Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre en Madrid, ha muerto este miércoles, tras 14 días hospitalizada, según ha informado el Sindicato de Inquilinas a través de un comunicado.
"El pasado 23 de septiembre, como todas sabéis, se produjo su desahucio y desde entonces ha permanecido hospitalizada", comienza relatando el Sindicato.
"Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde. Una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante", califican.
El sindicato se refería así al acuerdo alcanzado el pasado 28 de septiembre con Urbagestión, la empresa propietaria del inmueble en el que residía Maricarmen, para que esta mujer con un 50 % de discapacidad y problemas de movilidad pudiera regresar a su casa en la calle Alcalde Sainz de Baranda en Madrid.
Desde el Sindicato lamentan que el "coste haya sido demasiado alto", aunque la lucha de Maricarmen haya servido para que se haya producido un adelanto electoral y haya servido para convocar una "huelga general" por la vivienda.
"Ahora, tras su partida, nos quedamos con el ejemplo de lucha y el legado que ha dejado Maricarmen. Y, sobre todo, cumpliremos lo que ella siempre nos pedía: "Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro", concluyen su comunicado.
Renta antigua
Maricarmen fue desahuciada tras vivir más de 70 años en el piso del Retiro. "Aquí he visto vivir y morir a mi padre y a mi madre", contaba días antes de ser desahuciada.
La mujer de 87 años tenía un contrato de alquiler de renta antigua, firmado originalmente por su padre y posteriormente subrogado a su madre.
Tras la muerte de ambos, ella siguió pagando los 500 euros de renta antigua que le correspondían, pero los propietarios vendieron el inmueble a Urbagestión.
La empresa madrileña, tras adquirir el piso, le ofreció a Maricarmen la posibilidad de comprar la vivienda, pero ella no pudo hacer frente al pago y siguió de alquiler.
Maricarmen, minutos antes de ser desahuciada.
Urbagestión consideró entonces que dicho contrato de alquiler estaba extinguido y exigió uno nuevo que esta mujer de 87 años no podía pagar.
Finalmente y pese a los intentos de negociación por parte de su abogada, el Ministerio de Vivienda y varias propuestas de particulares para hacerse cargo del pago del alquiler, Maricarmen fue desahuciada en el cuarto intento.
Su imagen al ser sacada de su casa en camilla y trasladada al hospital Gregorio Marañón espoleó las protestas y, en medio de las movilizaciones, la propiedad del piso alcanzó un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid para que Maricarmen volviera a su casa.
El acuerdo reflejaba que Maricarmen pagaría tan sólo el 30% del total de su salario neto y podría estar durante los próximos ocho años en el inmueble.
El ejemplo y el rostro de Maricarmen acompañaron las primeras semanas de movilizaciones tras su desahucio y, desde el hospital, hizo vídeos para pedir la aprobación del "decreto Maricarmen" con medidas de vivienda.
El Ejecutivo impulsó dos decretos, que terminó tumbando el Congreso de los Diputados.
Tras el adelanto de las elecciones generales, el Gobierno ha aprobado de nuevo dos decretos de vivienda, que se debatirán y votarán en la Diputación Permanente del Congreso el próximo 16 de octubre.
