Daniel Gómez-Bravo, CEO de Bread Free
Daniel Gómez-Bravo ha creado la harina sin gluten 'bendecido' por la ayuda de Almeida: "Quiero facturar medio millón"
Bread Free es una empresa formada en 2020. Su fundador, Daniel Gómez-Bravo, creó el negocio con la idea de luchar contra la celiaquía.
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"Se estima que hasta un 5% de personas sufren de algún tipo de enfermedad relacionada con el gluten", alega Daniel Gómez-Bravo, CEO de la empresa Bread Free, que se encarga de hacer harina procesada de trigo sin gluten. Estas declaraciones responden ante el problema que causa la celiaquía en muchas personas, una enfermedad que perjudica enormemente la calidad alimenticia de quienes lo sufren.
Pese a que cada vez se está creando un mayor número de alimentos sin gluten, todavía hay varias comidas en las que no se han encontrado esas soluciones. Además, el elevado precio que tienen los productos sin gluten hace que sean el doble de caros que cualquier otro: "Se estima un sobrecoste de mil euros al año de una dieta sin gluten a una dieta con gluten".
Se puede decir que Bread Free nació de una forma totalmente altruista. Daniel se decidió a fundar esta idea de negocio cuando a una amiga suya le diagnosticaron celiaquía. Desde ese momento, comenzó a ver los problemas que atraviesan en su día a día y sus limitaciones para poder comer con regularidad, pensando en un modelo de negocio que pueda facilitarles.
Por un futuro sin gluten
La empresa ha ido pasando por distintas fases hasta consolidar el proyecto que tienen hoy en día: "Conseguimos financiación a partir de familiares y amigos. A partir de ahí, empezamos a trabajar con centros tecnológicos para desarrollar el producto, conseguir inversores y algunas ayudas. Después conseguimos formar un equipo completo y un laboratorio en Tudela para optimizar el proceso y llegar a donde estamos hoy en día, vendiendo online y a grandes superficies".
Bread Free ha conseguido innovar creando un producto único gracias a 'Pura', su harina de trigo tratada sin gluten ni aditivos: "Es una harina pensada para rebozados, fritos, bechamel, bizcochos, galletas... pero no para alimentos fermentados como panes. Nuestro objetivo es trabajar para que los aditivos no sean necesarios y las personas puedan utilizar nuestra harina con agua, aceite, levadura y sal para sus propias creaciones".
Para ello, Daniel y su equipo se encuentran investigando con todo tipo de cereales, no solo con el trigo: "En la industria hay distintos tipos de harina y uno de nuestros objetivos es poder tener distintas harinas específicas para cada tipo. A nivel de laboratorio hemos conseguido hacer harina de espelta sin gluten y, también, se puede aplicar a la cebada y al centeno".
Daniel Gomez-Bravo, CEO de Bread Free, posando en el Vivero de Empresas de San Blas
Sin embargo, a corto plazo Bread Free no se plantea crear más alimentos que no sean la harina: "Queremos centrarnos en la harina y todas sus expresiones, aunque sí que tenemos conocimiento y les brindamos asistencia a empresas que quieran aplicarlo en pasta, panes...".
No obstante, la empresa demuestra seguir al alza, con un crecimiento exponencial en 2025 y unas previsiones optimistas para este año: "2025 lo cerramos con 40.000 euros de facturación. Este año tenemos previsiones de llegar a 100.000 euros, pero nuestro objetivo es llegar al medio millón".
Aun así, Daniel prefiere mantener los pies en la tierra. "Todavía nos falta mucho por crecer", alega seguidamente. Es innegable que a Bread Free le espera un futuro esperanzador y, por ello, toda la plantilla se muestra muy orgullosa del proyecto: "Somos muy ambiciosos y sabemos dónde nos gustaría estar, siendo una de las mayores fabricantes de harina de trigo sin gluten del mundo. No sé hasta dónde llegaremos pero tenemos un proyecto industrial, vamos a incrementar la capacidad de producción y nos estamos abriendo a otros mercados como los de Francia, Italia y Reino Unido".
Un nido empresarial para crecer
Tanto Bread Free como otras 26 empresas se encuentran afincadas en el Vivero Empresarial de San Blas. Su director, Antonio Liébana, trabaja junto al Ayuntamiento de Madrid para apoyar a los emprendedores con sus proyectos. Gracias al programa Madrid Emprende, el vivero le otorga a estas corporaciones un apoyo durante cuatro años para poder comenzar el proyecto empresarial, crecer y escalar.
En cuanto al funcionamiento del Vivero, Antonio y su equipo ofrecen una ayuda primordial a la hora de gestionar una empresa: "Tenemos una serie de asesoramientos especializados en todas las áreas del negocio: a nivel legal, económico, comunicación, marketing... Además, tenemos un programa de preincubación en el que ayudamos a los emprendedores que acaban de comenzar a desarrollar un proyecto empresarial, un modelo de mercado, un estudio económico financiero, planes jurídicos... para que sus planes sean viables y sostenibles".
El Vivero Empresarial de San Blas esta conformado por 10 empresas, completando el 100% de la capacidad del nido empresarial. Además, poseen un programa de preincubación en el cual hay 17 empresas adscritas.
Antonio Liébana, director del Vivero de Empresas de San Blas
En total, estas empresas contienen una facturación que oscila entre el medio y el millón de euros en facturación. "Nuestro vivero no deja de ser más pequeño que otros, pero en Viveros más grandes como el de Vicálvaro o Carabanchel pueden superar el millón y llegar hasta los cuatro o los seis millones".