Cercanías en Málaga.

Cercanías en Málaga. EEM

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El problema del Cercanías de Málaga: radiografía completa de su día a día

Ocho meses de datos muestran una evolución irregular de los retrasos y un agosto en el que la demora media de los trenes que llegan tarde vuelve a superar los doce minutos.

Más información: El Cercanías de Málaga, al borde del colapso: los trenes viajaron al 172% de su capacidad en 2024

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Las claves
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El Cercanías de Málaga presenta un 94,7% de puntualidad en agosto, aunque este dato solo incluye los trenes que realmente circularon, no los cancelados.

El retraso medio de los trenes que llegan tarde en agosto fue de 12,2 minutos, tras un aumento significativo respecto a los meses anteriores.

El cumplimiento horario, que mide la llegada con un margen de tres minutos en cada estación, se situó en el 86% en agosto.

El 65,2% de los minutos de retraso registrados en agosto se debieron a causas externas a Renfe, mientras que el 34,8% fue responsabilidad del operador.

Durante años, Lucía ha tenido bastante claro cómo llegar al Hospital Clínico desde Benalmádena. Trabajadora del centro sanitario, utiliza habitualmente la línea C1 de Cercanías para desplazarse hasta Málaga y, una vez en la capital, enlaza con el Metro para completar el trayecto.

Una combinación que durante mucho tiempo le permitía organizar sus desplazamientos con bastante seguridad y que ahora, sin embargo, afronta de otra manera: con la incertidumbre de no saber si el tren llegará a tiempo.

Los retrasos en algunas circulaciones y, en ocasiones, la cancelación de trenes han hecho que un recorrido que tenía asumido como una apuesta segura dependa cada vez más de cómo funcione el servicio ese día. Unos minutos de demora pueden ser suficientes para alterar toda la cadena de transporte y obligar a reajustar sobre la marcha un trayecto que, sobre el papel, parecía sencillo.

La historia de Lucía no permite por sí sola medir cómo funciona el Cercanías de Málaga, pero sí pone rostro a una de las principales incertidumbres de quienes dependen a diario del tren: no saber si una incidencia, un retraso o una supresión terminará alterando todo el viaje.

Los datos oficiales de Renfe permiten poner cifras a cómo está funcionando el servicio durante los ocho primeros meses de 2026, con una fotografía especialmente significativa en agosto: 3.959 circulaciones y un 94,7% de puntualidad cuando se toma como referencia la llegada a destino final con menos de cinco minutos de demora.

Pero la estadística también deja otros datos relevantes. Entre las circulaciones que sí acumularon retrasos, la demora media en agosto alcanzó los 12,2 minutos, después de haber descendido durante buena parte de la primavera y el inicio del verano.

Y hay una particularidad importante a la hora de leer estas cifras: Renfe no incluye los trenes suprimidos en los indicadores de puntualidad, aunque las cancelaciones sí se reflejan en otro parámetro, el de cumplimiento del servicio. La metodología oficial establece que los indicadores de puntualidad se calculan sobre las circulaciones que efectivamente han sido realizadas.

El retraso cambia mucho según cómo se mida

Entre enero y agosto, el retraso medio de todas las circulaciones se mantiene siempre por debajo de un minuto salvo en mayo, cuando alcanza 1 minuto. La media simple de los ocho registros mensuales se sitúa en aproximadamente 0,59 minutos, unos 35 segundos.

Pero esta cifra incluye los trenes que llegan puntuales. Para saber qué ocurre cuando un servicio sí sufre una demora, Renfe ofrece otro indicador: el retraso medio de las circulaciones con demora, es decir, únicamente de aquellos trenes que llegan tarde.

Y ahí la fotografía cambia. En enero fue de 11,7 minutos. En febrero y marzo alcanzó 12,4 minutos, para bajar ligeramente en abril, hasta los 11,4.

