El patio del Colegio San Agustín donde duermen las chicas, y la Parroquia de Sagrados Corazones donde se produce la adoración nocturna.

El patio del Colegio San Agustín donde duermen las chicas, y la Parroquia de Sagrados Corazones donde se produce la adoración nocturna. E.E.

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Los colegios madrileños cobran vida por la noche gracias al Papa: de dormir en el patio a una adoración continua

Más de 3.000 jóvenes viven una noche de fe en el Colegio Paraíso Sagrados Corazones y San Agustín de Madrid por la visita del Papa León XIV.

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Las claves

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Miles de jóvenes llenan los colegios madrileños por la visita del Papa León XIV, compartiendo alegría, cánticos y oración durante toda la noche.

El Colegio San Agustín acoge a 3.000 jóvenes que duermen en sus instalaciones, disfrutando de un ambiente de fraternidad y espiritualidad.

La organización y seguridad están a cargo de scouts y voluntarios, encargados de coordinar el alojamiento y los servicios necesarios para los asistentes.

En el Colegio Paraíso Sagrados Corazones, los jóvenes realizan turnos de adoración nocturna en la iglesia, fomentando el espíritu de comunidad y servicio.

Las inmediaciones de los colegios de Madrid han cobrado vida esta noche gracias a altas horas de la madrugada gracias a los grupos de jóvenes que se concentraban tanto dentro como en los alrededores cargados de alegría, cánticos y júbilo después de ver al Papa León XIV.

El trasiego de jóvenes era constante en el Colegio San Agustín de Bernabéu y Paraíso Sagrados Corazones donde la fe, el espíritu de comunidad y el entusiasmo se podía respirar tanto dentro como fuera de las puertas de estos colegios que han dado cobijo a miles de jóvenes.

Algunos llegaban después de un largo día "cansados" y sus cuerpos avisaban de que ya no podían más, pero la sonrisa no desaparecía de sus caras a pesar de llevar horas y horas a sus espaldas haciendo colas al sol para tener el encuentro con el Santo Padre.

Los colegios madrileños cobran vida por la noche gracias al Papa.

Dentro del patio del San Agustín -la comunidad del Papa León XIV- se encuentra la diócesis de Getafe. El inmenso patio de este colegio está lleno de vida gracias a los jóvenes que se reúnen para compartir esas vivencias que han tenido a lo largo del día.

3.000 jóvenes en el San Agustín

3.000 jóvenes pasan la noche en el Colegio San Agustín donde el patio del centro se ha convertido en una gran casa común para todos ellos.

"Las chicas entráis al campo de fútbol, los chicos por el otro lado al polideportivo", gritan los organizadores que se encuentran coordinando la llegada de miles de jóvenes para dormir en este colegio.

"Estamos agotados, pero ha sido una pasada haber podido compartir con tantos jóvenes este momento de encuentro y oración", cuentan Lucía Peña, Inés Cabadas y Marta Rodríguez a EL ESPAÑOL.

Lucía Peña, Inés Cabadas y Marta Rodríguez, tres jóvenes que duermen en el patio del San Agustín.

Lucía Peña, Inés Cabadas y Marta Rodríguez, tres jóvenes que duermen en el patio del San Agustín. E.E.

Ellas se encuentran sentadas reponiendo fuerzas con un McDonald's en la parte de fuera del recinto destinado para dormir. Junto a ellas cientos de jóvenes estiran las últimas horas del día antes de irse a dormir unas horas porque "el ritmo es frenético", aseguran.

Andamos por las canchas de baloncesto del patio y en una pequeña fuente se encuentra un grupo de chicas jóvenes lavándose los dientes y aseándose un poco: "Aquí te apañas como puedes, con un poco de agua y unas toallitas", cuenta Clara.

Y, es que, ese es parte del espíritu que se vive en las convivencias o encuentros como este con el Papa o con otras JMJ, donde lo importante "es el encuentro con otras personas y compartir una misma fe todos juntos", explica a EL ESPAÑOL.

Jóvenes se lavan los dientes y se asean antes de ir a dormir en el colegio.

Jóvenes se lavan los dientes y se asean antes de ir a dormir en el colegio. E.E.

Poco a poco va transcurriendo la noche y los jóvenes, aunque intentan alargar los minutos, van cayendo poco a poco rendidos. Así, en el patio nos encontramos con Juan Carlos Cabello, Jaime Peralta y Gonzalo Hernández.

Para estos jóvenes el día ha empezado a las ocho de la mañana con "emociones muy intensas" y aseguran que "ha sido impresionante", para ellos "no hay palabras" para describir lo que han sentido en la vigilia en la Plaza de Lima.

"Los conciertos y el discurso del Papa han sido brutales", relatan a EL ESPAÑOL.

Eso sí, el cansancio pasa a un segundo plano para ellos porque lo importante es que han podido "ver al representante de Cristo en la tierra", algo que sin duda les "llena de alegría" y les da "fuerzas para seguir adelante".

