Imagen de archivo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.

Imagen de archivo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant. EFE

Sociedad

Ya está listo para entrar en vigor: los alumnos tendrán que dar el visto bueno a lo que los profesores enseñen

El Gobierno ha dado más poder a los alumnos de las Universidades y les dejará participar en en proceso académico.

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Las claves

Las claves

Los estudiantes universitarios deberán aprobar la programación docente, participando en la elaboración y modificación de normas que les afecten.

Se reconoce y regula el derecho de los estudiantes a organizar huelgas y paros académicos como parte de sus derechos fundamentales.

El Estatuto del Estudiante Universitario amplía los derechos recogidos en la LOSU, incluyendo mayor representación estudiantil en decisiones educativas.

Las universidades estarán obligadas a garantizar condiciones dignas de alojamiento, defender la desconexión digital y facilitar procesos sociales para los alumnos.

Los estudiantes universitarios pasarán a tener un mayor peso en las tomas de decisiones, la elaboración y la modificación de normas. El Gobierno ha confirmado que los profesores deberán contar con la aprobación de sus alumnos para elaborar la programación docente.

Por ello, los alumnos serán partícipes del proceso de elaboración de normativas que les pueda afectar y también organizar sus propias huelgas estudiantiles. Además, se legitimará el paro académico y será reconocido comun derecho.

Dicha normativa ha quedado recogida en el Estatuto del Estudiante Universitario gracias a la aprobación de la Ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, y en la cual se han ampliado más derechos que los incluídos en la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU).

La Guías Docentes abarcan, no solo el contenido que será enseñado sino, también, otros datos de grán interés como los criterios de evaluación o las meteodologías empleadas.

Por tanto, el borrador determina que la programación educativa debe de ser aprobada por los organismos competentes de cada universidad en las que se incluyan una representación de los estudiantes, según ha adelantado El Mundo.

No obstante, hasta este momento las guías o programaciones docentes quedaban fijadas por los departamentos o los centros. Estas reuniones eran conocedoras por los alumnos pero, hasta este momento, no se incluía al alumnado en dicha toma de decisiones.

Cabe destacar que la inclusión de los estudiantes universitarios en el proceso educativo no es el único cambio a tener en cuenta ya que se ha reconocido su derecho a huelga siempre y cuando se hayan producido, o se estén llevando a cabo, normativas que afecten a los alumnos.

Se trata de una regulación pionera ya que el derecho a huelga era un derecho limitado pero, gracias a esta nueva normativa, se reconocerá el derecho a los alumnos que decidan ejercer su derecho.

Para llevar a cabo este ejercicio, el decreto define que son las mismas universidades las cuales deben garantizar las condiciones que permitan, tanto llevar a cabo este ejercicio, como también establecer el proceso del paro académico.

A su vez, gracias a esta regulación, los estudiantes pasarán a tener una mayor vinculación con el Gobierno ya que el Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado ha pasado a ser un órgano colegiado del propio Ministerio.

Los estudiantes universitarios han sido objeto de numerosas modificaciones en los últimos tiempo, ayudándoles a estabilizar su situación. Cabe recordad que las prácticas curriculares pasaron a estar cotizadas en la Seguridad Social pero, además, con este borrador se busca reforzar la situación de todos los estudiantes.

Todos estos cambios también se extienden a otros campos. El decreto intenta ayudar a los estudiantes con el gran problema con la vivienda que hay en nuestro país. Para ello, obligará a las universidades a promover el alojamiento de sus estudiantes en una condiciones dignas. Por otra parte, también se defenderán los derechos de los alumnos a la desconexión digital, facilitar la salida laboral de los estudiantes y solicitudes del ámbito social como facilitar los procesos de cambio de nombre y género.