El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad de Madrid, Borja Carabante, acompañado por el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal de Barajas, Juan Peña, en la presentación de las nuevas segadoras autónomas.

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad de Madrid, Borja Carabante, acompañado por el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal de Barajas, Juan Peña, en la presentación de las nuevas segadoras autónomas. Ayuntamiento de Madrid

Madrid Capital

La 'roomba' de los parques de Madrid: las nuevas segadoras autónomas que ya funcionan en el Juan Carlos I

Esta tecnología innovadora permite realizar labores de siega de forma autónoma, eficiente y sostenible.

Más información: Así es el primer autobús sin conductor que recorre Madrid: con capacidad para solo 12 personas y a 15 km/h

Publicada
Las claves

Las claves

El Parque Juan Carlos I de Madrid está probando segadoras autónomas eléctricas para el mantenimiento de sus zonas verdes, similares a las populares roombas domésticas.

Estas segadoras funcionan sin conductor, utilizan rutas digitales y tecnología de posicionamiento vía satélite RTK para optimizar recorridos y garantizar precisión en el trabajo.

El proyecto piloto incluye modelos para grandes superficies y unidades robotizadas capaces de operar en pendientes de hasta 40 grados, mejorando la seguridad laboral.

Los equipos destacan por su eficiencia energética, conectividad digital y sistemas de seguridad, permitiendo una gestión sostenible y avanzada de los parques municipales.

En el Parque Juan Carlos I de Madrid ya se pueden encontrar unos nuevos modelos innovadores que se encargan de mantener cuidadas las zonas verdes del recinto. Y es que en él se encuentran operando de manera experimental los nuevos equipos de segadoras autónomas eléctricas del Ayuntamiento.

Se trata de una tecnología que recuerda a las tradicionales 'roombas' que se popularizaron hace unos años. Es decir, los aspiradores robóticos autónomos que no necesitan cable ni una persona que los vigile o los guíe. En este caso, para cortar el césped de grandes superficies.

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, lo ha presentado este viernes en un acto en el que ha destacado "la importancia de incorporar soluciones innovadoras que contribuyan a modernizar los servicios municipales y avanzar hacia modelos de gestión más respetuosos con el medio ambiente".

En concreto, esta herramienta sirve para realizar labores de siega de forma autónoma, eficiente y sostenible.

Así, este proyecto piloto, como señalan desde el área, permitirá comprobar cómo las nuevas herramientas pueden ayudar a mejorar el cuidado de los parques y jardines de Madrid.

Innovación en parques

Como informan desde el Consistorio y Carabante ha presentado este viernes, los trabajos de innovación que se desarrollan en el citado parque incluyen la evaluación de distintos modelos de segadoras autónomas adaptadas a diferentes necesidades de mantenimiento.

Por un lado, se está probando una profesional de tipo giro cero para grandes superficies de césped. Esta dispone de propulsión completamente eléctrica, lo que reduce las emisiones y el ruido asociado a las labores de mantenimiento.

Momento de la presentación del proyecto piloto de segadoras autónomas en el Parque Juan Carlos I.

Momento de la presentación del proyecto piloto de segadoras autónomas en el Parque Juan Carlos I. Ayuntamiento de Madrid

Diseñada para operar sin conductor mediante rutas digitales previamente configuradas, optimiza los tiempos de trabajo y permite realizar labores de siega de forma continua y eficiente en grandes extensiones.

Entre sus principales innovaciones destaca la navegación autónoma mediante tecnología de posicionamiento vía satélite RTK, que proporciona una alta precisión en la ubicación del equipo y permite gestionar digitalmente las áreas de trabajo y optimizar los recorridos. Además, integra sensores, cámaras y sistemas de seguridad que detectan obstáculos y adaptan automáticamente su funcionamiento para garantizar una operación segura en espacios públicos.

Por otra parte, desde marzo de 2026 también operan cuatro unidades robotizadas destinadas al mantenimiento de zonas con fuertes pendientes, incorporadas tras el éxito de una prueba piloto realizada para mejorar la seguridad laboral en áreas donde la maquinaria convencional presenta riesgo de vuelco.

Estas unidades para pendientes, equipadas con tracción integral, pueden trabajar en inclinaciones superiores a 35 grados, alcanzando hasta 40 grados.

Segadora autónoma del proyecto piloto en el parque Juan Carlos I.

Segadora autónoma del proyecto piloto en el parque Juan Carlos I. Ayuntamiento de Madrid

Funcionan mediante un sistema de posicionamiento sin cable apoyado en una red de antenas, regresan de forma autónoma a sus bases de carga y pueden programarse o controlarse remotamente.

Además, incorporan sistemas de seguridad y monitorización que detectan obstáculos, notifican incidencias y permiten su localización permanente mediante GPS.

Eficiencia energética

El Ayuntamiento ya ha sacado sus primeras conclusiones con el uso de estos nuevos dispositivos. En el caso de la segadora de tipo giro cero, las primeras pruebas realizadas han registrado una media aproximada de 6,5 horas de funcionamiento y cerca de 22.000 metros cuadrados de corte efectivo por cada carga completa de batería.

Estos resultados podrán variar en función de las características del terreno, las distancias de desplazamiento hasta la base de carga y el número de áreas de trabajo programadas.

Segadora autónoma en una pendiente del Parque Juan Carlos I.

Segadora autónoma en una pendiente del Parque Juan Carlos I. Ayuntamiento de Madrid

Asimismo, este modelo presenta una notable capacidad para trabajar en terrenos con pendientes moderadas, alcanzando inclinaciones de hasta 22 grados, frente a los 15 grados habituales de equipos convencionales de giro cero.

Para reforzar la seguridad, incorpora un giroscopio que detiene automáticamente el funcionamiento cuando se supera la inclinación máxima permitida. En caso necesario, el equipo puede ser controlado de forma remota mediante una aplicación móvil.

Otro de los elementos destacados es su sistema de conectividad y gestión digital, que permite programar tareas, supervisar la actividad del equipo en tiempo real, gestionar mapas y áreas de trabajo, controlar el estado de la batería y registrar incidencias o alarmas.

Por su parte, las unidades autónomas destinadas al mantenimiento de grandes pendientes disponen, igualmente, de capacidades avanzadas de programación y control remoto, así como de sistemas de monitorización que permiten supervisar su funcionamiento, recibir alertas ante incidencias y gestionar de forma eficiente las áreas de trabajo asignadas.

Estas funcionalidades facilitan la integración de ambos tipos de equipos en los servicios municipales de conservación y permiten optimizar la planificación de los trabajos de mantenimiento, mejorando el control operativo diario y la eficiencia en la gestión de recursos.