David Gil junto a su águila Tomás
David Gil, el cetrero de la Puerta de Alcalá contra las palomas: se formó con discípulos de Félix Rodríguez de la Fuente
El cetrero David Gil trabaja para la manutención y conservación de la Puerta de Alcalá controlando la plaga de palomas.
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La Puerta de Alcalá, uno de los monumentos más emblemáticos de la capital, permanece inexpugnable ante la atenta mirada de los viandantes. Tal y como dicta su historia, se trataba de una de las entradas reales que daban acceso a la ciudad de Madrid. De estilo neoclásico, la Puerta de Alcalá es una obra del artista italiano Francesco Sabatini.
En la actualidad, el monumento ha sufrido distintas reformas, pero tal y como dice la canción, continúa de la misma forma' viendo pasar el tiempo'. Por ello, la manutención y conservación del Patrimonio es uno de los objetivos del Ayuntamiento de Madrid, siendo la limpieza un factor primordial. Ahí es donde entra el papel de David Gil, cetrero y CEO de la empresa Marbella Falcons, el cual lleva años custodiando la Puerta de Alcalá.
El trabajo de David consiste en controlar la plaga de aves invasoras que hay en la capital y, para ello, sus águilas y halcones son los encargados de ahuyentar aves como palomas, urracas o cotorras: "Tenemos halcones peregrinos, sagres y generalifes y águilas Harris y azores. Dependiendo de la especie que queramos controlar, proteger o disuadir utilizamos una especie u otra".
Cómo ser cetrero
David Gil lleva más de 25 años ejerciendo como cetrero. Desde pequeño se interesó por el mundo de las aves rapaces ya que, al trabajar en el campo, tenía en todo momento contacto con los animales, otorgándole una experiencia clave para este tipo de trabajos. Esto le sirvió para formar Marbella Falcons en 2008 y trasladar su conocimiento en el campo con aves rapaces para conseguir proyectos como el que está llevando a cabo manteniendo la Puerta de Alcalá.
No obstante la trayectoria de David es extensa. Sus primeros trabajos fueron en distintos hoteles en Málaga. En ese momento comenzó realizando labores para controlar la plaga de gaviotas en la costa. Todo ello desencadenó en que colaborara, también, para la manutención del Estadio de Vallecas, hogar del Rayo Vallecano, hasta que su contrato finalizó y, también, junto a ayuntamientos de todo el territorio nacional como los de Marbella o Fuengirola, entre otros.
Para desarrollar el oficio de la cetrería es necesario poder tener un conocimiento amplio, no solo de las propias aves rapaces sino, también, del propio entorno. El conocimiento del campo es vital a la hora de llevar a cabo este oficio. Por otra parte, otro factor de gran influencia reside en las enseñanzas que puedes recibir de distintos mentores.
David Gil junto a su águila Tomás en la Puerta de Alcalá
En el caso de David, su formación estaba en manos de grandes nombres de la cetrería en España. Tanto es así que muchos de ellos trabajaron codo a codo junto a Félix Rodríguez de la Fuente: "En el campo tuve la suerte de conocer a Ernesto Serrano, el cual me pudo presentar a grandes discípulos de Félix Rodríguez de la Fuente como son Fernando Feas o Manuel Diego Pareja Obregón, gracias a los cuales pude adquirir conocimientos que desembocaron en el trabajo que hago actualmente".
Por ello, para el cetrero, las labores que se requieren para llevar a cabo la profesión de una forma eficiente son diversas: "Lo más importante para iniciarse en el mundo de la cetrería es aprender todo lo posible de un experto, volar junto a él, coger esa experiencia y el conocimiento de los animales. Una vez adquieras ese conocimiento, puedes realizar labores de control de aves, pero ese debe ser el primer paso".
Proteger la Puerta de Alcalá
Todos los conocimientos y trabajos previos de David Gil le llevaron a terminar custodiando la Puerta de Alcalá. Desde hace tres años, la empresa de David, Marbella Falcons, se lleva encargando del mantenimiento del emblemático monumento. Sobre todo, las labores de limpieza versan en ahuyentar a distintas especies que abundan en la capital como son palomas, cotorras o las urracas.
David Gil ha podido consagrarse como el cetrero encargado de la protección del monumento gracias a Tomás, su águila Harris. Por todo ello, la consolidación de Marbella Falcons reside en la efectividad de sus resultados, siendo contratados directamente por el Ayuntamiento de Madrid.
No obstante, el oficio de la cetrería requiere un sacrificio y no siempre está bien recompensado. En primer lugar, una de las irregularidades de dicho trabajo está en las aves: "No todas las aves valen. Adiestrar un halcón y tenerlo preparado es complicado porque no todos están preparados para volar en casco urbano y eso genera que se tenga que realizar mucha criba".
Tomás, el águila Harris de David Gil que protege la Puerta de Alcal
Por otra parte, la labor económica también es un factor a tener en cuenta: "Los beneficios son irregulares cada mes. Depende del trabajo que tengas, la plaga que tengas que solventar y los días que trabajes para ello. Depende del trabajo, al día puedes ganar entre 150 y 200 euros".
Cabe destacar que otro de los problemas de la irregularidad en el empleo de los cetreros reside en la competencia. Para David, muchas empresas de cetrería no realizan su oficio de la forma más eficiente ni regulada, lo cual acaba salpicando a la imagen de los cetreros en España: "Hay muchas empresas que no trabajan como deben o como les pide la plaga en ese momento. Entonces, si un negocio contrata un cetrero que no ha podido solucionar la plaga por la que se le contrataba nos acaba salpicando a los demás".
Sin embargo, gracias al trabajo del cetrero, muchas plagas que diversos profesionales no habían sido capaces de solventar, han sido solucionadas gracias a los aves de Marbella Falcons, generando una imagen más positiva de dicho oficio.
Pese a ello, Gil determina que los ceteros están bien valorados en nuestro país, pero se necesita un mayor apoyo de esa cetrería bien ejercida: "Estamos bien valorados y respaldados por la ley, pero se necesitan más cetreros profesionales porque la competencia es alta, pero es cierto que se necesita una mayor profesionalización".