Germán Quimasó, director de Sonde 3 y creador del festival Rio Babel, en sus oficinas de Madrid.
Germán Quimasó, el creador del Río Babel que trae a Katy Perry: "Ahora hacer un festival en Madrid es supercomplejo"
Sonde 3 es la promotora del festival, que tendrá lugar el fin de semana del 3 al 5 de julio durante tres días en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas.
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Sonde 3 nació hace unos 25 años en Barcelona como un hobby de tres amigos —de ahí el número 3 del nombre— a los que les gustaba la música y los conciertos. Ahora, es la empresa promotora que ha creado y está detrás de varios de los festivales más punteros del país, como SanSan Festival en Benicasim o Sonrías Baixas en Galicia.
Uno de los más destacados de su repertorio anual es Río Babel. Se trata de un evento que cada verano desde 2017 tiene su cita en Madrid, pues ya se ha convertido en uno de los festivales de referencia en la capital.
Con nueve ediciones a sus espaldas, el próximo fin de semana (del 3 al 5 de julio) llega al Auditorio Miguel Ríos de Rivas-Vaciamadrid con un aforo diario de unas 15.000 personas y la cantante estadounidense Katy Perry como cabeza de cartel.
La propuesta nació por la necesidad de "dar cabida a grupos de Latinoamérica". Ahora es considerado como una alternativa diferencial a los festivales que suele haber en la ciudad: con una identidad propia, ecléctica y alternativa, como relata Germán Quimasó, director del evento y uno de los tres fundadores de Sonde 3, desde las oficinas de la empresa a Madrid Total.
Y es que Quimasó es el único de los tres amigos que continuó al frente de la empresa promotora. En el momento de su origen, él trabajaba en el aeropuerto de Barcelona y el grupo lo completaban Oriol Carbonell, "un amante del blues", y Juan Carlos Goñalons, "un diseñador gráfico muy guay de la ciudad".
"Llegó un punto en el que se profesionalizó tanto que Juan Carlos prefirió dedicarse a lo suyo: el diseño gráfico, la pintura, los tatuajes... Y Oriol, con tanto volumen de trabajo como empezamos a tener, no estuvo dispuesto a aceptar el estrés del día a día que llevábamos", explica el que finalmente se quedó al frente de los mandos.
Ahora, además de organizar festivales, Sonde 3 también se dedica a llevar el management de 12 grupos musicales y artistas como La Pegatina (con el que llevan más tiempo), Macaco, Chiquita Movida (el nuevo proyecto de Rayden),Sobrezero o Morochos.
Río Babel
A los dos años aproximadamente de empezar, cuando empezó a convertirse en una promotora consolidada que ya organizaba giras a nivel estatal, Quimasó se mudó a Madrid.
Y fue donde nació Río Babel: "Llevábamos unos años queriendo hacer un festival en Madrid. Era un momento en el que no había ningún festival aquí o los había muy pequeñitos en la sierra y por la zona de El Escorial. Ya trabajábamos entonces con grupos de Latinoamérica que venían. Nosotros les hacíamos algunas giras y había dos o tres empresas que también les hacían presentaciones, pero no existía ningún festival que les diera un gran escenario o un evento masivo donde ellos pudieran mostrar sus propuestas".
Germán Quimasó en sus oficinas de Sonde 3 en Madrid.
Quimasó recuerda que, de hecho, el cabeza de cartel de su tercera edición fue Bad Bunny, "cuando en aquel entonces (2019) no era un artista tan mainstream como es a día de hoy". "Gracias a cómo ha ido creciendo la música latina a nivel global, ahora mismo ya no hace falta un festival como Río Babel para mostrarles, pero antiguamente era todo anglosajón".
Ahora, su idea es continuar dando visibilidad a "otros artistas más pequeños y más emergentes que siguen con este tipo de problemas".
En la edición de este año conviven nombres como la citada Katy Perry o la banda de punk californiana The Offspring, con el indie de La M.O.D.A. o Amaia, el pop electrónico de Bomba Estéreo o La Casa Azul y el rock alternativo de Ultraligera, entre otros muchos.
"Es cierto que desde el minuto uno hemos querido que sea un poco un collage de propuestas", recalca Quimasó. "Nosotros hemos tenido siempre desde rock o indie hasta reggae, pasando por electrónica. Muchos estilos diferentes, pero con ese punto de unión de cruzar el charco. Aunque haya propuestas anglosajonas, sigue siendo un puente entre América y España".
Germán Quimasó, director de Sonde 3, en sus oficinas de Madrid.