El giro llega en mayo. El indicador cae hasta 7,6 minutos y vuelve a hacerlo en junio, cuando alcanza su mínimo de todo el periodo analizado: 6,2 minutos.

En julio se produce un ligero repunte, hasta 7,4 minutos. Y entonces llega agosto. En un solo mes, el retraso medio de los trenes que llegan tarde aumenta 4,8 minutos, un 65% respecto al dato de julio. El valor más reciente devuelve el indicador prácticamente al nivel registrado durante los primeros meses del año.

Los datos mensuales permiten ver con claridad el recorrido del indicador durante el año:

Fuente: Renfe, Informe mensual de puntualidad de Cercanías de Málaga. 2026.

Mes Retraso medio de todas las circulaciones Retraso medio de las circulaciones con demora
Enero 0,4 min 11,7 min
Febrero 0,7 min 12,4 min
Marzo 0,4 min 12,4 min
Abril 0,5 min 11,4 min
Mayo 1,0 min 7,6 min
Junio 0,7 min 6,2 min
Julio 0,3 min 7,4 min
Agosto 0,7 min 12,2 min

Un 94,7% llega en menos de cinco minutos

El otro gran indicador disponible para agosto ofrece una fotografía más favorable. De las 3.959 circulaciones registradas ese mes, el 94,7% llegó a su destino final con menos de cinco minutos de retraso.

El porcentaje asciende al 98,5% cuando se permite una demora inferior a 15 minutos y al 99,8% con un margen de 30 minutos. Con una hora de tolerancia, el panel alcanza el 100%.

Pero esta cifra debe leerse sabiendo que los trenes cancelados no forman parte del cálculo de puntualidad. Renfe explica en su metodología que sólo selecciona para estos indicadores los trenes que han circulado.

Por tanto, el 94,7% responde a una pregunta concreta: de los trenes que circularon, ¿cuántos llegaron a su destino con menos de 5 minutos de retraso? No responde a otra distinta: ¿cuántos de los trenes que estaban programados llegaron a realizarse?

Para eso está el cumplimiento del servicio. Las cancelaciones están, pero quedan en otro indicador. En agosto, el cumplimiento del servicio fue del 99,6%. Según Renfe, este parámetro sí tiene en cuenta la relación entre las circulaciones programadas y las que finalmente se prestan, incluidas las canceladas o suprimidas.

El porcentaje mensual no dice cuántos trenes fueron suprimidos en cada día, en qué línea se produjeron las cancelaciones ni cuánto tiempo afectó cada incidencia. Durante agosto, de hecho, se produjeron diferentes jornadas con alteraciones en los servicios de Cercanías, incluidas supresiones e interrupciones en las líneas C-1 y C-2.

Un 86% de cumplimiento horario

Hay otra cifra que completa la radiografía: el 86% de cumplimiento horario registrado en agosto.

Renfe considera que una circulación cumple el horario cuando la desviación entre la hora programada y la llegada real es de tres minutos o menos en cada estación del recorrido. Es un criterio diferente al de puntualidad a destino final, que en el panel utiliza el umbral de cinco minutos.

De ahí que pueda darse la aparente paradoja de que el 94,7% de los trenes llegue a destino con menos de cinco minutos de retraso mientras el cumplimiento horario se queda en el 86%: son dos indicadores diferentes y miden momentos distintos del viaje.

La estadística de agosto permite añadir otro elemento a la radiografía: no todos los minutos de demora tienen el mismo origen. Del total de minutos de retraso registrados por incidencias, el 65,2% corresponde a causas externas a Renfe, mientras que el 34,8% se atribuye al propio operador.

La regularidad, otro de los parámetros que utiliza Renfe para medir el funcionamiento de las Cercanías, se situó en agosto en el 95,5%. Este indicador no mide los minutos que tarda un tren en llegar a su destino, sino la frecuencia de paso en cada estación y tramo horario respecto a la circulación anterior.