Pepe Filloa, el chef ejecutivo del restaurante Bouzas de Madrid.

Pepe Filloa, el chef ejecutivo del restaurante Bouzas de Madrid. Telemadrid

Sociedad

Pepe Filloa, el chef madrileño que no encuentra cocinero pese a ofrecer 2.000 € al mes: "Piden sábados y domingos libres"

El chef ejecutivo del restaurante Bouzas de la calle Bravo Murillo contó que es difícil encontrar "personal comprometido" en hostelería.

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M.T.
Publicada

Las claves

El chef Pepe Filloa, del restaurante Bouzas en Madrid, no encuentra cocinero a pesar de ofrecer un salario de 2.000 euros netos mensuales.

Muchos candidatos piden sábados y domingos libres, lo que dificulta aún más la contratación en el sector hostelero.

El trabajo implica horarios exigentes, con salidas a medianoche, y alta rotación de empleados que se marchan por mejores ofertas.

El problema de falta de personal se repite en otros establecimientos del grupo, que necesita contratar hasta ocho personas para un nuevo local.

Parece que el sector de la hostelería atraviesa uno de sus momentos más complejos en materia laboral. A pesar de la recuperación de la actividad y del aumento de la demanda en bares, restaurantes y hoteles, cada vez resulta más difícil encontrar personal comprometido y dispuesto a trabajar en el sector.

Así lo cuentan empresarios y profesionales, que coinciden en que no se trata solo de cubrir vacantes, sino de encontrar trabajadores con estabilidad, implicación y vocación en un ámbito marcado por horarios exigentes y alta rotación.

Esta situación está obligando a muchos negocios a replantearse sus estrategias de contratación y gestión de equipos para poder mantener la calidad del servicio. 

Es lo que sucede en el restaurante Bouzas, ubicado en la calle Bravo Murillo de Madrid. Pepe Filloa, el chef ejecutivo del establecimiento, contó en una entrevista a Telemadrid que el tema del personal "es cada vez más complicado". 

"No se encuentran profesionales, es muy difícil. Para el local de Bravo Murillo llevo más de una semana buscando un buen cocinero o una buena cocinera. Es realmente difícil", contó Pepe al citado medio mientras preparaba un cocido, uno de sus platos estrella. 

Detalló que uno de los problemas es que mucha gente quiere tener "los sábados y los domingos libres", lo que hace aún más difícil encontrar a una persona comprometida con el trabajo. 

Y ojo al salario, ya que durante la entrevista, Pepé habló de ello: "Ofrecemos buenos salarios. A un cocinero o cocinera le ofrecemos 2.000 euros netos, a un ayudante unos 1.600 y al personal, encargado de lavar la vajilla, entre 1.350 y 1.400 euros". 

Entonces, ante estas condiciones, ¿qué sucede para que este restaurante castizo no encuentre personal? "Es un trabajo sacrificado ya que en el turno de tarde se puede llegar a salir a medianoche". 

"Ya nadie quiere eso. Yo no tengo problema en formar a todo aquel que tenga ganas de aprender, no a aquel que venga a pasar el mes, cobrar y marcharse", contó Pepe Filloa a Telemadrid. 

Otro de los problemas que tiene este cocinero para encontrar personal es que, cada poco tiempo, cuando los trabajadores "ya están formados" cuando alguien les ofrece "200 euros más" le dejan "tirado". "Este es un problema general del mundo de la hostelería", relató. 

Pero este problema no es exclusivo del restaurante Bouzas de Bravo Murillo, sino que también se produce en otro local que este grupo va a abrir "próximamente": "Necesitamos entre seis y ocho personas".