiones el segundo.

El Málaga fue un quiero y no puedo hasta el descanso, con una amarilla para Puga por encararse con Bryan y otra para Chupe por frenar una contra de Javi Hernández, que es un bala.

El Málaga no encontró el premio hasta el descuento

A Funes no debió disgustarle del todo lo que vio porque no introdujo cambios tras el descanso. Su equipo salió con algo más de brío pero poco a poco fue mostrándose incapaz de hincarle el diente al Espanyol.

Faltaron muchas ideas en los últimos metros. El equipo fue algo más vertical con la entrada de Dotor, Aznou y Niño. Pero faltaban luces arriba. El Málaga volcó el juego por la derecha, con Rafita y Larrubia incansables en el intento.

Aunque el principal peligro llegó a balón parado. Primero Pablo Martínez pegó un larguerazo en un falta muy lejana. Después tuvo otra similar con menos peligro.

Luego, ya sin el 18 en el campo, fue Adrián Niño el que puso a prueba Fortuño, que envió a córner otra falta peligrosa lanzada por el de Rota.

Larrubia pisó varias veces consecutivas el área espanyolista, pero le sobró siempre algo, o le faltó chispa para decidir. Pero tiene pinta de que aprenderá, como hizo en Segunda.

Aznou tuvo un debut discreto en la izquierda. Compartió minutos con el reaparecido Haitam en el último tramo.

Antes, La Rosaleda le dedicó a Roberto la ovación que se merecía y que no se pudo llevar antes. No importó ir detrás en el marcador. El público se puso en pie para agradecer al 9 aquel año de Primera RFEF.

Cuando se levantó el cartelón de tres minutos de descuento todo apuntaba a una nueva derrota. Pero Izan vio el camino definitivo. Lanzó un balón largo a Rafita -vaya pulmón- y el de Vélez la puso de primeras al corazón del área, donde llegó como un avión Adrián Niño para reventar la pelota y poner el empate. Un golazo tremendo, de los que suben la moral de cualquiera.

La grada bramaba 'Rosaleda y Roca' cuando el colegiado dio un minuto más y así, con el hit del ascenso, se acabó el partido, con la moral de la tropa levantada, pero porque estaba por los suelos masticando una nueva derrota.

El Málaga CF sigue último y sin ganar, pero le tienen que disparar muchas veces para tumbarlo. Aunque empieza a urgir los puntos. Tiene una nueva oportunidad en La Rosaleda dentro de nueve días.