El cartel de cada edición es una de las cosas que más quebraderos de cabeza da a quienes están al frente de un espectáculo de tal magnitud. "Primero se hace la lista de los Reyes Magos, que nunca tiene nada que ver con el resultado final, y se lucha por esos cabezas de cartel".
Usa la palabra "luchar" por la complejidad a la hora de conseguir traerlos: "Tienes que cuadrar giras, artistas, novedades... Compites con otros festivales que quieren a los mismos. De esa primera lista a lo que queda, muchas veces tiene poco que ver. Se va construyendo a medida que se van confirmando los nombres".
"Con Katy Perry han sido casi cinco años de negociaciones". Sin embargo, hay otras "espinitas clavadas" con las que todavía siguen insistiendo: "Con Manu Chao llevamos desde que empezamos intentándolo. No es tan mainstream, pero no ha habido manera por los formatos de gira que tiene. Él decidió no hacer festivales y es muy difícil que acepte. Pero esperemos que algún año se crucen todos los planetas y lo tengamos".
Organizar todo esto son unos 12 meses de trabajo. "En cuanto acabamos una edición, empezamos con las reuniones de valoración y ya estamos hablando con oficinas y agencias para contratar artistas del año siguiente. Es un trabajo que no te permite descansar en ningún momento. Si no fuera porque nos gusta mucho hacerlo, es una presión un poco agobiante". Por eso, hay un equipo fijo de 35 personas trabajando detrás.
German Quimasó durante la entrevista con EL ESPAÑOL.
Y una inversión de en torno a 3 millones de euros entre programación, producción y publicidad. Río Babel es, además, el que más dinero desembolsa de todos de los que disponen. "Aunque un cartel más caro no quiere decir que vayas a atraer a más gente".
El 'secreto del éxito' entre la vorágine de festivales que hay actualmente en el panorama, tanto madrileño como nacional, es el factor "diferenciador". Es decir, además de que el espacio sea "cómodo" (sin colas, con zonas de descanso, oferta gastronómica diversa...), es importante "que pasen cosas aparte de la música". "Nosotros tenemos un escenario que se llama Babel Comedy, donde hay monólogos humorísticos durante las tres jornadas", además de diferentes activaciones con marcas.
"Ahora mismo hay demasiados festivales. En el último Anuario de la Música, pasábamos los mil festivales anuales [en España]. Es una barbaridad. Estamos viviendo un momento de demasiada oferta. Y al público lo estamos saturando un poco. Eso es realmente un problema. El escenario actual creo que no puede seguir durante muchos años más", añade.
Quimasó también menciona la situación de Madrid. Una serie de circunstancias —como las quejas vecinales en el ámbito del Bernabéu o en Torrejón de Ardoz y las obras por la Fórmula 1 en Ifema, por ejemplo— ha hecho que muchos festivales en los últimos años se hayan ido moviendo de ubicación.
Algunos de los productos de merchandising de Sonde 3.
En el caso de Río Babel, también se mudó en dos ocasiones: del Ifema a la Caja Mágica (por razones logísticas de amplitud del espacio) y de este último recinto al auditorio de Rivas, debido a las obras en las zonas colindantes, los problemas de movilidad que ocasionaban y las molestias vecinales que causaba.
"Ahora mismo organizar un festival en Madrid es supercomplejo. Primero, porque no hay prácticamente espacios donde poder realizarlos. Segundo, por la normativa y la voluntad del Ayuntamiento de Madrid para que no pasen. En cuanto a decibelios, la han bajado tanto que ya se ha sufrido en las fiestas de San Isidro. Y tercero, porque los pocos espacios que hay llevan dos o tres años sufriendo obras. Todo son un montón de hándicaps. Nos hemos ido a Rivas y estamos encantadísimos, pero el Río Babel es un festival cosmopolita que creo que debería estar en Madrid ciudad", argumenta.
Y añade: "También los vecinos tienen que entender que vivir en una gran urbe tiene este tipo de cosas. No se puede querer tener todo, cines, hospitales, servicios y ocio, a dos minutos de casa, y a la vez vivir en el campo. Las dos cosas son incompatibles".
Aun así, bajo el paraguas de Río Babel ya asegura que tienen pensado hacer cosas fuera. "El evento madre queremos que siga aquí, pero sí vamos a hacer actividades en otras ciudades o en otros países".
Por ahora, ya están con el aliento de esta edición en la nuca, mientras tienen la vista puesta en la décima del año que viene. Un aniversario que Quimasó ya está planificando con "varias ideas" en la cabeza.