Imagen del coche que conducía RR cuando alquilaba el piso de Pozuelo y el comprobante de los zapatos adquiridos en Versace

Imagen del coche que conducía RR cuando alquilaba el piso de Pozuelo y el comprobante de los zapatos adquiridos en Versace Cedida

Sociedad

La vida a todo trapo de Florian, señalado por dejar a 40 familias sin su piso pagado en Getafe: botas de 700 €, un Porsche...

El promotor inmobiliario tiene una sentencia, aún recurrible, por estafa agravada y alzamiento de bienes.

Más información: María y los 40 afectados por adelantar entre 30.000 € y 80.000 € por unos pisos en Getafe que no les han entregado

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Las claves

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Florian, conocido por su vida de lujo, ha sido condenado a seis años de prisión por estafa agravada y alzamiento de bienes en operaciones inmobiliarias.

Más de 40 familias en Getafe pagaron entre 30.000 y 80.000 euros por pisos que nunca fueron entregados por la promotora Euroamérica Real Estate, relacionada con Florian.

La sentencia obliga a Florian a indemnizar a la sociedad perjudicada con más de 1,18 millones de euros y le inhabilita para ejercer actividades inmobiliarias durante la condena.

Florian utilizó parte del dinero para gastos personales de lujo mientras acumulaba deudas y excusas ante propietarios y afectados por sus promociones fantasma.

Durante años, Florian, como se le apoda en la sentencia, se presentó en redes profesionales como Business, Corporate and Financial Development of Business, algo como empresario especializado en operaciones inmobiliarias.

Entre esas operaciones se encuentran las de los afectados de Getafe, que pagaron entre 30.000 € y 80.000 € por un piso sobre plano y que siguen esperando respuesta por parte de Euroamérica Real Estate. Nunca les entregaron su piso.

Hoy R.R. tiene una sentencia, que aún no es firme, de seis años de prisión por estafa agravada y alzamiento de bienes por más de 1,18 millones de euros a los propietarios de un edificio en la capital y, al mismo tiempo, diligencias de embargo por más de 40.000 euros, producto de la deuda que dejó en un piso del que terminó siendo inquiokupa.

Compras en locales de lujo, coches de alta gama y una vida que poco tiene que ver con tendal de deudas y responsabilidades incumplidas de las que se le acusa.

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Madrid considera a R. R. autor de un delito continuado de estafa agravada en concurso con administración desleal y alzamiento de bienes.

María, afectada de Euroamérica Real Estate

María, afectada de Euroamérica Real Estate Cedida

La sentencia también le obliga a indemnizar con 1.189.107,30 euros a la sociedad perjudicada y le inhabilita para ejercer actividades relacionadas con el sector inmobiliario durante el tiempo de la condena.

Contrato privado

El caso se remonta a finales de 2016. RR se interesó por una sociedad propietaria de un edificio con 16 viviendas y cuatro locales en Madrid.

Según la sentencia, aprovechó la situación económica delicada de uno de los socios y la vulnerabilidad de la viuda de otro de ellos para ofrecer un millón de euros por la sociedad. Pero puso una condición: ser nombrado inmediatamente administrador único.

El 28 de noviembre de 2016 se firmó el contrato privado de compraventa y, al día siguiente, el promotor ya controlaba la sociedad.

Entre diciembre de 2016 y julio de 2017 solo abonó 255.000 euros y dejó pendiente el resto del pago. Mientras tanto, comenzó a vender inmuebles de la sociedad y a solicitar préstamos hipotecarios.

La Audiencia sostiene que vendió 19 de los 20 inmuebles —15 viviendas y cuatro locales— a sociedades y particulares de su entorno por precios muy inferiores a los de mercado, en algunos casos por debajo del 50% de su valor de tasación.

Venta de pisos.

Venta de pisos.

Según el fallo, parte del dinero terminó destinado a gastos ajenos a la actividad de la empresa: compras en tiendas de ropa y joyería, hoteles, viajes, hipódromo, retiradas de efectivo y transferencias a sociedades vinculadas al propio R. R.

Cuando los antiguos propietarios reclamaron el dinero pendiente, la sociedad apenas conservaba unos trasteros y acumulaba deudas con Hacienda y entidades financieras.

