Mientras buena parte de Andalucía vive una nueva jornada de calor extremo, la provincia de Málaga se está convirtiendo en una excepción dentro del mapa meteorológico de la comunidad.
Aunque las altas temperaturas también se dejan sentir, los registros están muy lejos de los que se alcanzan en el valle del Guadalquivir y otras zonas del interior andaluz, donde los termómetros han vuelto a superar los 42 y hasta los 43 grados.
La tercera jornada de la segunda ola de calor del verano ha situado de nuevo a Andalucía como la comunidad con las temperaturas más elevadas de España.
El registro más alto se ha alcanzado en Fuentes de Andalucía (Sevilla), donde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha medido 43,1 grados. Muy cerca se han quedado Andújar (Jaén), con 42,7 grados; el aeropuerto de Sevilla, con 42,6; y El Granado (Huelva), con 42,5 grados.
Frente a esas cifras, la provincia de Málaga presenta un escenario muy diferente. Los valores más elevados registrados durante la jornada se han movido en torno a los 34 grados. Ronda y Cortes de la Frontera alcanzaron los 34,4 grados, Fuente de Piedra llegó a 34,2, Coín registró 33,8, Álora 33,6 y Alpandeire 33,4 grados.
En la práctica, esto supone una diferencia de entre ocho y diez grados respecto a las zonas más castigadas por la ola de calor, una distancia térmica poco habitual dentro de una misma comunidad autónoma.
La Aemet mantiene para este lunes avisos naranjas por altas temperaturas en amplias zonas de Córdoba, Sevilla, Jaén y Huelva, donde se esperan máximas de entre 40 y 42 grados. También hay avisos amarillos en diferentes comarcas de Cádiz y Granada.
Málaga, sin embargo, queda al margen de las alertas más severas, consolidándose como uno de los territorios andaluces donde la ola de calor está teniendo un impacto más moderado. No obstante, para el miércoles se espera aviso amarillo en Antequera, con hasta 38 grados.