Una zona del patio del colegio donde se reúnen los peregrinos antes de ir a dormir.

Una zona del patio del colegio donde se reúnen los peregrinos antes de ir a dormir. E.E.

Una emoción compartida y un "buen rollo" es el que se vive en los patios de estos colegios donde la amistad y la fraternidad están presentes en cada rincón ante una unión espiritual que queda latente.

Organización y servicio de los scouts

Un grupo de scouts en la puerta del colegio San Agustín durante su servicio a la diócesis de Getafe.

Un grupo de scouts en la puerta del colegio San Agustín durante su servicio a la diócesis de Getafe. E.E.

La organización de este colegio lleva días preparando el encuentro y haciendo "simulacros de evacuación" y delimitando "bien las parcelas con un espacio entre las zonas de descanso" para salvaguardar la seguridad de todos los jóvenes que se alojan en el colegio "por si hay algún imprevisto".

Las zonas están bien delimitadas: las chicas duermen en el patio, en la zona de césped en la que se encuentran los campos de fútbol y los chicos en el otro lado, en el polideportivo.

Además, en la parte de abajo se alojan los agustinos que han venido desde otras partes de España para vivir este encuentro, según cuenta a EL ESPAÑOL Clara Galindo, de la Delegación de Juventud de la Diócesis de Getafe.

Pero, la organización está perfectamente orquestada y los scouts también cuentan un papel esencial en ella.

Álvaro Corbera, Marcos Merino, Leonardo Chillaron y Luchas Stefan son algunos de estos scouts que se encuentran en los accesos ayudando a los jóvenes peregrinos que van llegando a cuenta gotas al colegio.

Ellos van explicando hacia donde pueden ir para dormir, dónde están los puntos para asearse, los baños y cualquier otro tipo de ayuda que puedan necesitar.

"Los scouts nos apuntamos a un bombardeo", relatan estos jóvenes a EL ESPAÑOL quienes se distribuyen en "las tareas de organización y también en el voluntariado y los servicios que se requieran".

Emocionante adoración en Sagrados Corazones

La calle Padre Damián -en las inmediaciones del Santiago Bernabéu- es un trasiego constante de jóvenes, religiosos y adultos que les acompañan en esta noche tan especial marcada por la fe y la visita del Papa.

Los jóvenes del Colegio Paraíso Sagrados Corazones están organizados en grupos "para prestar un servicio de adoración durante toda la noche" en la Iglesia cercana al centro.

María García Olloqui junto a otros miembros de la organización del Colegio Paraíso Sagrados Corazones.

María García Olloqui junto a otros miembros de la organización del Colegio Paraíso Sagrados Corazones. E.E.

La congregación formada por hermanos y hermanas vive este día especial con "mucha alegría por compartir todos una mismo momento de fe y encuentro", cuenta María García Olloqui, una de las religiosas a EL ESPAÑOL.

En torno a 600 peregrinos se encuentran en este colegio durmiendo donde aquí lo importante en la organización "es el servicio que cada persona puede aportar al colegio".

Este es uno de los puntos clave para ellos que se colabore "en el desayuno, orden, limpieza del cole" y también en esta adoración nocturna.

La felicidad puede verse en el rostro de todos los jóvenes que no paran de pasear por la calle que une el colegio con la parroquia. Las sonrisas tiñen las calles y se puede respirar un espíritu especial en el ambiente.

Dentro de la Parroquia de los Sagrados Corazones hay un silencio estremecedor de jóvenes rezando y compartiendo ese momento de oración y servicio en comunidad.

"Podéis coger agua, cargar móviles o ir al servicio, cualquier cosa que necesitéis no dudéis en pedírnosla", susurra una de las organizadoras de esta congregación a la entrada de la iglesia.

En la puerta la unión entre todos ellos puede palparse entre los voluntarios donde viven estos momentos como un verdadero equipo y unión.

"Desde la una de la madrugada todos los grupos tienen asignado un turno de adoración", relata María a EL ESPAÑOL aunque mientras estamos en las puertas de la Iglesia no paran de llegar jóvenes y jóvenes.

Los jóvenes del Colegio Paraíso Sagrados Corazones cantan durante un momento de la adoración nocturna. Iranzu G. Vergara

Algunos vienen de la vigilia con el Papa y otros ya han pasado por el colegio, pero a todos les une el querer continuar exprimiendo el día al máximo y pasar este momento especial en comunidad y recogimiento rezando junto con sus amigos, compañeros y religiosos.

"La adoración se prolonga en la vida y los servicios, pero en ocasiones especiales hacemos oración perpetua", explica María.

Y, es que, ese espíritu se vive en los jóvenes de Sagrados Corazones que a altas horas de la madrugada todavía tienen fuerzas para cantar y rezar creando un clima especial que envuelve esta noche de oración.