Málaga

Los numerosos recortes que vienen sufriendo en los últimos meses los servicios de Cercanías en la provincia de Málaga, lo que han supuesto numerosas cancelaciones de trenes, tanto en el ramal a Fuengirola como a Álora, han llegado este jueves al Parlamento andaluz. 

La Cámara autonómica ha sido el lugar elegido por la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, para reclamar al Gobierno central "que ponga fin a los recortes que están afectando al funcionamiento de la red de Cercanías de Málaga", con el objetivo de devolver la normalidad a un servicio que "acumula semanas con supresión de viajes".

Carazo ha expuesto "la mala gestión" de los Cercanías españoles, que "ha llevado al descontento de miles de usuarios y todas las comunidades autónomas se encuentran en pie de guerra". 

La situación, ha explicado, se ve agravada en provincias como la malagueña, cuyas líneas C-1 y C-2 "ven mermados sus servicios por los recortes". "Ayer mismo se suprimieron seis circulaciones de trenes de Cercanías en Málaga, pero sin informar de las razones", ha argumentado.

"El Gobierno de España tiene que resolver este problema de manera urgente porque afecta a la movilidad de miles de malagueños, sobre todo, en los desplazamientos a sus puestos de trabajo", ha indicado la consejera, que ha demandado la normalización del servicio dotándolo del personal necesario.

Lo ahora verbalizado por la consejera andaluza no es nuevo. Son ya varias las ocasiones en las que, por ejemplo, los propios alcaldes de las localidades del interior de la provincia han protestado, incluso en la calle, contra los recortes sufridos en la línea C-2, Málaga-Álora. Un ramal que, supuestamente, iba a recuperar totalmente la normalidad el pasado 10 de septiembre.

En el caso de la línea Málaga-Fuengirola, una de las más potentes a nivel nacional en cuanto al número de pasajeros, durante el verano han sido continuos los problemas, incluyendo decenas de cancelaciones.

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