Y las excusas comenzaron a acumularse: estar de viaje de negocios, separarse, estar en el dentista y bajo los efectos de la anestesia...

Grúas de una promoción inmobiliaria en construcción.

Grúas de una promoción inmobiliaria en construcción. Archivo

La sentencia también pone de relieve la venta de tres viviendas de esta sociedad a EUROAMÉRICA REAL ESTATE S.L., otra sociedad relacionada con R. R.

El propio promotor firmó la operación como administrador tanto de la empresa vendedora como de la compradora.

La Audiencia concluye que aquella compraventa era simulada y considera acreditado que se aportó una certificación falsa de una supuesta junta universal de socios que nunca llegó a celebrarse.

Afectados en Getafe

Pero el nombre de RR no aparece solo en esta sentencia. También se lo menciona, según los afectados, como cara visible en las promociones de Getafe denunciadas por decenas de compradores que pagaron miles de euros para viviendas que nunca llegaron a entregarse.

Esa conexión es precisamente la que subrayan varios de los afectados: el mismo patrón de promesas inmobiliarias, anticipos económicos y años de espera sin solución.

En Getafe, el perjuicio no afecta a los antiguos socios de una mercantil, sino a familias que confiaron sus ahorros en una promotora inmobiliaria para la adquisición de viviendas sobre plano y que hoy siguen pagando alquileres, hipotecas o préstamos, mientras intentan recuperar su dinero.

Inquiokupa

Mientras avanzaba el procedimiento judicial, R. R. siguió desarrollando actividad empresarial y firmando contratos. Entre ellos, el suyo propio.

En 2019 alquiló un piso en Pozuelo de Alarcón, donde, según el propietario, entró como inquilino con solvencia económica y vinculación profesional con el sector inmobiliario.

Con el correr de los meses empezaron los retrasos y las excusas. En diciembre de 2021 realizó un pago en efectivo de varias mensualidades atrasadas, sin llegar a ponerse al día con todo lo adeudado.

Y ese fue, según declaraciones del propietario de la vivienda, "el último pago recibido".

El procedimiento terminó en desahucio en mayo de 2023 y actualmente existen diligencias de embargo por más de 40.000 euros derivadas de la deuda acumulada.

El casero del piso asegura que R. R. dejó de pagar 22 meses por una vivienda de una urbanización cerrada con piscina en Pozuelo. "Lo llevé por vía judicial y me dijo: ‘Oye, pero yo no me voy a quedar aquí como una cucaracha. Me voy a ir porque tengo un chalé que me estoy haciendo'", recuerda la conversación mantenida con el inquilino.

Según este propietario, las excusas eran constantes y cambiaban con el tiempo.

El casero sostiene además que el promotor inmobiliario intentó alargar el proceso declarándose vulnerable.

Según su relato, presentó un informe en el que alegaba estar en paro, no tener dinero y depender de su madre para comer, aunque Servicios Sociales de Pozuelo terminó rechazando esa situación: "El informe de vulnerabilidad era de risa", declara el propietario.

Zapatos de 700 euros

Además, resalta el contraste entre la situación económica alegada judicialmente y la imagen que, según sostiene, proyectaba R. R. en su día a día.

El casero asegura que en la plaza vinculada a la vivienda, R. R. aparcaba un Porsche Cayenne. También conserva un ticket de una tienda Versace por unos zapatos valorados en 710 euros.

Zapatos de lujo

Zapatos de lujo Magnific

Todo esto, según relata el propietario, en fechas próximas a su comparecencia ante Servicios Sociales para presentarse como persona vulnerable: "Cuando entro en el piso me encuentro una factura en un cajón, de unos zapatos pagados en efectivo de más de 700 euros" , recuerda.

Demoras excesivas

Desde la querella inicial presentada en 2019 pasaron más de seis años hasta que se celebró el juicio, en enero de 2026. "Hay un problema de fondo, que es la lentitud de la justicia: este hombre ha sido condenado a seis años de prisión e inhabilitación en el sector inmobiliario por un delito de estafa inmobiliaria", declara el propietario del piso de Pozuelo.

"Si la justicia hubiera sido rápida ni yo ni los 40 afectados de sus promociones fantasma estaríamos en la situación que estamos", concluye. Este medio ha tratado de ponerse en contacto con el abogado de R.R. sin tener respuesta al momento de la publicación de este artículo.